Una liposucción de bajo precio, pero con todas las garantías de calidad es posible. La liposucción ya no es una práctica de lujo solo al alcance de famosos o de modelos, sino que es algo que todo el mundo puede permitirse para conseguir un cuerpo más bonito y cuidado.
Pero ¿por qué la liposucción ha bajado tanto de precio? Hay tres motivos principales:
1) La máquinas ya no cuestan lo mismo que antes. Cuando algo se vuelve popular se fabrica en serie, se venden más unidades y por tanto el precio disminuye. Esto es lo que ha pasado con las máquinas y demás materiales utilizados en este tipo de intervenciones. Si el precio de las máquinas disminuye, al inversión de las clínicas es menor y por tanto, este ahorro también repercute en el cliente.
A esto se une el hecho de que hay más profesionales expertos en esta materia de los que había hace años, lo que se traduce en una mayor competencia. Para poder competir es necesario ajustar los márgenes de ganancias y por eso, las intervenciones son mucho más económica ahora que antes.
2) La no hospitalización. Uno de los factores que salían más caros en una liposucción era el de la hospitalización. El paciente debía de quedarse hospitalizado al menos una noche, cuando no dos o más. Y estar en un hospital no es barato. Las clínicas no suelen tener un hospital propio, sino que tienen conciertos, pero esto tiene un precio que lógicamente se notaba en la factura.
Hoy ya no es necesaria la hospitalización, salvo liposucciones muy concretas en casos raros. Lo habitual es que el paciente se vaya para casa el mismo día de la intervención debido a que ya no se utilizan anestesias generales, sino sedaciones combinadas con anestesias locales.
3) Las financiaciones. Uno de los mayores problemas de las liposucciones antes era que había que pagarlas al contado o había que ir al banco a negociar un crédito. Hoy, la mayoría de las clínicas trabajan con financieras que de forma muy cómoda permiten que el cliente pueda pagar la intervención en plazos muy pequeños, logrando así que el esfuerzo económico sea muy poco.
Un precio más bajo y dividido en numerosas mensualidades, hace que todo el mundo pueda permitirse una liposucción y tener por fin el cuerpo que desea sin esa grasa localizada que lo afea.