Admiro y envidio a todas esas personas que siempre pesan lo mismo, que hagan lo que hagan la báscula marca siempre igual. Pueden pasar una semana de festines alimenticios, pero con dos días de vuelta a la rutina, el peso vuelve por arte de magia a su lugar. Si yo estoy una semana sin controlar la alimentación, ya sea de vacaciones o en Navidad, me cuesta mucho esfuerzo recuperar mi peso normal otra vez. Alguna explicación habrá, pero la desconozco. 

A lo largo de todos estos años he aprendido a manejar de la mejor forma posible mi voluble peso, variando la alimentación, siempre tratando de mejorar. Pero existen dos o tres productos que nunca han faltado en mi dieta en todo este tiempo. Y uno de ellos son los huevos. No solo me encantan, sino que nunca me han fallado. Considero, además, que son un excelente alimento, solo hace falta comprobar cuanta proteina tiene un huevo.

Actualmente, y tras el verano, he decidido ponerme a dieta otra vez. Ha sido un verano raro marcado por la pandemia. Dicen que el confinamiento provocó que mucha gente cogiera peso. En mi caso, fue la ‘nueva normalidad’ la que perjudicó mi rutina: todas esas nuevas restricciones complicaron mi ritmo de vida y la organización del verano. Tuvimos que pasar más tiempo en casa de lo habitual y cogí unos kilos. Y cuando yo cojo unos kilos, como he dicho, me cuesta una barbaridad perderlos.

De cualquier forma, ya estoy acostumbrado. Aunque es cierto que mi experiencia me dice que, al menos en los últimos años, el otoño y principios del invierno no es buena época para adelgazar: paso más tiempo en casa y suele ser un pico de trabajo importante. Pero lo intentaré. En cuanto la comida seguiré apostando por la verdura y los huevos. No solo se trata de cuanta proteína tiene un huevo, sino de que combina muy bien con muchas cosas y es el típico alimento que me sienta bien, me sacia, cosa que no sucede con la verdura. Espero que este otoño logre perder los kilos que nunca debí coger en verano.