Recuerdo cuando era más joven y nunca miraba el tiempo. Mis padres solían estar muy atentos al ‘hombre del tiempo’ cuando terminaban las noticias, que siempre era uno de los espacios televisivos de más audiencia. Pero desde la llegada de internet ya no hace falta estar pendiente de la tele para que nos digan qué tiempo va a hacer mañana. 

Y ha sido precisamente internet lo que me ha hecho obsesionarme un poco con la meteorología. Es la web que más miro en internet, por encima de los periódicos o de cualquier otra. De hecho, es la única página que siempre tengo abierta en el buscador del móvil. Pero cuando voy de viaje, ya es una obsesión con el tiempo. Da igual a dónde vayamos, siempre miro con semanas de antelación el tiempo. 

Preparando el último viaje a Galicia estábamos ya con los últimos detalles como el barco cangas vigo nabia. Pero entonces volví a mirar por enésima vez el tiempo y había cambiado. Solo quedaba una semana de viaje y ahora resulta que daban lluvia para casi todos los días. Yo también vengo del norte y es verdad que los ‘hombres del tiempo’ aciertan menos si trata de predecir el tiempo ‘allí arriba’. Pero tiene su explicación: debido al viento y a la acción del mar, el tiempo es muy voluble en el litoral norte. 

Pero si hay algo que no soporto en los viajes es la lluvia. Y lo siento porque, repito, yo sé muy bien los que es porque la padecí insistentemente durante años. Entonces, ¿qué hacer? ¿Fiarnos de la predicción que ayer decía una cosa y hoy otra? ¿Cancelar lo del barco cangas Vigo nabia? La verdad es que teníamos muchas ganas de volver a Galicia porque nos trae muchos recuerdos. Yo tengo muchos amigos allí y me apetecía volver a verlos. 

Era un dilema, pero al final decidí poner al mal tiempo buena cara, chubasquero y paraguas, y continuar con el plan del viaje de una semana al norte. ¿Y qué paso al final? Pues que solo llovió un día. Si es que el hombre del tiempo, cuando se trata del norte, atina un poco menos, es un hecho.