Hoy poner fin al matrimonio es un mero trámite si las partes están conformes con la disolución, se ha acordado el reparto de bienes y ha transcurrido un mínimo de tres meses desde el «sí, quiero». El denominado divorcio ‘express’ es un servicio muy demandado en bufetes y despacho de abogados en Coruña, Vigo y otros municipios de Galicia.

A diferencia del divorcio judicial, el ‘express’ puede completarse sin pasar por los juzgados, ya que este procedimiento legal otorga dicha potestad al notario. Es indispensable, eso sí, la mediación de un abogado que redacte un convenio regulador, documento que establece la patria potestad, el reparto de los gastos o la persona sobre la que recae el uso y disfrute de la vivienda habitual, entre otros pormenores. Tampoco se exige que los cónyuges hayan estado separados previamente, si bien no deben tener hijos menores de edad.

Pero ¿por qué crece el número de separaciones notariales o ‘express’ en Galicia? Por un lado, es una modalidad más económica, dado que los consortes pueden disolver su matrimonio a través de un único abogado. Su coste ronda los quinientos euros, mientras que un divorcio judicial supera los ochocientos euros, sumadas las costas procesales y los honorarios del abogado y el procurador que represente a cada parte.

La mayor simplicidad de este trámite permite completarlo en cuestión de meses. De hecho, seis de cada diez divorcios de mutuo acuerdo finalizan en menos de tres meses, según el Instituto Nacional de Estadística (INE). Contratiempos como los expedientes acumulados o el retraso en las notificaciones del juzgado pueden dilatar este proceso.

Con todo, la creciente digitalización de la Justicia ha contribuido a agilizar esta modalidad de divorcio. Por ejemplo, el envío de documentos y convenios o la firma digital minimizan los retrasos administrativos y reducen la tasa de rechazo por omisiones o defectos en formularios.