Categoría: Parkings

Córdoba: o que ver no seu centro histórico donde estacionar?

A Cidade dos Califas ganhou bem o seu apelido, face ao grande número de construções e monumentos que datam do período califal, embora também não faltem outros de épocas muito anteriores e posteriores. Além de estudar o itinerário a seguir, recomenda-se aos seus visitantes que procurem e reservem estacionamento no centro de Córdoba caso se desloquem em carro próprio, pois esta é a quinta cidade mais turística da Andaluzia.

Uma paragem obrigatória é, sem dúvida, a mesquita-catedral de Córdoba, declarada Património da Humanidade pela Unesco. As suas torres, arcadas, pátios e outras estruturas combinam estilos tão díspares como o omíada, o gótico ou o renascentista. Estima-se que mais de um milhão de pessoas a visitem todos os anos.

Para estacionar perto, os viajantes têm à disposição o parque de estacionamento La Ribera, a poucos metros da ponte de Miraflores; o parque La Mezquita na rua Caiuá, e o parque Centro Histórico na avenida de los Custodios.

Outra relíquia com história é a Ponte Romana, localizada entre os bairros da Catedral e do Campo de la Verdad. É composta por dezasseis arcos que «saltam» uma extensão de duzentos e cinquenta metros do Guadalquivir. Com razão, foi declarada Bem de Interesse Cultural e está presente em numerosos filmes e séries de televisão.

Estacionar perto da Ponte Romana não é difícil. Os turistas contam com múltiplas opções gratuitas e de pagamento na avenida Frei Albino e na rua Acera Mira al Río, principalmente.

Uma das praças mais belas de Espanha encontra o seu lugar em Córdoba: a Plaza de la Corredera é um enclave turístico de primeiro nível, não só pelo seu design porticado, mas também pelos diferentes bares e restaurantes que acolhe e onde se pode saborear a cozinha típica desta província. Neste caso, o parque de estacionamento do Mercado Victoria é a melhor opção para estacionar carros e motas a poucos metros desta praça.

Cómo aparcar en el aeropuerto sin estrés ni demoras

Un vuelo madrugador, una nube gallega con prisa por descargar y un reloj que no perdona: el cóctel perfecto para que el coche y el avión parezcan enemigos irreconciliables. En Santiago de Compostela, el aparcamiento aeropuerto Lavacolla es un microcosmos donde conviven prisas, maletas y esa eterna pregunta de “¿lo dejo aquí o me arriesgo un poco más?”. Quien ha improvisado sabe que la suerte no siempre está de tu lado, y que un giro a destiempo en la rotonda equivocada puede convertir el embarque en un ejercicio de cardio indeseado. Por eso la diferencia entre llegar templado y llegar a sprint está, casi siempre, en cómo planificas el destino final de tu coche.

El acceso es sencillo sobre el papel, y suele serlo también sobre el asfalto si se llega con margen. La A-54 o las carreteras comarcales que serpentean hacia la terminal no suelen dar sorpresas fuera de las horas punta, pero el tráfico puede espesarse cuando coincide la marea de salidas con el goteo de llegadas internacionales. Aquí conviene recordar una regla no escrita que pocos discuten: a la hora de aparcar, veinte minutos de colchón valen más que una plaza milagrosa al pie de la puerta. Además, la señalización ha mejorado, pero a muchos conductores les puede el impulso de seguir el instinto; mal negocio cuando el GPS jura que esa rotonda es un portal a Narnia y la plaza reservada estaba justo antes del desvío.

El estacionamiento junto a la terminal suele ser la opción más apreciada por quienes aprecian la inmediatez: aparcas, caminas unos pasos y ya estás bajo cubierta, a resguardo del inevitable orballo. Su comodidad se paga, claro, pero no siempre tanto como se piensa si se reserva con antelación. Las plataformas oficiales abren ventas con descuentos tempranos y condiciones flexibles que permiten cambios si tu vuelo decide ser creativo con los horarios. La letra pequeña importa: la política de ingresos y salidas, el margen de cortesía para retrasos y la posibilidad de añadir una matrícula adicional si compartes el coche con alguien más.

