¡Vaya pregunta! Sin embargo, aunque en un principio pueda parecer fuera de lugar, es algo que todos nos hemos preguntado alguna vez. Seguro que en alguna ocasión has escuchado algo similar a “yo prefiero que me incineren” o “para mi funeral dejaré pagadas unas cervecitas, no quiero caras tristes” y tú has dado una opinión también al respecto. Pero, por la razón que sea, a la hora de la verdad pocos hacen que estas frases se conviertan en algo real.
Si tienes una idea de cómo te gustaría que fuera tu entierro, lo primero que tienes que hacer es contratar seguro decesos ya que esto es lo que va a asegurar que haya fondos suficientes para poder cumplir tu voluntad. Así, tu funeral no le va a costar nada a la familia y además, habrá una empresa que se encargue absolutamente de todo, lo que será un alivio en momentos duros para ellos.
Pero esta empresa no se va a encargar de las cosas personales que desees que se hagan, tan solo hablarán con tus herederos y ellos decidirán en función del capital. Por eso, si tienes claro cómo te gustaría que fuera todo, lo mejor es redactar un testamento vital en el que dejes dicho cómo va a ser todo el proceso.
En el testamento vital puedes indicar si quieres que se te incinere o prefieres un entierro tradicional. También puedes decir qué quieres que se haga con las cenizas siempre y cuando sea algo legal. Por ejemplo, pedir que se tiren en un espacio concreto puede no estar permitido, así que asegúrate de que tu petición puede ser satisfecha. Incluso puedes dejar una cantidad para que se celebre un tentenpié para la gente que acuda al tanatorio o que este tenga lugar en un espacio concreto con el ambiente que te guste.
Muchas personas se preocupan de indicar cómo quieren que sea su funeral, si quieren que haya algún tipo de acto religioso y de qué tipo o si por el contrario quieren algo civil. Incluso hay quienes indican si alguien tendrá el acceso vedado a todos estos actos, aunque siempre es mejor intentar que todo sea lo más tranquilo posible.
Como ves, sí puedes planificar el que será tu último acto social y hacer que sea conforme a tus creencias y a tu manera de ser, para que se te recuerde en toda tu esencia.