La paleta iberica es un delicioso manjar que muchos no conocen a fondo. Por eso, conviene hacer un repaso de sus características y de las semejanzas y diferencias que existen en entre la paleta y el jamón ibérico. El jamón ibérico procede de las patas traseras del cerdo mientras que la paleta procede de las delanteras. El peso de la paleta es inferior al del jamón porque estas patas son más pequeñas y cortas. Pero, además, nos encontramos con que el 60% del peso es grasa y hueso, mientras que en el jamón ese porcentaje baja al 50%.

El tamaño menor de la paleta es una de las razones por las que necesita menos tiempo de curación. Mientras que un jamón curado necesita de media unos quince meses como mínimo, en la paleta este tiempo mínimo se reduce  doce meses. Esto causa ligeras variaciones en el sabor respecto al jamón, aunque para muchas personas pasan totalmente desapercibidas. Quienes están acostumbrados a consumir ambos dicen que el sabor de la paleta es ligeramente más intenso y tiene menos matices que el del jamón. 

La demanda y el tiempo de curación condicionan el precio de un producto y otro, siendo más caro el jamón. Además, al tener más carne resulta más sencillo de cortar para quienes no tienen una gran pericia y es fácil que se puedan comprar deshuesados, mientras que la paleta se vende principalmente con hueso.

Para familias pequeñas en las que el consumo de jamón no es muy alto, la paleta es la mejor opción ya que un jamón podría acabar secándose en exceso al cortarse de manera muy lenta. Una paleta pequeña permite tener jamón en casa recién cortado a cuchillo y sin que se estropee. 

El hecho de que ahora las familias sean más pequeñas o que incluso personas que viven solas quieran disfrutar de un buen jamón recién cortado,ha hecho que la venta de paletas curadas se haya incrementado. Incluso es frecuente verlas en cestas navideñas, no solo porque son más económicas, sino porque resultan más adecuadas para la mayoría de las casas. 

Como ocurre con el jamón se pueden encontrar paletas de diferentes tipos en función de la raza y de la alimentación del cerdo. Las paletas ibéricas de bellota son de las que tienen más calidad, aunque su precio es mayor que el de las paletas ibéricas curadas.