Para estancias de varios días, la larga duración es la aliada silenciosa de quienes aman la calculadora. Está a pocos minutos de la terminal y a menudo incluye traslado frecuente en microbús, un detalle que en Galicia se traduce en viaje sin mojar la maleta y sin negociar con el viento un paraguas a punto de despegar. Aquí el consejo es doble: reservar online cuando la tarifa respira y comprobar la frecuencia real del shuttle en tu franja horaria, porque no es lo mismo un martes por la tarde que un domingo de agosto. Si viajas con criaturas, sumas carritos o llevas el equipaje de alguien que confunde “fin de semana” con “mudanza”, agradecerás la puntualidad del traslado.

Otra vía, cada vez más popular, son los aparcamientos privados en las inmediaciones con servicio de lanzadera o recogida del vehículo. Suelen ajustar el precio, lavan el coche si se lo pides y tienen horarios de atención amplios. El matiz está en la fiabilidad: conviene leer reseñas recientes, confirmar cómo y dónde te recogen, y preguntar por protocolos si el vuelo se retrasa de madrugada. Los mejores te envían un mensaje con indicaciones claras y un teléfono operativo; los no tan buenos dejan la logística en manos de una promesa ambigua. El periodismo enseña que el diablo se esconde en esos detalles.

La llamada zona de “deja y marcha” es el tercer actor de este drama urbano. Perfecta para la despedida rápida o el abrazo de bienvenida, pero con letra en negrita: tiempos de permanencia estrictos, cámaras que no pestañean y sanciones que no perdonan la poesía. Si vas a usarla, pacta el minuto exacto con quien llega, evita bloqueos con maniobras creativas y recuerda que los agentes no viven del aplauso, sino de que el tráfico fluya. Ese minuto ahorrado de romanticismo con luces de emergencia puede salir caro.

En el capítulo de la tecnología, la matrícula como pase VIP está ganando terreno. Muchos accesos funcionan ya con reconocimiento automático, lo que reduce el baile de tiques y la angustia de “¿dónde metí el papelito?”. Aun así, conviene conservar cualquier comprobante digital; las apps oficiales suelen permitir gestionar la reserva, ampliar estancias y, sobre todo, mantener un rastro claro para justificar una factura si viajas por trabajo. Los pagos sin contacto, desde el móvil o el reloj, son ya rutina, y agradecen que llegues con batería; no es el mejor momento para descubrir que el porcentaje rojo no negociaba.

Quien conduce un eléctrico tiene un capítulo aparte. Algunos recintos cuentan con puntos de recarga, pero su disponibilidad varía y la demanda se dispara en puentes y vacaciones. La jugada maestra es doble: consultar con antelación si hay plazas habilitadas y, si es posible, viajar con autonomía holgada. Evita poner tu agenda a depender de un enchufe ocupado por un SUV que decidió meditar con el cable puesto. Para motos y vehículos altos, un vistazo a las limitaciones de altura y a las zonas específicas ahorra disgustos con barras que no perdonan distraídos.

El clima, aunque tópico, manda. En Lavacolla la lluvia es más una vecina que una visita. La distancia a pie desde el aparcamiento general es breve, pero saca ventaja quien tiene a mano una chaqueta impermeable y un plan para no arrastrar la maleta por charcos épicos. Los carros portaequipajes están, pero no en cada esquina, y la terminal no siempre queda al alcance de un sprint heroico. Meter una bolsa pequeña con lo imprescindible en la parte superior del equipaje evita abrir la maleta a cielo abierto para rescatar la documentación. Y si llevas a tu mascota, revisa con la antelación de un suizo dónde puedes realizar el traslado con seguridad y sin sorpresas reglamentarias.

La temporalidad también juega su partida. En semanas de congresos, festividades religiosas o grandes vacaciones, las plazas vuelan. Reservar con previsión no solo asegura precio, también evita ese tour involuntario por carreteras secundarias buscando una solución de última hora. A la vuelta, la serenidad se agradece igual: anota la planta, la zona y, si hace falta, haz una foto al entorno. No faltan historias de viajeros que, tras tres días de playa, olvidan dónde durmió su coche y comienzan una peregrinación interna que haría sudar al mismísimo mapa de la terminal.

