Los medicamentos contra el cáncer tienen un largo proceso antes de llegar a las farmacias. Muchos, ni tan siquiera llegan a comercializarse, podríamos decir que la mayoría se quedan en el camino debido a que no demuestran su eficacia, son superados por otros que se investigan al mismo tiempo o resulta que tienen efectos secundarios que hace que resulten demasiado peligrosos.
Pero ¿cómo se decide qué medicamento vale y cuál no? Para empezar, el medicamento se desarrolla teóricamente. Es decir, alguien comienza a trabajar en un proyecto teórico para, por ejemplo, detener el crecimiento de un determinado tipo de tumor.
Cuando en el papel todo parece que funciona correctamente, se pasa a la investigación en laboratorios. En estos estudios se llevan a cabo diferentes trabajos en los que, por ejemplo, muestras de tejidos tumorales son expuestos a la acción del fármaco a ver qué sucede.
Solo cuando todo parece ir bien se comienza a experimentar con animales. Aquí se trata de experimentar con animales cuyo parecido con las personas sea el máximo posible. Si el fármaco va superando todas las pruebas y sigue demostrando ser eficaz y no parece tener efectos peligrosos en el organismo se somete a las pruebas pertinentes para solicitar pasar a los test con personas.
En este momento es cuando se busca a pacientes que quieran participar en ensayos clinicos Madrid para ver si el medicamento es realmente efectivo. Solo si el medicamento pasa los rigurosos controles sanitarios podrá ser probado en personas que deben de ser informadas de todo lo que se va a hacer y de los riesgos que pueden correr al participar en el estudio, así como de sus ventajas.
El paciente, libremente, decide si quiere o no formar parte del ensayo. Si acepta, se someterá a estudios y a pruebas para ver qué resultados ofrece el medicamento en su cuerpo. Al final, con los datos que se consiguen de todos los pacientes, se elabora un informe que será el que determine si el fármaco ha tenido o no éxito.
En caso positivo, y tras haber superado todas las barreras que hemos visto, el fármaco podrá ser vendido en las farmacias y recetado por los médicos, pudiendo ayudar a muchas personas que padecen esta terrible enfermedad no solo a poder curarse, sino también a aliviar algunos de los síntomas de la misma o a evitar problemas como la metástasis.