Categoría: Alimentación

¿Cuáles son los beneficios de comprar marisco congelado?

La congelación y ultracongelación de mariscos es una práctica esencial en el sector de la hostelería y de la restauración. Aspectos como la estacionalidad, la seguridad, la logística o el aprovechamiento de recursos salen beneficiados en hoteles y restaurantes cuando estos deciden contar con reservas de cangrejo, cigala o Langostino austral congelado.

 

Sin la congelación del marisco, su transporte en grandes cantidades desde la lonja hasta cualquiera de las ciudades del interior peninsular (Madrid, Toledo, Sevilla, Burgos, etcétera) sería una carrera a contrarreloj. Por fortuna para las empresas y consumidores, los mariscos conservados a bajas temperaturas resisten hasta 24 meses en frigoríficos domésticos y arcones congeladores, y por tanto pueden degustarse en cualquier momento del año.

 

Desde una perspectiva económica, esta característica es beneficiosa para cualquier establecimiento hostelero, que pueden acumular reservas del producto en periodos en que su precio sea más asequible y evitar este gasto en aquellos momentos del año en que su precio se dispare.

 

La seguridad alimentaria es un requisito indispensable en la cocina de restaurantes, hoteles, etcétera. La incorporación de congelados a las despensas disminuye el riesgo de proliferación de bacterias y microorganismos, que cesan su actividad a partir de los 14-18 grados bajo cero. Este beneficio es clave en productos tan vulnerables como el marisco, susceptible de infectarse con anisakis.

 

Además, los mariscos congelados son más fáciles de manipular y de almacenar que los frescos, agregando también un plus de comodidad al momento de su preparación, pues la mayoría de estos productos se adquieren ya eviscerados y limpiados, listos para ponerse en la sartén. 

 

Por otra parte, los responsables de la cocina pueden descongelar únicamente la cantidad de marisco que les interese cocinar, manteniendo el resto en la cámara congeladora. Esto limita el desperdicio de alimentos, un mal extendido en multitud de países occidentales. Lógicamente, un mayor aprovechamiento del marisco y de otros recursos incide en una menor sobreexplotación de las poblaciones marinas. El resultado es un incremento de la sostenibilidad.

QUE NO TE HAGAN ESPERAR

Hay que aprovechar el tiempo y mi madre lleva diciéndomelo desde que era un niño y tenía razón porque hay que intentar siempre optimizar el tiempo. Mi madre también lo hace a mi estilo ya que cuando va al gimnasio a hacer sus ejercicios en la piscina siempre para primero en la pescadería para que cuando vuelva de la piscina ya pueda recoger la merluza preparada para hacer en la comida. Siempre hay que tener en cuenta el tiempo que tienes para hacer las cosas para que te dé tiempo a hacer todo. Personalmente siempre se me ha dado muy bien repartirse el tiempo que tengo libre para intentar hacer todo lo que me diese tiempo a hacer. No entiendo a esa gente que siempre llega tarde porque para mí es muy sencillo calcular el tiempo que voy a necesitar para hacer lo que vaya a hacer. Si quedas con alguien a una hora se supone que hay que estar a esa hora pero mucha gente parece que disfruta haciendo esperar a los demás y eso es algo que me irrita profundamente porque yo siempre estoy preparado a la hora convenida y llegó un momento en el que me cansé de esperar al resto y decidí que ya no iba a quedar más con esa clase de gente que no sabe estar a la hora cuando queda con los amigos. 

Llegué a tener una novia que tenía que esperar por ella todos los días y acabé por darle un ultimátum porque ya no quería tener que esperar más por ella, y si no estaba a la hora acordada me iba sin ella, mira cómo aprendió a estar a la hora, al final me di cuenta de que me lo estaba haciendo a propósito porque desde que le amenacé a quedarse en tierra no me volvió a llegar tarde nunca más. Y empecé a usar esa táctica con unas cuantas personas que nunca estaban a la hora acordada y he de decir que funciona, a lo mejor es un poco agresiva pero hay que decir que es muy eficaz.