Por último, una nota que suena a consejo de abuelo pero sigue vigente: la ruta de salida también cuenta. Tener a mano el itinerario de regreso, confirmar si hay obras nocturnas y revisar que el peaje digital funciona te ahorrará ese momento de “¿y ahora por dónde?”. Al final, aparcar bien no es una ciencia oculta, sino una suma de pequeñas certezas: un margen de tiempo realista, una reserva transparente, un plan B sensato y la voluntad de no negociar con el azar lo que puedes dejar atado desde el sofá. Cuando el avión apunte al cielo y tu coche quede tranquilo, entenderás que la tranquilidad empieza bastante antes del control de seguridad y que, a menudo, se decide en la elección de una plaza que no te roba minutos ni paciencia.

Viajar do Aeroporto do Porto

Se vai viajar para um destino internacional e com partida da Galiza, o Aeroporto do Porto é uma boa opção. Embora a Galiza tenha nada menos que três aeroportos, oferecem poucas rotas internacionais diretas, enquanto o aeroporto de Portugal tem mais de 130. Isto torna-o um vencedor absoluto em termos de ofertas e preços.

Da Galiza ao Porto, pode viajar por autoestrada, o que faz com que a distância não seja muito longa. Para maior comodidade, a Via-T, utilizada para pagar as autoestradas na Galiza, também opera em Portugal, o que significa que não terá de parar nas portagens e pode simplesmente conduzir diretamente para a faixa verde.

Se optar por viajar de carro para o aeroporto, a forma mais conveniente de viajar é estacionar no Aeroporto do Porto à chegada e retirá-lo no regresso. Desta forma, não terá de se preocupar com autocarros ou horários, nem com mudanças de voos ou atrasos. Além disso, viajar de carro permite-lhe parar ao longo do caminho, se desejar, seja para comer, esticar as pernas ou desfrutar de um passeio turístico.

O site do aeroporto é muito completo e oferece todo o tipo de serviços, incluindo reserva de estacionamento e informações sobre todos os voos que partem do aeroporto. O guia do passageiro é essencial para evitar problemas durante o voo e estar preparado para tudo. Também lhe dizem como fazer o check-in com antecedência, direcionando-o para os sites das diferentes companhias aéreas para que possa completar o processo sem problemas.

Lembre-se de que este é um aeroporto grande, com muitos voos e muitas companhias aéreas diferentes a operar lá. É importante anotar claramente o seu voo e perceber como navegar por lá. Se esta é a sua primeira vez neste aeroporto, é uma boa ideia chegar com bastante antecedência para poder resolver quaisquer problemas que possam surgir sem o stress de ter de correr contra o tempo ou ter o infortúnio de perder o seu voo.

Por todos estes motivos, não hesite em fazê-lo se puder reservar online com antecedência. Desta forma, a sua viagem será menos stressante desde o início, e poderá desfrutar da experiência de umas férias fantásticas ao melhor preço e com um voo direto, o que lhe poupará horas de espera noutro aeroporto por uma ligação para chegar ao seu destino final.

Um fim de semana romântico e despreocupado em Sintra

Miguel planeava uma escapadinha romântica a Sintra com a namorada, Sofia. Queriam perder-se na magia dos seus palácios, jardins e ruas de paralelepípedos, mas a ideia de procurar vaga num local tão turístico deixava-o um pouco ansioso. Tinha ouvido histórias de terror sobre a dificuldade em encontrar lugar, as longas filas e os preços exorbitantes. Não queria que nada estragasse o seu fim de semana idílico.

Determinado a evitar contratempos, Miguel começou a pesquisar opções de reserva de estacionamento no centro de Sintra. Cedo descobriu que a melhor solução era reservar um lugar online com antecedência. Várias plataformas ofereciam este serviço, permitindo comparar preços, locais e horários.

Depois de analisar as diferentes opções, Miguel optou por reservar um lugar num parque de estacionamento coberto localizado no centro histórico, a poucos passos das principais atrações. O processo foi simples e rápido: selecionou as datas e horas de entrada e saída, introduziu as informações do seu veículo e fez o pagamento seguro. Em poucos minutos, o Miguel e a Sofia receberam a confirmação da reserva com um código QR para aceder ao estacionamento.

