Categoría: Centro oncológico

Un dinero extra 

La primera vez que oí hablar de ellos fue a través de un amigo que estudiaba medicina. Me dijo que estaba pensando en participar en un ensayo clínico de un fármaco. Al principio me pareció un poco de película de terror: lo típico, te inyectan una sustancia para ver qué efectos tiene y una semana más tarde te conviertes en un zombi. Finalmente él prefirió no participar pero a mí me quedó la idea rondando por mi cabeza. ¿Y sí…?

Era una época en la que yo no tenía dinero y lo necesitaba de forma urgente: había tenido un problema con el coche y necesitaba arreglarlo. Así que consulté ensayos clinicos madrid para ver si podía encontrar información. Lo primero que asumí es que no era forma de ganar dinero rápido así que me busqué la vida por otros derroteros para lo del coche pero sí que apunté cosas para más adelante y poco después me apunté a mi primer ensayo.

El asunto es mucho menos terrible que en las películas de zombis. Los ensayos de Fase I son los más importantes y los mejor pagados porque es la primera vez que dicho fármaco o sustancia se prueba en humanos. Se han probado previamente en animales y tejidos pero necesitan hacer pruebas en humanos para chequear su toxicidad antes de pasar a la fase II y comprobar su eficacia. No voy a decir que estaba feliz de la vida cuando inicié la prueba pero tampoco tuve miedo.

Te hacen firmar un documento un poco complicado en el que existen un montón de cláusulas pero, al menos en mi caso, me explicaron lo más importante de forma muy clara. Y luego está el dinero, que no está nada mal. La verdad es que al principio empecé con esto de los ensayos clínicos Madrid por ganar un dinero extra pero después vi que era una forma de colaborar para lograr medicamentos más eficaces que pudiesen ayudar a otras personas. Además, es una forma de estar sano: te hacen muchas pruebas previas y posteriores solo admitiendo a personas que lleven una vida saludable.

UNA DESPEDIDA INESPERADA

Hace un par de semanas nuestra pandilla tuvo una sorpresa horrible y completamente inesperada. El hermano pequeño de uno de mis mejores amigos falleció de forma inesperada para todos los integrantes de nuestra pandilla, todo el mundo piensa que fue por un infarto, pero en secreto su hermano me dijo que tenía un cancer de cuello que no le había dicho a nadie. Se me va a hacer muy difícil hacerme a la idea de que ya no lo voy a ver más, pero su hermano sí que lo va a echar de menos ya que estaban muy unidos y su despedida en el funeral es algo que siempre tendré grabado en la memoria.

 

Cuando mi amigo me dijo que su hermano había fallecido, tardé un poco en poder contestarle porque me quedé literalmente temblando, no podía creer lo que me estaba contando. Y eso no me pasó a mí solamente, sino que también les pasó a otros de nuestros amigos. Según me comentaron después algunos de ellos se quedaron en estado de shock y no eran capaces de asimilar el golpe. Pero cuando el que fallece es un joven de menos de cuarenta años nadie se lo espera hasta que ya es demasiado tarde y enfrentarse a una sorpresa así no es que sea demasiado sencillo. 

 

Al final ese fin de semana la pasamos casi entera en el tanatorio, porque falleció el viernes de tarde y tanto el sábado como el domingo fueron días de luto, pero acabaron como nuestro amigo hubiese querido, todos reunidos en el bar brindando a su salud. Incluso había una copa que nadie bebió en honor a él.

 

Espero que no tengamos que volver a tener que ir a despedir a otro amigo de una forma tan precipitada, nos queda todavía mucho por vivir y no somos tan mayores como para tener que ser asiduos a los tanatorios. Aunque comprendo que con la edad cada vez estos acontecimientos van a ser más frecuentes. Y eso que ya es el cuarto amigo que nos toca tener que despedir, esperemos que la lista no aumente todavía.

¿Te someterías a un tratamiento experimental para el cáncer de colon?

Si te ofrecieran un tratamiento experimental cancer de colon ¿lo aceptarías? Quizás muchas personas respondan enseguida a esta pregunta, pero lo cierto es que encierra bastantes aspectos importantes que hay que valorar con tranquilidad antes de dar una respuesta. Ni se debe decir que no de forma inmediata por el miedo a probar algo nuevo, ni tampoco un sí sin condiciones antes de conocer toda la información al respecto.

