Categoría: Salud animal

Omega-3, taurina y otros suplementos felinos más demandados

Comprar suplementos para gatos ofrece un mundo de posibilidades. La mejora de su salud digestiva, la reducción del dolor físico o la gestión del estrés es posible gracias a compuestos como la taurina, los condroprotectores, los prebióticos o los ácidos grasos omega-3.

En concreto, estas grasas poliinsaturadas se emplean habitualmente como un complemento de terapias y tratamientos de ciertas enfermedades, como la artritis o la enfermedad renal crónica. Sus propiedades antiinflamatorias son benéficas para la salud articular y la función renal, además de promover un pelaje más fuerte y brillante.

Por su parte, la taurina —un aminoácido presente en ciertas carnes y pescados— se ha revelado como un poderoso aliado de la salud felina. Su ingesta afecta positivamente al sistema nervioso, el corazón, la digestión, el metabolismo o la visión. Los músculos cardíacos, por ejemplo, bombean sangre de forma más eficiente gracias a la taurina, lo que alarga la esperanza de vida del gato.

Los probióticos no necesitan carta de presentación, dada la enorme popularidad que han adquirido en los últimos años. Estos productos se comercializan en polvo, cápsulas y snacks y suponen una «inyección» de bacterias beneficiosas para el intestino del gato. En concreto, deben suministrarse en casos de diarrea o como apoyo de un sistema inmune debilitado por distintas causas. Como es natural, debe consultarse antes al veterinario de cabecera.

Cada vez más propietarios se convencen de los beneficios de la hierba gatera o Nepeta cataria. Se trata de un estimulante físico y mental destinado a gatos. Sorprende la cantidad de ventajas que presenta: paliar las molestias estomacales, ayudar en la expulsión de bolas de pelo, reducir el estrés y la ansiedad, etcétera.

Respecto a los condroprotectores, estos suplementos se emplean para fortalecer la salud muscular y articular tanto de gatos jóvenes como mayores. Su consumo fomenta la movilidad y reduce el desgaste y el dolor relacionado con las articulaciones.

Las encías, un punto débil en los gatos

Tenemos la idea preconcebida de que los gatos son animales muy fuertes que no enferman. Y esta idea no ha salido de la nada, ellos mismos han colaborado en que pensemos de esta forma. El motivo está en que son animales que todavía conservan gran parte de sus instintos salvajes, de hecho, hay muchos gatos viviendo libres y sin contacto con humanos incluso en la ciudad. Y uno de esos instintos les hace ocultar el dolor ya que el dolor o la enfermedad los convierte en débiles y los débiles son presas fáciles. Ese mismo gatito que llora como si lo torturaran todos los demonios del infierno si su cuenco solo está lleno hasta la mitad, se callará y no dirá nada si tiene dolor o se siente enfermo. Por eso, es tan importante observar pequeños cambios en el comportamiento y estar pendientes de tus mininos.

Uno de los puntos débiles de los gatos son las encías. Son propensos a virus y a infecciones que afectan a la boca. Algunas enfermedades son tan graves que pueden hacer que haya que extraerles las piezas dentales. No son pocos los gatos que, desde jovencitos, carecen de dentadura. Pero otros, simplemente, le causarán irritación e inflamación. Pero esto, que no es algo grave, puede ser un problema cuando el animal oculta que le pasa algo y deja de comer porque comer le causa dolor.

Revisar la boca de los gatos es importante para ver si sus encías están rojas o sus piezas dentales están estropeadas. Una caries o el sarro puede hacer que las encías se inflamen. Pero también otras enfermedades, por eso la visita al veterinario para descartar y ver qué sucede, es muy importante.

Si a tu gato le duele la boca, comer puede ser un tormento. Ese pienso que le vuelve loco puede dejar de interesarle porque no puede masticarlo sin sentir dolor en las encías. Y la comida blanda no adecuada puede crear sarro, por lo que el problema seguirá estando ahí. 

Acudir a una tienda especializada y comprar Alimento complementario para afecciones de encias para gatos no solo va a garantizar que el animal coma una textura adecuada, con comida de calidad, también le aportará las vitaminas y demás complementos que necesita para que las encías estén sanas y fuertes lo más pronto posible. En nada estará emboscando y dándote esos mordisquitos de amor que tanto le gusta dar.

Problemas digestivos más frecuentes en gatos

El aparato digestivo del gato está especializado, como su dentadura, en la ingesta de carne. La lentitud de su proceso digestivo es comparable a la del Canis familiaris. De ahí que numerosos suplementos sean aptos para ambos animales y que Comprar complemento para mejorar el transito intestinal de perros y gatos tenga su lógica.

La digestión canina se inicia en el aparato bucal, con treinta piezas dentales que trituran y convierten el alimento en un bolo capaz de pasar por su esófago, hasta alcanzar el estómago. Aquí se segregan enzimas que facilitan la descomposición del bolo. Una vez ha pasado al intestino delgado, permanece ahí por espacio de doce a veinte horas, antes de completar su evacuación.

El problema digestivo más común en felinos es el estreñimiento, derivado usualmente de un déficit de líquidos. En estado salvaje, los gatos obtienen su alimento a través de la caza y se hidratan naturalmente de este modo. Pero en entornos domésticos predominan los piensos y otras comidas secas, razón por la que debe situarse su cuenco de agua junto al de la comida.

Otras fuentes de estreñimiento felino son las bolas de pelo, la ingesta de cuerpos extraños, la escasez de fibra en la dieta o la existencia de lesiones y traumatismos.

La colitis también es un ‘enemigo’ declarado de la digestión de estos animales, afectando sobre todo a los ejemplares más jóvenes. Las alergias, pólipos y otros problemas pueden estar detrás de esta inflamación, tan dolorosa para la mascota.

Entre los trastornos digestivos más frecuentes destacan las infecciones parasitarias. Los felinos que tienen acceso a la calle o el campo, son un blanco fácil para estos parásitos microscópicos, algunos de los cuales pueden transmitirse al ser humano.

Por su parte, un trastorno habitual en el intestino delgado del felino es la malabsorción, esto es, la dificultad para absorber correctamente los nutrientes que ofrece la alimentación.