Cuando se nos estropea un electrodoméstico lo primero que hacemos hoy en día es acudir a una tienda de electrodomesticos y comprar otro. Pero no hay que tomar decisiones precipitadas y antes de cerrar una compra hay varios pasos a seguir.
1) Comprueba si merece la pena repararlo, estudiando todos los aspectos. Lo primero que tienes que plantearte cuando se estropea un electrodoméstico es si merece la pena o no cambiarlo. Todo el mundo dice que las reparaciones son caras y que no suelen salir a cuenta, pero si no se pide un presupuesto no se puede saber si esto es así. Reparar un electrodoméstico puede ser más barato de lo que se cree y se evita tirar un aparato que todavía puede ser útil y tener muchos años de vida, lo que es una actitud más ecológica. También debes de tener en cuenta el consumo, ya que si es un electrodoméstico antiguo tal vez tenga un consumo muy alto y esto haga que el aspecto ecológico de la reparación quede anulado.
2) Infórmate sobre las novedades que hay en este tipo de electrodomésticos. Si finalmente hay que cambiar el electrodoméstico es bueno conocer las novedades en el sector. Es cierto que lo último de lo último suele tener precios muy altos, pero desde que compramos nuestro aparato hasta ahora puede haber muchas novedades en el mercado, algunas a precios competitivos. También hay que tener en cuenta el consumo del aparato, optando siempre por aquellos de bajo consumo y que ahorran en agua, caso de las lavadoras, resultando más ecológicos.
3) Echa un vistazo a las diferentes tiendas online para comprobar precios. Los precios entre las diferentes tiendas pueden variar mucho, por eso es importante comprobarlos y compararlos. Además, puedes ver las diferencias entre unos aparatos y otros y decidir si vale la pena pagar por algunas funciones extras o si el exceso de precio hace que ya no merezcan la pena.
4) Escoge en función no solo del precio, sino también de las garantías. Algunas tiendas pueden tener precios muy económicos pero los productos vienen de Asia y tardan mucho en llegar. Si se estropean no tendrás una garantía válida en España y tendrás que arreglar el aparato por tu cuenta, por lo que no te va a merecer la pena lo que puedas ahorrar comprando en un país que no es de la comunidad europea.