Decorar la casa puede ser caro, eso es verdad. Pero no es menos cierto que con ingenio podemos lograr tener una casa de lo más atractiva sin necesidad de hacer un gran desembolso. Lo que sí vamos a necesitar siempre es tiempo porque para tener una casa a nuestro gusto hay que pensar bien las cosas y gastar un poco de tiempo eligiendo las mejores opciones. Y eso es lo que más rabia me da a veces en mi casa, que por falta de tiempo no la tengo como me gustaría.

De cualquier forma, en los últimos meses he intentado hacer algunos cambios en los pocos huecos que he tenido con el trabajo y los niños. Estaba particularmente interesada en cambiar las cortinas y los estores. He probado con todo, pero me canso bastante rápido. En el dormitorio colocamos hace un par de años unos estores estampados que en su momento me parecieron deliciosos. Pero es como cuando pintas una estancia de un color muy llamativo. Al principio puede parecer la mejor opción, pero a la larga también puede cansar.

En el caso de las cortinas me pasa algo parecido. Me gustan y las he tenido de muchos tipos, pero al final siempre tengo ganas de cambiar. Conociéndome intento, por tanto, no apostar por soluciones demasiado caras porque si no luego todo suma. Así que es que ahora estoy mirando paneles japoneses baratos. Me parecen una alternativa original y asequible para numerosas zonas del hogar. Comparten materiales y estructuras con los estores tradicionales, pero suelen ir divididos en bandas verticales y esto es algo que me atrae bastante.

Con las bandas verticales podemos variar la luz interior de las estancias de forma muy agradable. Una amiga los colocó en un salón de su casa que tiene grandes ventanales y me pareció una solución estupenda. Pero es que además son paneles japoneses baratos, no suben mucho de precio en comparación con otras soluciones. Así que creo que, al menos de momento, yo también voy apostar por ello para mi salón y si luego me arrepiento tampoco supone un desembolso excesivo.