Cuando una empresa crece, llega un momento en que cualquier detalle es importante. En nuestro caso, una de las mayores dificultades con la que nos hemos encontrado en los últimos tiempos es la optimización de las rutas de reparto. Es un verdadero encaje de bolillos: se trata de cumplir con los dos objetivos primordiales de cualquier empresa de reparto y distribución: hacer el reparto en el menor tiempo posible asegurando la máxima calidad y satisfacción del cliente.
En este sentido, una de nuestras principales ramas de negocio es la de distribuidor de precocinados congelados para hosteleria. Teníamos una serie de rutas estipuladas desde hacía bastante tiempo para dar cobertura a nuestros clientes. Rutas flexibles en las que podíamos sacar a un cliente para meter a otro dependiendo de bajas y altas dentro de nuestra lista de clientes. Pero a medida que fuimos teniendo más clientes estas rutas se hicieron más complicadas por lo que contratamos más personal y renovamos parte de nuestra flota de vehículos.
Aunque la inversión fue considerable, las perspectivas eran buenas porque cada vez teníamos más clientes y el futuro del sector era más que halagüeño. Pero llegó el 2020 y todo cambió. Los primeros clientes empezaron a cancelar pedidos y más tarde tuvieron que renegociar sus contratos hasta que algunos se dieron de baja por completo del servicio al tener que cerrar sus negocios. Somos como una gran familia y nos duele que muchos clientes con muchos años de relación desaparezcan. Por supuesto, además, complica nuestro negocio.
Teniendo en cuenta que como distribuidor de precocinados congelados para hostelería distribuimos a muchos restaurantes y hoteles y que muchos están pasando un mal momento, hemos tenido que cambiar buena parte de nuestras rutas de reparto para tratar de minimizar las pérdidas. Al haber aumentado nuestra flota y nuestro personal, nos vimos en la necesidad de reducir algunos turnos y renegociar algunos contratos, devolviendo parte de la flota nueva que habíamos alquilado.
De alguna forma ha sido como reconvertirse para adaptarse a un escenario totalmente diferente. Pero así es este o cualquier otro negocio. Ante la crisis, no queda más opción que aplicar nuevas ideas.