Queríamos comprar un piso pero no sabíamos muy bien por donde por empezar. Lo primero que fijamos fue nuestro presupuesto máximo y, luego, establecimos una serie de zonas prioritarias. Y llegó el momento de buscar piso. En un principio, lo hicimos todo nosotros mismos, mirando por internet, pero no teníamos tiempo suficiente así que decidimos ponernos en manos de una inmobiliaria, al menos un tiempo.
Les volvimos un poco locos porque no sabíamos muy bien qué queríamos: vivienda nueva, usada, dos o tres dormitorios, etc. “Enseñarnos casas interesantes”, les dijimos. Y un día nos pasaron el expediente de una casa en las afueras de la ciudad, algo lejos, pero en un entorno fantástico. ¿El problema? Había que reformar.
Y entonces nos hicimos la temida pregunta: ¿cuánto cuesta rehabilitar vivienda? ¿Merece la pena meterse en una obra de larga duración? ¿No saldrá más caro que comprar una casa que necesite menos reforma… o nada de reforma? Pero nos gustó mucho aquella vivienda, le vimos muchas posibilidades, así que empezamos a indagar.
Es muy difícil fijar un precio común para todas las casas que necesiten reformar importantes. Es normal, cada propiedad es diferente: una casa puede necesitar cambiar toda la calefacción y otra puede necesitar un tejado nuevo, por poner dos ejemplos, pero en caso de reformas integrales, el precio, obviamente, no es barato.
Sin decir nada a la inmobiliaria que iba a barrer para casa, como se suele decir, buscamos una empresa independiente que nos hiciese un presupuesto para rehabilitar vivienda en base a lo que nosotros les expusimos. No nos gustó mucho lo que vimos, así que buscamos otra, por si acaso. Nada: el precio era similar en los dos casos y se salía bastante de nuestro presupuesto.
Lo malo de buscar casa es que un día una te hace tilín y ya no te la puedes quitar de la cabeza. Así que nos exprimimos el cerebro para ver si podíamos ahorrar costes de alguna manera. Incluso dividir la reformar en dos: primero la parte más esencial y, un poco más adelante, el resto. Y en estas nos llaman de la inmobiliaria para decirnos que la casa deja de estar en venta. En realidad fue alivio, porque nos estamos obsesionando con ella…