Cuando se ofrece un tratamiento experimental es porque no ha sido probado con humanos o acaba de comenzar a ser utilizado en forma experimental. Esto no quiere decir que el tratamiento sea totalmente nuevo, tal vez haga años que se está trabajando en el mismo y se han realizado, eso seguro, muchas pruebas de laboratorio que han dado resultados muy positivos. En algunos casos también se han realizado experimentos previos con animales, escogiendo siempre los que son más parecidos a los humanos para que los resultados puedan ser lo más extrapolables posible.

Es cierto que siempre hay el riesgo de que aparezca un efecto secundario con el cuál no se contaba, pero el paciente siempre va a estar controlado por los médicos y ante la aparición de cualquier problema se tomarán las medidas oportunas. Se puede suspender el tratamiento o se pueden tomar las medidas oportunas según lo graves que estos efectos secundarios puedan ser.

Este control médico es también muy importante desde el punto de vista de la enfermedad. Si cualquier paciente que tenga cáncer está sometido a muchos controles, los que están siguiendo un tratamiento experimental lo son especialmente. Y se les somete a muchas pruebas que tal vez no iban a realizarse si no tuvieran este tratamiento porque no eran imprescindibles según los protocolos establecidos.

Todo esto es muy interesante para quién se somete al tratamiento experimental. Por un lado, tiene la ventaja de que si el tratamiento sale tan bien como es espera, obtendrá esas mejorías y lo hará sin tener que esperar como les sucede a los enfermos que no forman parte del proyecto y que tendrán que aguardar a que el medicamento esté en las farmacias. Por otro lado, tiene la ventaja del control médico más exhaustivo.

Con toda la información y tras plantear al médico cualquier duda, se puede responder a la pregunta de si se desea o no participar en un tratamiento experimental.

¿Estamos ante el final de la metástasis del cáncer de mama?

La noticia ha saltado a los periódicos de todo el mundo: se ha encontrado un modo de frenar la metástasis en el cáncer de mama. Una coautora de esto que parece un milagro pero que es fruto de un arduo trabajo de equipo, es una investigadora bioquímica española, aunque trabajando en Harvard.

El carcinoma mamario, el tipo de cáncer más invasivo, podría por fin frenarse y evitar que se propague a otros órganos, lo que supondría un gran avance en la lucha contra el cáncer de mama y, tal vez, un comienzo en las vías de investigación para luchar contra otros tipos de metástasis.

La clave está en una proteína que parece ser capaz de frenar a las células madre causantes de la aparición de nuevos tumores. Por ahora, los experimentos se han realizado solo en ratas de laboratorio y han sido muy exitosos por lo que podrían comenzarse pronto las pruebas en humanos.

Este tipo de investigaciones tienen procesos largos hasta que llegan a poder aplicarse en las personas. Normalmente, lo primero que tiene que suceder es que funcionen en animales de laboratorio, como las ratas. A partir de ahí se pueden realizar experimentos con otros animales o se pueden aprobar, si los estudios lo consideran oportuno, las pruebas en humanos.

Para que se aprueben las pruebas con pacientes humanos hay que presentar muchas pruebas de que lo que se va a llevar a cabo no va a ser perjudicial para las personas y que tiene muchas posibilidades de funcionar. Una vez que esto se autoriza, las personas elegidas para realizar las pruebas son voluntarios que conocen los riesgos y las ventajas de colaborar con este tipo de experimentos.

Este proceso es largo y tiene que quedar fehacientemente demostrado que las pruebas son un éxito para pasar a trabajar con pacientes de manera habitual, con el tratamiento desarrollado para este fin. Es, por tanto, un camino largo y que tiene que superar muchas barreras de seguridad, algo necesario para evitar riesgos.

Por eso, aunque las noticias son muy buenas y muy esperanzadoras, tenemos que ver esto como un avance que podremos disfrutar a medio plazo y que todavía tiene que recorrer parte del camino hasta poder llegar a ser una realidad para todas las mujeres y esa minoría de hombres que sufren un cáncer de mama y que podrían dejar de preocuparse por las posibilidades de una metástasis.