Quando chegou o fim de semana, Miguel e Sofia partiram para Sintra com a tranquilidade de terem o lugar garantido. Quando chegaram ao estacionamento, o acesso foi rápido e sem complicações graças ao código QR. Deixaram o carro no lugar reservado e acomodaram-se para aproveitar a sua escapada romântica.

Sem a preocupação de encontrar estacionamento, Miguel e Sofia puderam explorar Sintra com total liberdade. Visitaram o Palácio da Pena, maravilharam-se com a Quinta da Regaleira, passearam pelo centro histórico e apreciaram a gastronomia local sem pressas nem stress. A tranquilidade de saber que o seu carro estava seguro e protegido permitiu-lhes relaxar e aproveitar cada momento ao máximo.

No final do fim de semana, regressaram ao parque de estacionamento e retiraram o carro sem incidentes. Miguel congratulou-se por ter reservado a vaga com antecedência. Foi uma decisão acertada que lhes poupou tempo, dinheiro e, sobretudo, muita preocupação. Estacionar em Sintra, que poderia ter sido uma dor de cabeça, tornou-se simples e cómodo graças às reservas online.

De regresso a casa, Miguel e Sofia sorriram para a sua escapadela romântica em Sintra. A magia do local, a companhia mútua e a ausência de preocupações tornaram aquele fim de semana numa memória inesquecível.

El ahorro inteligente del viajero: El auge de los parkings de bajo coste

Planificar un viaje implica controlar un sinfín de gastos, desde los billetes de avión hasta el alojamiento. Sin embargo, un coste a menudo subestimado es el del aparcamiento en el aeropuerto, cuyas tarifas oficiales pueden disparar el presupuesto final, especialmente en estancias de varios días. Ante esta situación, cada vez más viajeros descubren una alternativa inteligente y eficiente: los parkings Low Cost aeropuertos.

Estos servicios, que han proliferado en los últimos años, basan su modelo de negocio en ofrecer una solución económica sin sacrificar la seguridad o la comodidad. Su funcionamiento es sencillo y está diseñado para integrarse sin fricción en la logística del viaje. El usuario reserva su plaza de forma online, a menudo con semanas de antelación, garantizando así su sitio y beneficiándose de precios más competitivos.

El día del vuelo, el conductor se dirige a las instalaciones del parking, ubicadas a escasos kilómetros del aeropuerto, en lugar de a las congestionadas terminales. Una vez allí, deja su vehículo en un recinto vigilado y un servicio de lanzadera o shuttle, incluido en el precio, se encarga de trasladar a los pasajeros y su equipaje hasta la misma puerta de la terminal de salidas. El trayecto en minibús rara vez supera los cinco o diez minutos. A la vuelta, el proceso es igual de simple: tras recoger el equipaje, una llamada telefónica basta para que el shuttle acuda al punto de encuentro y lleve al viajero de regreso a su coche.

La principal ventaja es, sin duda, el ahorro. Las tarifas de estos aparcamientos pueden ser entre un 50% y un 70% más baratas que las de los parkings oficiales del aeropuerto, una diferencia que en un viaje de una semana puede suponer un ahorro considerable para destinarlo al propio disfrute de las vacaciones. Además, lejos de ser descampados inseguros, las empresas serias del sector ofrecen recintos cerrados, con vigilancia 24 horas y sistemas de cámaras de seguridad, proporcionando una tranquilidad equiparable a la de cualquier otra opción.

En definitiva, dejar el coche en un parking de bajo coste ha dejado de ser una opción secundaria para convertirse en la elección predilecta de los viajeros informados. Es la prueba de que, con una buena planificación, es posible reducir drásticamente los costes asociados al viaje sin renunciar a la paz mental de saber que el vehículo propio espera en un lugar seguro.