Con un ojo puesto en las noticias 

Vivimos en un mundo globalizado y ya se sabe lo que eso supone: una mariposa mueve sus alas al otro lado del mundo, y aquí estalla una crisis económica de órdago. Es lo que llaman el efecto mariposa cuyo resultado bien que nos ha quedado claro estos últimos dos años: alguien se come un murciélago en una ciudad china y el mundo se enferma. Ahora toca la guerra de Ucrania que ya está afectando a todos los órdenes económicos mundiales, especialmente a Europa.

Y lo que parece un asunto que debe ser gestionado desde la alta política, sus efectos colaterales llegan hasta las estanterías del supermercado o los fogones de la cocina de un restaurante. Ya no hay aceite de girasol, un producto clave en muchos negocios hosteleros. Estos días leíamos que España se quedará sin dulces en un mes. Parece una broma porque tampoco es el fin del mundo quedarse sin dulces una temporada, pero el asunto da para mucho más que no comer bollos durante unas semanas.

Desde nuestro negocio estamos muy atentos a las noticias y su repercusión en los precios de las materias primas. Todas las semanas reponemos nuestra despensa, encargamos un pedido a nuestro distribuidor de salteados congelados para hosteleria o cualquier otro producto que necesite ser repuesto. Pero si nuestro distribuidor ha tenido problemas de suministro o el fabricante ha tenido que pagar más por la materia prima, todo ello repercute en el precio que nos pone el distribuidor que, a su vez, termina, lógicamente, repercutiendo en el consumidor final.

Así es como funciona una cadena de suministro en cualquier sector, incluyendo los de la alimentación y la hostelería. Cualquier desbarajuste en uno de los eslabones de la cadena afecta más o menos al resto. Y si el aceite de girasol escasea o sube mucho su precio, afecta a los demás, tal vez no de momento a nuestro distribuidor de salteados congelados para hostelería, pero quizás sí a otros de nuestros distribuidores. Así que parece que nos hemos acostumbrado a vivir en la incertidumbre permanente: cosas del mundo globalizado.

Un oasis en el barrio 

La mejor propina es que un cliente salga por la puerta con una sonrisa en los labios. Nuestro negocio ha logrado sobrevivir y ahora el futuro nos resulta esperanzador. El otro día uno de nuestros clientes más fieles nos decía que éramos como un oasis en el barrio. Supongo que lo dirá porque no hay otro sitio igual en la zona, una combinación entre tienda y cafetería que ha encontrado el favor de buena parte de los vecinos. 

Pero nuestra idea original no fue esta. Al principio nosotros empezamos como colmado de alimentación centrado en productos artesanos, gourmet y de importación, con especial atención a los quesos. De hecho, éramos la única Tienda de quesos franceses y italianos en el barrio. Por supuesto, siempre puedes ir a comprar queso en el supermercado, pero no encontrarás lo que nosotros vendemos. 

Además, somos especialistas en esta clase de productos porque cuidamos mucho nuestro catálogo. Ningún alimento entra en la tienda si no lo hemos probado antes, además revisar muy bien su procedencia de forma que un gran porcentaje de nuestros productos son ecológicos y/o proceden de agricultura o granjas sostenibles. 

Con todo, nos costó arrancar y los primeros meses fueron difíciles. Hay que tener en cuenta que los precios de nuestros productos no pueden ni quieren competir con los de marca blanca del súper. Nosotros apostamos por la calidad y la calidad tiene un precio. Fue así como pensamos adaptar el negocio introduciendo un nuevo enfoque a nuestra Tienda de quesos franceses y italianos. Y así nació la cafetería degustación.

Con muy pocos productos, tan solo café, agua, cervezas o vinos propusimos a los clientes que se quedaran para probar también los alimentos que acompañados de una buena cerveza o vino siempre saben mejor. Y de esta forma logramos ir conquistando a muchos vecinos del barrio. Y no solo del barrio, ya que hemos visto como nuestro negocio empieza a ser conocido en la ciudad. Ahora estamos pensando en la forma de dar un paso más con un proyecto digital que lleve nuestros productos a domicilio usando el canal de venta online: un nuevo reto. 

¿Cómo buscar suministrador de alimentos?

¿Has abierto un bar, un restaurante u otro negocio de hostelería? Uno de los aspectos más importantes en el día a día de un negocio de este tipo es contar con suministradores fiables que nos ofrezcan alimentos de primera calidad en tiempo y forma. Al fin y al cabo, en nuestro restaurante vamos a ofrecer comidas y la calidad de esas materias primas repercutirá decisivamente en la satisfacción de nuestros clientes.

