Tu jardín tiene que ser ese lugar mágico en el que encuentras la paz, sobre todo en primavera y verano. Tiene que tener todo lo que necesitas para relajarte, incluso si no cuentas con un espacio excesivamente grande. Todo buen jardín tiene que contar, al menos, con tres áreas diferenciadas y bien definidas.
Un área para comidas y charlas. Estará formada por una mesa central cuyo tamaño dependerá del espacio disponible y por sillas o sofás. Será el lugar para sentarse a comer en familia o con los amigos, tomar una copa o disfrutar de una charla por la tarde. Hay que escoger muebles atractivos pero sobre todo muy resistentes que puedas dejar fuera toda la temporada sin peligro de que se estropeen y sin que resulte un problema limpiarlos.
Si tu espacio es muy pequeño, compra una mesa extensible que puedas tener cerrada normalmente y que solo abras cuando venga gente, aunque sea a costa de invadir alguna de las otras zonas de forma momentánea.
Un área para relajarse. Lo ideal es tener una piscina, pero incluso si no se tiene esta zona del jardín es imprescindible. Busca al mejor Fabricante de tumbonas para jardin y escoge entre sus modelos los que mejor casen con el estilo de tu espacio. No tacañees porque la comodidad de la tumbona será lo que más aprecies en tus ratos de ocio.
Allí podrás dormir una siesta, tomar el sol o colocar la sombrilla y leer o escuchar música sintiéndote al margen del mundo. Será el lugar al que querrás llegar cada día tras una dura jornada de trabajo o incluso tu mejor destino de vacaciones.
Escoge al menos dos tumbonas para poder disfrutar con tu pareja de ese espacio íntimo que podéis separar del resto con un biombo que os de algo más de intimidad y tranquilidad.
Una zona de juegos. Si hay niños, la zona de juegos tiene que ser fundamental y suficientemente amplia para que no acaben corriendo por el resto de los espacios. Allí podrán tener algunos juguetes para entretenerse en función de su edad, como por ejemplo un columpio o una casita de plástico.
Los niños agradecerán este lugar para poder estar al aire libre, aunque sea reducido. Una manta y sus juguetes favoritos serán suficiente para pasar una tarde con sus cosas, pero al aire libre en lugar de estar en su habitación.