Reserva antecipada é essencial para quem visita Portugal

A sobrelotação no turismo não é um problema exclusivo de Espanha. Este fenómeno também existe do outro lado da fronteira, sendo que os mais afetados são precisamente os viajantes. A escassez de estacionamento e os problemas gerais de mobilidade que assolam o país vizinho são paradigmáticos. Sem reservar estacionamento em Braga e noutras cidades portuguesas, deslocar-se de carro é pouco menos que um pesadelo.

Daí a importância de reservar com antecedência não só o estacionamento, mas também vários hotéis, restaurantes, museus, etc., sobretudo para famílias numerosas ou grupos de viajantes. Além disso, os principais pontos turísticos de Portugal estão localizados em zonas centrais, o que dificulta ainda mais o acesso a estes serviços.

Reservar com semanas de antecedência é benéfico a vários níveis. Por um lado, o orçamento disponível para a escapada será aliviado de despesas inesperadas, além de reduzir os encargos esperados, uma vez que as agências e operadores incentivam a reserva de serviços através de ofertas e promoções que reduzem significativamente o custo desta experiência.

Além de poupar dinheiro, reservar com antecedência significa que pode planear a sua viagem com cuidado, sem deixar nada pendente. Embora exija algum esforço prévio, a experiência em Braga, Lisboa e outros destinos portugueses é melhor aproveitada evitando problemas com alojamento, estacionamento, etc., que são fonte de stress e incómodos no estrangeiro.

O turismo de aventura é uma estratégia terrível, devido aos múltiplos problemas de disponibilidade que podem surgir no destino. “Overbooking” é uma palavra que nenhum viajante quer ouvir, mas é uma palavra a que estão expostos nas companhias aéreas e nos hotéis sem fazerem reservas com semanas ou meses de antecedência.

Ter uma margem de tempo significa também que o interessado pode modificar ou cancelar as suas reservas sem afetar os seus planos ou comprometer a programação da rede hoteleira, da companhia aérea ou de outros agentes comerciais.

Bilbau: melhores zonas de estacionamento gratuitas e pagas

Bilbau é uma das grandes metrópoles europeias e, como tal, dispõe de uma frota de veículos à altura da sua oferta de lazer e cultural, mas não do seu catálogo de lugares de estacionamento disponíveis. Enquanto o condutor residente goza de maiores garantias, o estrangeiro deve informar-se sobre as melhores zonas de estacionamento, gratuitas e pagas. A Plaza Nueva ou Barria, por exemplo, é um parque de estacionamento popular em Bilbau devido à sua localização central e ao número de lugares que oferece.

Esta praça monumental está localizada na parte antiga da cidade de Bilbau e alberga centenas de espaços livres e para os residentes. Nas manhãs de domingo, porém, torna-se sede de um mercado de antiguidades, pelo que é aconselhável procurar outras alternativas ao fim de semana, para evitar a sobrelotação.

Uma dessas alternativas é a Catedral de Santiago. Na sua envolvente existem numerosos lugares de estacionamento, mais ou menos lotados, uma vez que a data do ano e o dia da semana influenciam o grau de ocupação. No entanto, reservá-los com antecedência poupará muitos problemas ao condutor.

Outra área de estacionamento gratuito e pago é o Parque Artxanda, cuja localização afastada do centro garante uma menor ocupação. Muitos dos seus lugares são gratuitos, o que o torna uma opção ideal para viajantes com orçamentos mais apertados.

Satisfazer as necessidades de estacionamento e as preocupações culturais ao mesmo tempo é possível no Museu Guggenheim. Situa-se perto do estuário de Bilbau e constitui, por si só, uma obra de arte que surpreende locais e estrangeiros. Para além do estacionamento do complexo, é possível encontrar estacionamento nas ruas e praças envolventes. Por sua vez, o estacionamento park-and-ride é sempre uma solução útil, disponível nas estações de Leioa, Etxebarri e Ansio.

Dejar tu Coche en el Aeropuerto de Alicante: Guía de Parking

El Aeropuerto de Alicante-Elche, también conocido como Aeropuerto de Alicante, es uno de los más transitados de España. Para muchos viajeros, dejar el coche en el aeropuerto es una opción conveniente que les permite llegar en su propio vehículo y asegurarse de que estará en un lugar seguro durante su ausencia. Este artículo explora las diferentes opciones de parking disponibles en el aeropuerto de Alicante, así como algunos consejos útiles para elegir el mejor servicio para tus necesidades.

