Las comuniones, fiestas de Año Nuevo y celebraciones nupciales exigen una etiqueta especial. Son acontecimientos que invitan a registrar el armario en busca de esas prendas y accesorios que durante la mayor parte del año, sencillamente, no proceden. Sucede a veces que no se dispone de un look apropiado para un evento en particular, ya sea por cuestiones de edad o de estilo personal. La necesidad de comprar vestidos ceremonia para niñas o mujeres es entonces inevitable, y el pronombre más repetido es «cuál».
Una sugerencia habitual para adolescentes y niñas es el vestido de corte recto, así denominado por su forma tubular y su caída horizontal y continua. Transmite una imagen sencilla y minimalista que se adapta bien al gusto estético del público joven. También está indicado para ceremonias que desarrollan en meses cálidos, como las primeras comuniones.
En el vestido de corte cruzado, por su parte, el cierre se produce formando una equis o uve con sus mitades, bien por medio de botones o de un lazo dispuesto a tal efecto. Esta propuesta, también llamada wrap dress, es apropiada cuando interesa realzar la elegancia de su portadora, generalmente una mujer adulta, por ser un vestido ligeramente escotado.
Las propuestas de corte en A deben su nombre al ajuste recto de su parte superior y la forma acampanada de su falda. Como tiende a disimular las caderas anchas, es una elección habitual entre las mujeres curvy que busquen realzar su línea. Gracias a su terminación abierta, suele realzar las piernas y aumentar la esbeltez de las usuarias bajas o menudas.
Respecto al corte imperio, se trata de un vestido menos casual que los anteriores, reservado para celebraciones donde la distinción es norma. Se caracteriza por su longitud general, los muchos pliegues de su falda y la V tan pronunciada que forma su escote.