Los estores no son tan solo complementos para el interior del hogar. También pueden serlo para el exterior, por ejemplo para cubrir la cristalera de una terraza cubierta y permitir así disfrutar del aire libre sin viento y sin que el sol incida directamente. O para colocar en la parte exterior de las ventanas como una protección extra para cuando hace más calor, contribuyendo al fresco en el interior del hogar.

Hoy se pueden conseguir Estores para exterior a medida a muy buenos precios, por lo que no importa el tamaño de tu galería o de tu ventana, encontrarás exactamente lo que necesitas sin tener que pagar una fortuna. Y, además, lo encontrarás en materiales muy diferentes y en una amplísima gama de colores.

Pero si para tu casa buscas algo con cierto toque de siempre y muy natural, tal vez estés lo que buscando sean los estores de bambú para exteriores. Estos estores reúnen lo mejor de las persianas alicantinas de toda la vida con los materiales y colores más modernos.

Las persianas alicantinas son aquellas realizadas en materiales naturales, normalmente madera, y que son muy robustas. Se ponen en la parte exterior de las ventanas e impiden el paso del sol pero también del frío o del viento. Incluso es posible colocarlas por el exterior de la barandilla del balcón para que lo protejan totalmente aislando aun más la vivienda.

De esta idea tan práctica surgen los estores de bambú, que se recogen sobre sí mismos al igual que las persianas alicantinas pero que resultan más ligeros gracias a las fibras de bambú, tanto naturales como sintéticas y que tienen muy poco peso. Esto los hace perfectos para casas de verano en las que no se van a utilizar estas persianas con temporales o viento.

El bambú admite ser pintado en prácticamente cualquier color, lo que hace que la decoración de estos estores pueda ser muy original y diferentes, incluso combinando varios colores. Se consigue así que combinen tanto con decoraciones muy clásicas como con las más actuales y modernas.

Como además son persianas exteriores, no impiden que en el interior de la casa pueda haber estores clásicos de siempre para cuando se quiera tener una imagen más convencional de la casa, coordinados con el resto de textiles, para las horas en las que el sol no obligue a tener que ejercer una protección extra.