Opciones de Parking en el Aeropuerto de Alicante

El aeropuerto Alicante parking ofrece varias opciones para satisfacer las diversas necesidades de los viajeros. Estas opciones varían en términos de precio, proximidad al terminal y servicios adicionales. A continuación, se detallan las principales alternativas:

Parking General (P1): Este es el aparcamiento principal del aeropuerto, situado justo enfrente de la terminal. Ofrece fácil acceso y es ideal para estancias cortas y medias. Es una opción conveniente si valoras la proximidad a las terminales y quieres minimizar el tiempo de traslado.

Parking de Larga Estancia (PL): Ubicado un poco más lejos de la terminal, este aparcamiento está diseñado para quienes planean dejar su coche durante periodos prolongados. Aunque requiere un corto viaje en autobús lanzadera hasta la terminal, suele ser más económico que el parking general.

Parking Exprés: Perfecto para aquellos que necesitan dejar o recoger pasajeros rápidamente. Este parking permite estacionamientos breves, de hasta 15 minutos gratuitos, lo que facilita el proceso de despedida o bienvenida.

Parking VIP: Para quienes buscan un servicio premium, el parking VIP ofrece plazas reservadas, acceso rápido a la terminal y servicios adicionales como limpieza y mantenimiento del vehículo. Es una opción más cara, pero con la máxima comodidad y seguridad.

Empresas de Parking Privado

Además de los aparcamientos oficiales del aeropuerto, varias empresas privadas ofrecen servicios de parking en las cercanías del Aeropuerto de Alicante. Estas opciones a menudo incluyen traslados gratuitos en lanzadera hasta la terminal y pueden ofrecer tarifas competitivas, especialmente para estancias largas.

Alicante Airport Parking: Esta empresa privada ofrece opciones de parking cubierto y descubierto con traslados gratuitos a la terminal. También brindan servicios adicionales como lavado de coches y mantenimiento.

Park and Go Alicante: Con tarifas atractivas y un servicio de lanzadera eficiente, esta opción es popular entre los viajeros que buscan un equilibrio entre costo y comodidad.

Consejos para Elegir el Mejor Parking

Elegir el mejor parking para tu coche en el Aeropuerto de Alicante depende de varios factores. Aquí hay algunos consejos para ayudarte a tomar la decisión correcta:

Duración de la Estancia: Si planeas un viaje corto, el parking general puede ser la opción más conveniente. Para estancias más largas, considera el parking de larga estancia o empresas privadas que ofrezcan tarifas más económicas.

Presupuesto: Compara las tarifas de los diferentes parkings. Las empresas privadas a menudo ofrecen precios más bajos para estancias prolongadas.

Comodidad y Servicios Adicionales: Si valoras la comodidad y los servicios adicionales como el lavado de coches, el parking VIP o algunas empresas privadas pueden ser la mejor opción.

Seguridad: Asegúrate de que el aparcamiento que elijas tenga buenas medidas de seguridad, como cámaras de vigilancia y personal de seguridad.

Reservas y Disponibilidad

Es recomendable reservar tu plaza de parking con antelación, especialmente durante las temporadas altas de viajes. Muchos servicios de parking ofrecen descuentos por reservas anticipadas y garantizan la disponibilidad de espacio.

Dejar tu coche en el Aeropuerto de Alicante puede ser una opción cómoda y segura si eliges el servicio de parking adecuado. Ya sea que prefieras la cercanía del parking general, la economía del parking de larga estancia, o los servicios adicionales de un parking VIP o privado, hay opciones para satisfacer todas las necesidades. Siguiendo algunos consejos básicos, puedes asegurarte de que tu coche esté bien cuidado mientras disfrutas de tu viaje.

Por que dirigir não é uma boa ideia quando se viaja?

Quando viajamos a lazer, um dos objetivos é relaxar e quebrar a rotina. Mas muitas vezes não conseguimos quebrar o pior dessa rotina: a correria, os horários e o estresse. Há coisas que não poderemos evitar, como hotéis com horário de check-out ou museus com horário de encerramento. Mas outras estão ao nosso alcance, como evitar o estresse de andar de carro por uma cidade que não conhecemos.

