Muchas parejas se compran una autocaravana cuando comienzan su relación porque les resulta una forma cómoda y económica de viajar. Además, tiene un cierto aire de aventura. Estas personas suelen apostar por furgonetas camperizadas o por autocaravanas de pequeño tamaño, muy básicas, ya que no necesitan demasiadas comodidades para realizar sus escapadas. Pero con el paso del tiempo, pueden llegar niños y las cosas cambian de forma radical.

Con un bebé, la autocaravana sigue siendo la mejor forma para viajar, quizás incluso la mejor. Pero hay que tener en cuenta que el pequeño va a necesitar de ciertas comodidades que tal vez los padres no necesitaban, pero él o ella sí.  Por ejemplo, un bebé va a necesitar de una buena nevera en la que llevar su comida y su leche. Y de un espacio lo suficientemente grande para poder poner una bañerita para darle sus baños diarios. Además, los bancos y mesas que se transforman en cama pueden no ser la mejor idea cuando hay un niño que puede necesitar dormir a cualquier hora, siendo necesaria al menos una habitación fija, esto es, una autocaravana de dos espacios.

En estos casos, una de las salidas más sencillas es acudir a un negocio de venta de autocaravanas usadas para poder dejar nuestro vehículo y adquirir otro que cumpla con las nuevas necesidades que tenemos con un miembro nuevo en la familia. Pero, ¿por qué recurrir a un negocio en lugar de vender la autocaravana por nuestra cuenta? Pues porque nos vamos a ahorrar muchos problemas y quebraderos de cabeza.

Mucha gente no sabe que cuando vende un vehículo tiene que dar legalmente una garantía de seis meses. Si durante este tiempo se descubre un problema en el vehículo que existiera de forma previa, tocará hacerse cargo. Sin embargo, si vendemos la autocaravana a un profesional, no tenemos que preocuparnos de nada. Es cierto que vamos a ganar un poco menos, pero tampoco tendremos que hacer ninguna inversión ni arreglo.

Del mismo modo, cuando compramos una autocaravana de segunda mano a un profesional, contaremos con una buena garantía que nos asegura que el vehículo está tal como nos dicen y, en caso contrario, obliga al vendedor a hacerse cargo de las reparaciones.

Solo tenemos que elegir la caravana que mejor se adapta a la nueva situación familiar y seguir disfrutando de ese estilo de vida