La limpieza de las pequeñas comunidades de propietarios se hacía, tradicionalmente, por parte de los mismos. Ellos se ocupaban de mantener limpias las escaleras y los portales así como otras zonas comunes que pudiera haber. Pero con el paso del tiempo los estilos de vida han cambiado mucho y muchas personas no tienen tiempo para realizar estas tareas o, simplemente, prefieren pagar para que sean otros quienes las lleven a cabo.
Las personas del servicio doméstico, en muchos casos, completaban sus ingresos fregando algunos portales y escaleras. Pero hasta hace pocos años no tenían obligación de estar dadas de alta en la Seguridad Social. Hoy, sus derechos han sido reconocidos, al menos parcialmente, y es obligatorio asegurarlas como lo es para cualquier otro trabajador. En otros casos, estas personas están dadas de alta como autónomos, sobre todo cuando trabajan pocas horas en muchos lugares diferentes.
Contratar a una persona autónoma tiene sus ventajas y también sus inconvenientes. El principal inconveniente es que si se produce una baja por enfermedad, no va a haber nadie que realice la sustitución. Y, en el caso de no estar contentos con el trabajo que se realiza, hay que volver a empezar de cero buscando a quién ocupe su lugar.
Pero al contratar a una empresa de limpieza profesional en Vigo la comunidad de propietarios se va a ver libre de muchas responsabilidades. Para empezar, pagarán la factura acordada a la empresa por la limpieza de la zona común y no tendrán que preocuparse ni de comprobar que quién viene es autónomo ni de pagos a la Seguridad Social.
La empresa será la que se encargue de realizar una sustitución en caso de enfermedad, con lo cual el trabajo no va a quedar sin hacer durante más de una jornada. Se evitan así problemas cuando hay bajas prolongadas o constantes. Y, además, en el caso de que haya quejas por el trabajo, se puede solicitar que sea otro trabajador quién se encargue del mismo y, normalmente, no hay problemas a la hora de hacer cambios.
Estas empresas cuentan además con seguros de responsabilidad civil en el caso de que alguien resbale por las escaleras mojadas o que se caiga alguna herramienta de limpieza y dañe a alguien. Incluso pueden responder en accidentes como salpicaduras con productos que pueden dañar una prenda de ropa a alguien que accede al edificio.