La relación entre el cáncer de cuello uterino y el virus del papiloma humano

El cancer de cuello uterino tiene lugar en el cérvix, que es la parte más baja del útero en donde se desarrolla el feto cuando hay embarazo. Es uno de los pocos tipos de cáncer de los cuáles se sabe a ciencia cierta su origen: el virus del papiloma humano.

El virus del papiloma humano está presente en un gran número de personas, pero en la mayoría de los casos los anticuerpos lo rechazan y la enfermedad no se hacen patente. Se contagia por diferentes vías, pero la que da lugar al cáncer en el cuello del útero es la vía sexual. El hombre que lo contagia no tiene por qué saber que es portador del virus y, tal vez, ni siquiera padezca la enfermedad ni ninguno de sus síntomas.

Cuando la mujer comienza a tener relaciones sexuales, lo normal es que acabe entrando en contacto con este virus, pero, como hemos dicho, en la mayoría de los casos es rechazado y no llega a causar problemas. Es importante señalar que no hay un único virus del papiloma humano, sino que bajo este nombre hay muchas y muy numerosas cepas y no todas pueden causar el cáncer.

Las mujeres con mayor riesgo de contraer cáncer de cérvix son las que fuman o han fumado durante muchos años, aquellas que han tenido un gran número de hijos o las que han tomado anticonceptivos orales por mucho tiempo.

Actualmente, existe una vacuna para el virus del papiloma humano que se usa en mujeres, pero, aunque es efectiva contra algunos tipos de virus es importante saber que no protege contra todos, algo que la chica tiene que tener en cuenta cuando comience a tener relaciones sexuales.

El cáncer de cuello uterino suele descubrirse durante las revisiones ginecológicas normales que todas las mujeres deben de realizarse con carácter anual. Es muy importante realizar estas revisiones porque así podrá encontrarse el cáncer a tiempo antes de que se extienda y pueda llegar a alcanzar otros órganos.

El tratamiento de cáncer en el cuello del útero va a depender de muchos factores, como el tamaño del tumor, si hay o no hay metástasis y si la mujer desea ser madre en el futuro, algo que puede ser tenido en cuenta solo en algunos casos ya que en otras ocasiones será imprescindible extirpar el útero.

El cáncer y sus factores desencadenantes

La primera vez que oí hablar del cáncer fue con mi abuelo. Yo era un niño pero ya empezaba a entender algunas cosas. No lo veía mucho y no teníamos una relación muy estrecha, pero le tenía cariño. Un día nos quedamos solos en la casa del pueblo y recuerdo tener una conversación que se me quedó grabada. Sin decírmelo directamente me estaba contando que pronto dejaría de estar allí. A los cinco minutos me había olvidado de la conversación pero cuando meses más tarde me enteré de que había muerto, sus palabras volvieron a mi cabeza.

Años después quise saber qué era exactamente lo que le había pasado al abuelo, cuál había sido la enfermedad que se lo había llevado tan rápido. Y entonces oí por primera vez hablar de cancer pancreas metastasis higado. Todo me sonó un poco raro, menos lo de cáncer que ya lo había escuchado. Y mientras mi familia hablaba del tema pude escuchar como alguien dijo que el abuelo se cuidaba mucho y que era muy injusto que aquella enfermedad le afectase a él y no a otros que se habían tratado tan mal.

Todo aquello lo entendí cuando me hice adulto. Se referían a que mi abuelo no fumaba ni bebía y se cuidaba mucho. ¿Por qué algunos de sus amigos, bebedores y fumadores empedernidos duraron hasta los 90 años? La cuestión es que con el cáncer no hay una regla fija. Que el tabaco es un factor de riesgo es evidente a estas alturas, pero eso no quiere decir que un fumador vaya a tener cáncer de pulmón sí o sí.

Mi familia hablaba desde el dolor: obviamente no le estaban deseando mal a nadie, pero en el fondo lo que lamentaban es que el cáncer parezca a veces una lotería: nunca se sabe a quién le puede tocar y en qué circunstancias. El cancer pancreas metastasis hígado que tuvo mi abuelo le puede pasar a cualquier persona, pero también es cierto que existen factores de riesgo que todos conocemos. Al final, lo único que podemos hacer es cuidarnos bien y acudir al médico si tenemos dudas.