Pongamos por caso que necesitamos un distribuidor de mezclas de verduras congeladas. ¿Qué haremos para buscarlo? ¿En qué nos fijaremos para contratar a uno u otro? En muchos casos, optaremos por alguien de confianza a quien ya conozcamos de otros proyectos. Si no es el primer restaurante que abrimos seguro que tenemos una buena agenda de distribuidores. Pero, ¿y si es nuestro primer proyecto de hostelería?

En ese caso, no nos quedará otra opción que buscar. Es entonces cuando debemos tener en cuenta una serie de requisitos. Para empezar, su experiencia. Esto no quiere decir que un distribuidor de mezclas de verduras congeladas sin experiencia no pueda hacer bien el trabajo, pero siempre da más seguridad si la firma lleva tiempo trabajando en el sector.

Otro aspecto decisivo es el catálogo de productos. Dependiendo de nuestro tipo de negocio, vamos a necesitar una serie de productos u otros. Si vamos a abrir una hamburguesería necesitaremos un distribuidor de carne de calidad. Si vamos abrir un restaurante de cocina asturiana, precisaremos suministradores que nos ofrezcan productos asturianos con denominación de origen. 

Así mismo, también nos debemos fijar en el circuito de reparto que tiene la empresa y cómo nos puede integrar en el mismo. Y es que, a menudo, se trata de alimentos perecederos que tienen que ser servidos lo más rápido posible para que mantengan la calidad, por lo tanto, debemos acudir a una empresa que tenga la capacidad de hacer un servicio rápido y eficaz. Y, por supuesto, también está el precio del servicio que debemos ajustarlo a nuestro presupuesto siempre tratando de encontrar un equilibrio entre coste y calidad del servicio.

La comodidad de comprar desde casa 

¿Por qué nos gusta tanto comprar por internet? ¿Por qué tienen tanto éxito la mayoría de tiendas digitales? Por comodidad, practicidad y falta de tiempo. Empecemos por el final. Vivimos con un ritmo de vida súper acelerado: no paramos un momento. Ir de tiendas es una afición que tiene mucha gente, pero lleva toda una tarde. En cuanto a hacer la compra en el supermercado, es algo imprescindible que no gusta a todo el mundo…

¿Y si no tuviésemos que ir al supermercado? Eso es lo que se han planteado muchas empresas vinculadas al negocio digital. Son conscientes de que a poco que nos lo pongan fácil, muchos pasaremos a hacer la compra desde el móvil. De hecho, este pasado año, debido a las especiales circunstancias que vivimos, muchos comenzaron a hacer la compra así y le han cogido el gusto.

Imaginemos que abrimos la nevera y vemos que se nos ha olvidado el queso. Si somos de los que hacemos una compra semanal, deberemos esperar una semana para tener el queso… o ir hasta el súper otra vez, con la consiguiente pérdida de tiempo que supone. Pero también podemos coger el smartphone y Comprar online quesos de vaca. Y en unas horas lo podemos tener en casa, si nos urge.

Desde luego que en este sistema todavía hay mucho margen de mejora, pero es un hecho que el futuro va hacia aquí. Hoy en día podemos localizar fácilmente en la red una tienda especializada en queso que nos ofrezca mucha variedad de este producto. Cada vez existen más negocios digitales de esta clase. Son tiendas especializadas que dan más confianza al cliente porque entiende que conocen bien el sector y pueden ofrecer productos de primera calidad.

Así, si quieres Comprar online quesos de vaca buscas una de estas tiendas, eliges cómodamente lo que buscas y en poco tiempo lo tienes en casa. Al contrario, si vas a una tienda, puede elegir tú mismo la pieza en cuestión, pero seguro que en la tienda física habrá menos variedad de la que puedes encontrar en internet.

No renuncies a tu desayuno de siempre por tu intolerancia a la lactosa

La intolerancia a la lactosa no es un problema grave, como puede ser por ejemplo la alergia a la proteína de la leche. Pero, desde luego, cambia muchas cosas de la vida diaria. Pero, por suerte, cada vez hay más productos en el mercado que no tienen lactosa, que tienen el mismo sabor de siempre y con precios ajustados. Lejos están los tiempos en los que un lácteo sin lactosa costaba casi el doble que el mismo lácteo normal o que, simplemente, era imposible encontrar algunos artículos en cualquier supermercado.

