Si te gusta la cocina y en especial la repostería te habrás preguntado qué nata para postres escoger en función del plato que estés preparando. Muchos dirán automáticamente que la nata para repostería, pero lo cierto es que esto no es una verdad al cien por cien. Existe también la nata para cocinar, muy útil en algunas recetas muy habituales en la cocina, la nata montada en spray y la nata helada, la cual no se debe de confundir con el helado de nata.
La nata para repostería tiene más grasa que la nata de cocinar y le da a los postres su cremosidad única. Si se quiere montar la nata, debe de ser nata de repostería ya que la otra no va a adquirir la consistencia que buscamos. Cuando cocinamos pasteles o tartas lo habitual es utilizar nata de cocinar aunque también se puede usar nata en spray para las decoraciones ya que resulta muy fácil de aplicar y gracias a la boquilla del bote ya tiene la forma perfecta para este tipo de trabajos.
Sin embargo, hay postres que son en realidad platos cocinados que requieren de su proceso, como por ejemplo el arroz con leche. Aunque no todo el mundo añade nata al arroz con leche, si eres de los que disfrutas del toque de este producto lácteo en tu receta añade mejor el de cocinar. Así, evitarás que el arroz quede excesivamente espeso lo que puede hacer que resulte pesado y muy poco atractivo a la vista.
Hay que tener en cuenta que el arroz con leche es un postre con muchas calorías y que la nata le añade todavía más, por lo que hay que valorar si realmente es necesario añadirla. Si se utiliza una leche entera de gran calidad no suele ser preciso ya que se conseguirá esa textura cremosa que se busca sin tener que apostar por la nata.
Por último, nos queda la nata congelada que es ideal para postres hechos al momento, como copas con nata helada y fruta. Este tipo de postre se puede hacer con helado de nata si se quiere una alternativa más suave. Una forma deliciosa y simple de acabar una comida es con un rico café con nata helada. Esta puede sustituir totalmente a la leche y al azúcar ya que al fundirse con el café le dará la cremosidad, el sabor y el dulzor que necesita.