Todo el mundo tiene que decidir en algún momento de su vida en que banco abrir una cuenta. Antes, lo habitual era que los padres abrieran una cuenta de ahorro a su hijo quizás incluso en el momento de nacer. Ahí, se le iban depositando los ahorros y era una manera de inculcar al niño el hábito de guardar dinero. De hecho, muchos bancos daban a los pequeños huchas de regalo para que las llevaran llenas y las depositaran en la cuenta.
Pero hoy, esto ya no es la costumbre y no es habitual que un niño tenga una cartilla de ahorros. Tampoco existe el sentimiento de fidelidad que antaño había hacia el banco de toda la vida, a veces el único que había en el pueblo. Por eso, los jóvenes de hoy lo que buscan son las mejores ofertas bancarias cuando van a abrir una cuenta.
Muchos bancos saben que atraer a la gente joven es vital para su supervivencia y les ofrecen productos competitivos, con cuentas especialmente pensadas para ellos en las que no hay gastos. Así, no dudarán en abrir la cuenta porque saben que no les va a costar nada. Como en muchos casos, la cuenta es para gestionar el dinero pero no es para ahorrar, no tiene importancia si se ofrecen más o menos intereses por el dinero.
Los productos online son muy tentadores para los jóvenes. Estos entienden el mundo de una forma diferente a sus padres y no quieren desplazarse a una oficina si pueden hacer las cosas desde su Smartphone. Por eso, los bancos online triunfan entre estas nuevas generaciones. Los bancos son conscientes de esto y por eso incluso los más tradicionales han sacado un banco paralelo online o una banca online para sus productos, de modo que todo o prácticamente todo se pueda manejar por Internet.
Esto coincide muy bien con la política de los bancos, que apuestan por recortes en personal y en oficinas para aumentar así beneficios y que, por tanto, ven con buenos ojos que la gente más joven quiera productos en línea antes de los clásicos de siempre. Por eso, para ellos es fácil realizar buenas ofertas y, para los más jóvenes, encontrar una cuenta a su medida en la que poder llevar a cabo las gestiones que necesitan de forma muy rápida. Incluso rechazando las tarjetas a favor de pagar con su teléfono directamente.