El fin de semana pasado fui a una cena con unos amigos a un restaurante asturiano donde finalmente he conseguido probar el cachopo, que todavía no había tenido la oportunidad de probar aunque ya hubiese ido a ese mismo restaurante asturiano. He de reconocer que el cachopo estaba realmente bueno pero mi verdadero descubrimiento fue el queso frito, no estaba bueno estaba buenísimo, cuando me lo metí en la boca sentí todo el sabor del queso fundido, pero si al queso frito le hubiesen metido dentro jamón cocido o chorizo sería un plato de calidad superior.
Al terminar de cenar, antes de tomar los chupitos, nos trajeron el café con leche asturiana fibra, que yo personalmente no llegué a tomar ya que no me gusta ni el café ni la leche.
Al terminar de cenar nos dirigimos al bar al que vamos siempre, ya que es de los padres de uno de mis amigos y nos dejan hacer cosas que no podemos hacer en otros establecimientos. Y por otra parte como somos nosotros los que cerramos el bar, nos podemos quedar en él hasta la hora que nosotros queramos. Hacía bastante tiempo que no salía de fiesta con tanta gente, ya que mis amigos se están haciendo mayores a pasos agigantados y últimamente prefieren quedarse en casa con sus parejas que salir por las noches con sus amigos y me estoy viendo obligado a salir solo un montón de veces. Pero eso durará poco y después cuando ellos se cansen de quedarse en casa seguramente yo ya no quiera salir. Me pasó lo mismo con la playa, estuve yendo a la playa solo tanto tiempo que ya no tengo ganas de ir a la playa, con lo que me gusta. Pero para estar solo mejor me quedo en casa viendo la tele, que de esta forma no gasto ni un duro y nadie me defrauda.
Espero que mis amigos cambien de opinión y vuelvan a salir por las noches conmigo, porque de lo contrario ellos se van a llevar una sorpresa cuando les apetezca salir de fiesta por las noches.