Hay que aprovechar el tiempo y mi madre lleva diciéndomelo desde que era un niño y tenía razón porque hay que intentar siempre optimizar el tiempo. Mi madre también lo hace a mi estilo ya que cuando va al gimnasio a hacer sus ejercicios en la piscina siempre para primero en la pescadería para que cuando vuelva de la piscina ya pueda recoger la merluza preparada para hacer en la comida. Siempre hay que tener en cuenta el tiempo que tienes para hacer las cosas para que te dé tiempo a hacer todo. Personalmente siempre se me ha dado muy bien repartirse el tiempo que tengo libre para intentar hacer todo lo que me diese tiempo a hacer. No entiendo a esa gente que siempre llega tarde porque para mí es muy sencillo calcular el tiempo que voy a necesitar para hacer lo que vaya a hacer. Si quedas con alguien a una hora se supone que hay que estar a esa hora pero mucha gente parece que disfruta haciendo esperar a los demás y eso es algo que me irrita profundamente porque yo siempre estoy preparado a la hora convenida y llegó un momento en el que me cansé de esperar al resto y decidí que ya no iba a quedar más con esa clase de gente que no sabe estar a la hora cuando queda con los amigos. 

Llegué a tener una novia que tenía que esperar por ella todos los días y acabé por darle un ultimátum porque ya no quería tener que esperar más por ella, y si no estaba a la hora acordada me iba sin ella, mira cómo aprendió a estar a la hora, al final me di cuenta de que me lo estaba haciendo a propósito porque desde que le amenacé a quedarse en tierra no me volvió a llegar tarde nunca más. Y empecé a usar esa táctica con unas cuantas personas que nunca estaban a la hora acordada y he de decir que funciona, a lo mejor es un poco agresiva pero hay que decir que es muy eficaz.