Portanto, se você vai viajar para uma cidade como Alicante, a primeira coisa que você deve fazer é reservar estacionamento em Alicante e, a menos que vá viajar para outra cidade, esqueça que tem carro até a hora de voltar. lar. Você evitará decepções, se perder sem saber qual caminho é o melhor, etc.

O carro, aliás, não é uma boa ideia numa cidade que visitamos porque não nos permite conhecê-lo. Somente quando caminhamos ou usamos o transporte público podemos ver o que está ao nosso redor. A responsabilidade de conduzir faz com que apenas prestemos atenção aos outros condutores, sem podermos olhar a arquitectura dos locais, observar o ritmo da cidade ou desfrutar de uma paisagem. E, se o fizermos, será com risco de acidente.

Além disso, quando não conhecemos um local e suas características, o carro atrapalha na hora de chegar a algum lugar. Se tivermos reserva para uma visita em horário determinado, talvez de carro não consigamos chegar a tempo por escolher um percurso onde há obras, o que nos é impossível saber com antecedência. Mas se formos de ônibus ou táxi, com certeza chegaremos lá sem problemas.

Por fim, há a questão do estacionamento. Estacionar na maioria das cidades é difícil ou impossível. Entre os locais que são reservados para residentes, cargas e descargas, pessoas com necessidades especiais, etc. É difícil encontrar lugares não só para estacionar gratuitamente, mas até na zona azul. E sempre com o risco de ultrapassar o tempo e ter que pagar multa ou de ter estacionado em local perigoso porque normalmente há tumultos ou aglomerações que podem danificar o carro ou impedir-nos de sair com conforto quando quisermos regressar ao hotel.

Disfruta de un día perfecto en el centro

Cada vez es más común vivir lejos del centro de las ciudades. Las razones son principalmente económicas, por lo que cuesta un pequeño apartamento en el centro podemos comprar un piso de gran tamaño en los barrios periféricos de las ciudades o incluso una casita adosada en ciertas zonas un poco más alejadas. Las comunicaciones son cada vez mejores por carretera y en algunos sitios incluso se dispone de un buen transporte público.

Pero ir al centro sigue siendo algo ineludible, en muchos casos para realizar gestiones pero también por ocio. En el centro de las ciudades hay ambiente, hostelería, restaurantes y lugares de interés. Incluso muchas ciudades continúan conservando muchas tiendas importantes pese al auge de los centros comerciales de las afueras. Muchas firmas importantes prefieren estar en el centro de las ciudades y evitan este tipo de espacios, por lo que si queremos comprar sus productos, nos tocará dar un paseo por el centro. Y lo mismo ocurre con un pequeño comercio que está repleto de opciones muy originales y de marcas españolas que son tendencia.

Para ir al centro, el transporte público suele ser la mejor opción pero si queremos ir de compras o vamos a quedarnos hasta tarde, el coche particular es imprescindible. Pero si queremos disfrutar de un día perfecto, sin agobios y sin estar la mitad del tiempo en atascos o preocupados por tener que ir a mover el coche de la zona azul, lo mejor es dejarlo en un parking. Encontrar aparcamiento Alicante o cualquier capital de provincia es algo que roza lo imposible. Pero parkings bien de precio los hay en todas ellas y solo hay que buscarlo previamente y reservar la plaza. Con el coche ya a buen recaudo, podremos dedicarnos a lo que hayamos ido a hacer al centro.

Por ejemplo, ir al teatro y disfrutar de una buena cena es un plan que siempre apetece y que es ideal para celebrar algo o, simplemente, para evadirnos de la rutina. Los mejores teatros están en el centro de la ciudad como también suelen estar los restaurantes de moda. Planificar la salida es fácil, solo hay que reservar parking cerca del restaurante donde vamos a cenar, acudir al teatro dando un paseo y, una vez que hemos cenado y disfrutado de la sobremesa, estaremos a un paso del coche para poder regresar a casa sin problemas.