Ayer me contaba un amigo que había quedado con uno de sus sobrinos para invitarle a comer lasaña, pero que tenía que comprar leche que es sin lactosa para hacer la bechamel, ya que el niño tiene intolerancia a la lactosa y no puede tomar las leches normales. Este chico al parecer no es su sobrino, es el medio sobrino de su novia, pero como el niño le llama el tío guay ya le ganó como familia.

Cuando me contaba la historia yo creía que me estaba hablando de otro de sus sobrinos que es un resabidillo, pero estaba equivocado y me estaba hablando de otro niño que no he llegado a conocer.

Este amigo mío hoy en día está viviendo en Vitoria, pero al parecer no creo que se vaya a venir en un futuro demasiado próximo, ya que por lo que me ha contado parece que le van a hacer encargado en el almacén en el que está trabajando. Aunque también me ha contado que los compañeros están intentando dejarle mal ante los jefes porque él fue el último en entrar en la empresa y ya les ha pasado a todos por encima. Y me lo creo bien porque este chico es un trabajador nato, lleva trabajando en almacenes desde hace veinticinco años y me parece normal que le hayan ofrecido a él y no a sus compañeros incompetentes el puesto de encargado. Cuando me estaba contando las perrerías que le hacían sus compañeros, él se estaba excitando bastante y tuve que bajarle un poco los ánimos porque ya me estaba empezando a gritar a mi que no le había hecho nada. Pero también me dijo que los compañeros ahora, al ver que a él le ascendían empezaron a ponerse las pilas y trabajar como deberían haber trabajado desde un principio. Y que parece que ya se han cansado de intentar dejarlo mal y cada uno va a lo suyo, que es como debería ser. Pero mi amigo me ha dicho que cuando le hagan encargado va a cambiar unas cuantas cosas para que el trabajo sea más efectivo.