Cuando llega un bebé empiezan a aparecer juguetes por todas partes. Por un lado están los que compran la familia más cercana, que suelen organizarse para no repetir juguete, o sea comprar 3 balancines cuando solo vas a necesitar uno.
Luego están los regalos de los conocidos. Estos suelen ser los peores porque en demasiadas ocasiones se hace por compromiso y no se ponen los cinco sentidos en el tema, ni siquiera dos. Van a tiendas de articulos para bebes y te terminan regalando ropa de 9 meses o juguetes que no van a poder usar hasta que tenga 2 años.
De cualquier manera, la casa siempre se termina llenando de cosas. Pero entonces te das cuenta que el niño no parece muy interesado en casi nada de lo que hay, y solo se entretiene en el regazo de la madre o el padre. Y te preguntas: “¿cuándo empezará jugar solo, cuándo se irá de Erasmus?”.
Para que se vaya de Erasmus queda tiempo, pero para que juegue solo queda menos. Los padres primerizos están llenos de temores. Todo puede suponer un drama si tenemos un carácter poco mesurado y tendente a la paranoia. Al principio es normal, pero poco a poco descubres que la serenidad es una cualidad fundamental de la buena madre o del buen padre. Tener un ataque de nervios porque al niño se le han pasado 30 minutos su hora de hacer caca no es saludable, ni para los padres ni para el niño. Y es que el bebé también se da cuenta de si sus padres han perdido la cabeza. Pero es pronto para que tome las riendas de la familia…
Y entonces, ¿cuándo jugará solo? Como todo lo que sucede con el bebé, hay que ir poco a poco. Es normal que los bebés estén muy enmadrados al principio. Para que los niños empiecen a entretenerse solos hay que ir probando con todos los articulos para bebes que hay por la casa. Mirar a ver cuáles les entretienen más. Y dejarles solos unos minutos para que se vayan a acostumbrando. Pronto jugarán solos. Y sin darte cuenta, de Erasmus…