Marbella, Ibiza y San Sebastián lideran el ranking de las ciudades españolas más caras para viajar. Pero Santiago de Compostela no se encuentra entre ellas. La capital gallega y el destino de una de las mayores rutas de peregrinación cristiana recibe un millón de visitantes anuales. Su atractivo no reside únicamente en su patrimonio histórico y cultural, sino también en su accesibilidad económica. Son muchos los servicios turísticos que están disponibles aquí con descuentos especiales, como el parking Santiago low cost o las visitas guiadas por el casco antiguo.
En concreto, los viajeros que reservan su plaza de aparcamiento desde la app oficial del operador Saba se benefician de descuentos exclusivos. Otras aplicaciones (Parclick, Telpark, ElParking, etcétera) también recompensan a sus usuarios con una rebaja en el precio del tique.
En caso de preferir el transporte público, el turista está de enhorabuena: el programa de descuentos ‘Verano Joven’ incentiva el uso de autobuses y trenes de media distancia entre los pasajeros de entre dieciocho y treinta años. Por su parte, en el Tren Turístico de Santiago de Compostela, los menores de cuatro años disfrutan de pasaje gratis, medida que alienta a las familias a recorrer esta pintoresca ruta.
En el Museo Catedralicio, el Pazo de Xelmírez y otros monumentos de pago, los jóvenes viajeros obtienen un cincuenta por ciento de descuento gracias a la Compostela Pass o el Carné Joven. No obstante, gran parte de los edificios y enclaves culturales de la capital de Galicia cuentan con entrada libre y gratuita.
Los peregrinos, en particular, son destinatarios de numerosas rebajas y descuentos. Por ejemplo, ahorran un quince por ciento en sus consumiciones en el restaurante Enxebre del Hostal de los Reyes Católicos. Asimismo, la Credencial del Peregrino habilita a pernoctar por un precio reducido en la red de albergues públicos de la Junta de Galicia.