Por eso, tomar un desayuno de siempre pero sin lactosa, no es complicado. La leche sin lactosa ya está en cualquier supermercado y la puedes encontrar en cualquiera de sus variedades, desde la leche entera hasta la desnatada 0%. Con esto ya arreglamos el café o el cacao de la mañana pero, ¿y lo que acompaña?

Uno de los desayunos más tradicionales son las tostadas con mantequilla y mermelada. El pan y el dulce no tienen problema y ahora tampoco el resto ya que la mantequilla sin lactosa también está presente en todos los supermercados. Es muy fácil de encontrar tanto en la variedad salada como en la dulce y es tan rica como la de toda la vida.

Si prefieres los bizcochos, entonces es mejor que te animes a hacerlos en casa con los ingredientes sin lactosa que puedes comprar en tu tienda habitual. De todas maneras, hay dulces y galletas que no tienen leche en su composición ya que esta se sustituye por otras grasas de origen vegetal. El bizcocho casero será más saludable y seguro, pero te llevará un poco más de tiempo hacerlo.

En cuanto a los cereales, es muy sencillo encontrar variedades sin lactosa en el supermercado. Hay que tener especial cuidado con los que llevan chocolate, porque la mayoría es con leche. Pero puedes encontrar fácilmente la leche o la lactosa en la composición ya que figura en negrita. Solo tienes que escoger entre todos los cereales los que no llevan leche ni lactosa en su composición y disfrutar de los mismos con la leche sin lactosa. 

Por último, tienes la opción de cambiar de desayuno y atreverte con los clásicos americanos o ingleses con huevos revueltos y bacon. Este tipo de desayunos son muy nutritivos y no son pocos los expertos que dicen que, aunque lleven grasas, resultan bastante saludables.

Rutas de reparto 

Cuando una empresa crece, llega un momento en que cualquier detalle es importante. En nuestro caso, una de las mayores dificultades con la que nos hemos encontrado en los últimos tiempos es la optimización de las rutas de reparto. Es un verdadero encaje de bolillos: se trata de cumplir con los dos objetivos primordiales de cualquier empresa de reparto y distribución: hacer el reparto en el menor tiempo posible asegurando la máxima calidad y satisfacción del cliente. 

En este sentido, una de nuestras principales ramas de negocio es la de distribuidor de precocinados congelados para hosteleria. Teníamos una serie de rutas estipuladas desde hacía bastante tiempo para dar cobertura a nuestros clientes. Rutas flexibles en las que podíamos sacar a un cliente para meter a otro dependiendo de bajas y altas dentro de nuestra lista de clientes. Pero a medida que fuimos teniendo más clientes estas rutas se hicieron más complicadas por lo que contratamos más personal y renovamos parte de nuestra flota de vehículos.

Aunque la inversión fue considerable, las perspectivas eran buenas porque cada vez teníamos más clientes y el futuro del sector era más que halagüeño. Pero llegó el 2020 y todo cambió. Los primeros clientes empezaron a cancelar pedidos y más tarde tuvieron que renegociar sus contratos hasta que algunos se dieron de baja por completo del servicio al tener que cerrar sus negocios. Somos como una gran familia y nos duele que muchos clientes con muchos años de relación desaparezcan. Por supuesto, además, complica nuestro negocio.

Teniendo en cuenta que como distribuidor de precocinados congelados para hostelería distribuimos a muchos restaurantes y hoteles y que muchos están pasando un mal momento, hemos tenido que cambiar buena parte de nuestras rutas de reparto para tratar de minimizar las pérdidas. Al haber aumentado nuestra flota y nuestro personal, nos vimos en la necesidad de reducir algunos turnos y renegociar algunos contratos, devolviendo parte de la flota nueva que habíamos alquilado. 

De alguna forma ha sido como reconvertirse para adaptarse a un escenario totalmente diferente. Pero así es este o cualquier otro negocio. Ante la crisis, no queda más opción que aplicar nuevas ideas.

