¿Quieres comprar un Audi segunda mano y no sabes si va a estar en el estado que te dice el vendedor? Presta atención a estos puntos que son claves para hacer una buena compra.

 

Por supuesto tendrás que probar el vehículo para ver si tiene algún tipo de daño en el motor así que pide al propietario que te lleve o te deje dar una vuelta con el coche. Sólo te darás cuenta de esto si de verdad pones el coche en funcionamiento.

 

Por ejemplo tendrás que observar el estado en el que se encuentran los frenos. Date cuenta si el freno presenta un hundimiento excesivo del pedal, si hace ruidos al frenar o si hay tensión cuando usas el propio freno de mano. Observa si el coche sufre paradas, ralentí irregular o ruidos en el motor.

 

Ten cuidado con los faros y las luces. Mira si presentan algún tipo de golpe o fisura. Ten en cuenta si tienen alguna rotura en la tulipa de protección porque esto podría repercutir en la propia proyección de la luz. También es importante que veas si los faros son piezas originales o no y si están homologados.

 

Revisa la suspensión del vehículo. Para ello tendrás que ver si el coche presenta algún tipo de balanceo excesivo. También tendrás que fijarte en si hace ruidos anormales y si hay algún tipo de desnivel pronunciado en la carrocería.

 

En los cristales y las lunas también pueden haber problemas. Se considera que si presentan fisuras mayores de 1,5 cm ya es algo a tener en cuenta. Por supuesto también tendrás que tener en cuenta las roturas del cristal o los posibles descolgamientos, algo que verás a simple vista.

 

Mira el kilometraje del coche en el cuadro de mandos. Ya sabes que a veces estos datos están falseados un claro síntoma. Aunque no siempre tiene que ser falso si el coche tiene muchos años y poco kilometraje, sospecha. Un coche habitualmente suele realizar unos 10.000 km al año, por lo que multiplícalo por los años del coche y apróximadamente tendrá que tener la cantidad de kilómetros que debe tener.