Para entender qué es el acné necesitamos saber qué son las glándulas sebáceas. Estas están situadas en la piel, en la capa media de la epidermis y su misión es secretar un líquido ácido a través de los poros, que protege la piel y ayuda a evitar que los gérmenes la ataquen. Además, cuando el sebo de estas glándulas sube a través de los poros, arrastra células muertas, por lo que también tiene una función de limpieza.
Si el poro se tapona por cualquier razón, el sebo no puede salir y tampoco las células muertas. Esto puede hacer que se cree una infección a causa de las bacterias que se forman. Si se trata de una infección leve, saldrá un pequeño punto blanco, pero si es una infección grave puede salir un quiste muy doloroso que puede llegar a precisar intervención en los casos más serios.
Esta explicación es muy básica y sabemos que hay muchos factores que hacen que estos poros se taponen, así como que pueda aumentar la producción de sebo. Entre ellos están los factores hormonales, considerados entre los más importantes. En la pubertad, los cambios hormonales son intensos y por eso el acné juvenil es muy frecuente. Pero esto no quiere decir que no se pueda sufrir en la edad adulta.
Aunque todavía desconocemos cosas sobre el acné, el dermatologo especialista en tratamientos cara será tu aliado para tratarlo en el caso de que aparezca. Te ofrecerá los tratamientos más adecuados a tu tipo de piel y te dará orientación sobre qué rutinas de limpieza debes de seguir y qué productos puedes usar así como aquellos que debes de evitar. Por ejemplo, muchas personas creen que el maquillaje es malo para el acné pero el motivo por el que perjudica a la piel con granos es que algunos productos tapan los poros. Los maquillajes de calidad no causan esta obstrucción y, por tanto, pueden usarse siempre y cuando se limpien correctamente.
Es muy importante evitar los remedios caseros para los granos, así como explotarlos, sobre todo si no se han lavado las manos y desinfectado la piel de alrededor. Hacer esto puede causar heridas y hacer que la infección se agrave. Además, puede ser la causa de que queden feas cicatrices que no se podrán quitar fácilmente, haciendo que sea necesario el láser para poder mitigar estas marcas tan características.