Comenzar una dieta sin lactosa

Si tienes que comenzar una dieta sin lactosa porque has descubierto que sufres una intolerancia, tendrás que cambiar muchos de tus hábitos a la hora de comer o de hacer la compra. Porque no se trata tan solo de comprar leche sin lactosa, que es la parte fácil de la historia, sino que también tendrás que evitar todos aquellos alimentos que contengan lácteos o lactosa como conservante.

Descubrirás que muchos embutidos como el jamón para sándwich llevan en su composición leche en polvo para darles cuerpo o lactosa para conservarse y que no podrás tomarlos porque seguramente te sienten mal. Todo dependerá de tu grado de intolerancia a la lactosa. También descubrirás que muchos alimentos como bizcochos, galletas o chocolates llevan en su composición lácteos. Incluso chocolates negros que, en principio, no deberían de llevarlo.

Tendrás que acostumbrarte a mirar todas las etiquetas para saber qué puedes y qué no puedes tomar. Qué marcas tienen lactosa y cuáles no. Y seguramente, más de una vez cometas errores que te pueden costar más de un cólico.

Uno de los principales problemas viene cuando se come fuera de casa. Aunque ahora en los locales de comidas es obligatorio que haya una formación sobre alérgenos, esto no siempre es así. Y es frecuente que te den platos asegurándote que son libres de lactosa pero que no lo son realmente, al menos no al cien por cien.

Por suerte, en el mercado puedes encontrar lactasa en forma de pastillas y puedes tomarlas junto con la comida para que, en caso de que algún alimento tenga lactosa, esta pueda descomponerse y no te haga daño. Pero la lactasa no viene con dosis fijas como ocurre con otros medicamentos y tendrás que ir viendo por tu cuenta qué dosis necesitas en función de tu grado de intolerancia.

No todos los intolerantes tienen la misma sensibilidad. Algunos pueden tomar un yogur sin problemas. Otros sufren molestias incluso con la leche sin lactosa por ese bajísimo porcentaje que puede conservar y solo pueden tomar bebidas de origen vegetal. Por suerte, hoy están de moda los menús veganos y, ante la duda, se puede recurrir a productos etiquetados como veganos o al menú vegano de un restaurante. En este caso asegúrate de que es vegano, ya que si es vegetariano incluiría lácteos y, por tanto, no sería una solución para tu problema de intolerancia.

SER BUENO EN SU TRABAJO

Ayer me contaba un amigo que había quedado con uno de sus sobrinos para invitarle a comer lasaña, pero que tenía que comprar leche que es sin lactosa para hacer la bechamel, ya que el niño tiene intolerancia a la lactosa y no puede tomar las leches normales. Este chico al parecer no es su sobrino, es el medio sobrino de su novia, pero como el niño le llama el tío guay ya le ganó como familia.

Cuando me contaba la historia yo creía que me estaba hablando de otro de sus sobrinos que es un resabidillo, pero estaba equivocado y me estaba hablando de otro niño que no he llegado a conocer.

Este amigo mío hoy en día está viviendo en Vitoria, pero al parecer no creo que se vaya a venir en un futuro demasiado próximo, ya que por lo que me ha contado parece que le van a hacer encargado en el almacén en el que está trabajando. Aunque también me ha contado que los compañeros están intentando dejarle mal ante los jefes porque él fue el último en entrar en la empresa y ya les ha pasado a todos por encima. Y me lo creo bien porque este chico es un trabajador nato, lleva trabajando en almacenes desde hace veinticinco años y me parece normal que le hayan ofrecido a él y no a sus compañeros incompetentes el puesto de encargado. Cuando me estaba contando las perrerías que le hacían sus compañeros, él se estaba excitando bastante y tuve que bajarle un poco los ánimos porque ya me estaba empezando a gritar a mi que no le había hecho nada. Pero también me dijo que los compañeros ahora, al ver que a él le ascendían empezaron a ponerse las pilas y trabajar como deberían haber trabajado desde un principio. Y que parece que ya se han cansado de intentar dejarlo mal y cada uno va a lo suyo, que es como debería ser. Pero mi amigo me ha dicho que cuando le hagan encargado va a cambiar unas cuantas cosas para que el trabajo sea más efectivo.