A las puertas de la ría de Pontevedra se sitúa una de las islas más singulares de la geografía gallega: Illa de Ons, que junto con la de Onza, configura el archipiélago de Ons. Son muchos los destinos de ecoturismo que merece la pena descubrir en esta isla, como la playa de Canexol, que se emplaza en la localidad de O Curro y desde donde puede avistarse la Ría de Pontevedra, en un entorno privilegiado que sorprenderá al público visitante.
Otra poderosa razón para reservar billetes y entradas illa de ons es la playa de Melide, de carácter nudista y, por tanto, equivalente al arenal de Figueiras de las Islas Cíes. Emplazada al norte de Ons, esta playa destaca por su escasa masificación, rasgo que comparte con la mayoría de playas del archipiélago: das Dornas, Fontiñas, Liñeiro, Onza Norte u Onza Sur.
Para abarcar toda Ons de un vistazo, el Mirador de Fedorentos es una parada obligada. Desde este mágico parador, rodeado de pinares, acantilados y zonas de acampada, pueden avistarse las islas de Onza y Cíes, parte de las Rías Baixas y el Buraco do Inferno, una sima por donde el mar se adentra de manera tempestuosa. No sorprende que este destino esté plagado de leyendas.
Pero no sólo de turismo de naturaleza se vive en Illa de Ons. Claro ejemplo de que también la arquitectura brilla con especial intensidad de este paraíso isleño es el Faro de Ons. Esta construcción se remonta a 1926 y representan el ‘pico’ más alto de esta isla, presumiendo además de ser uno de los pocos faros habitados frente a los automatizados del resto de España.
La visita a este faro está justificada, asimismo, por la espectacular panorámica de la Ría de Arousa, la localidad de Sanxenxo y la Isla de Sálvora. Otro punto de interés digno de fotografiarse son los barrios de Canexol y de Pereiró, una hilera de inmuebles rústicos y modestos con hórreos de gran solera.