Me encanta pasar tiempo en Vigo y alrededores, aunque si tengo que ser sincero prefiero pasar mi tiempo en los montes de los alrededores de vigo ya que son una zona muy tranquila en donde puedes pasar tiempo de calidad desconectando del ruido de la ciudad. Por lo menos un par de veces a la semana tengo que escapar a alguno de los montes a los que voy, porque por fortuna todavía podemos elegir entre unos cuantos bosques diferentes ya que nuestra ciudad está rodeada por montes boscosos aparte del océano atlántico. En muchos de estos bosques disponemos de merenderos en los que puedes pasar la tarde con los amigos o leyendo un libro que es lo que yo suelo hacer casi siempre. Y en los meses de verano cuando el calor aprieta de manera más fuerte y en la ciudad no se puede respirar se nota mucho la diferencia cuando subes al monte a tomar un poco de aire fresco y el verde de las plantas y árboles ayuda a que el ambiente sea mucho más fresco que rodeado de edificios. He de decir que me gusta ir al bosque desde siempre y creo que eso es porque he ido a un colegio que estaba rodeado de bosques y es un lugar en el que me siento bastante cómodo. Mis primeras escapadas al bosque fueron precisamente a los bosques que teníamos al lado del colegio, ya que cuando celebrábamos los magostos nos llevaban unos días antes de hacer las hogueras al bosque a recoger del suelo las agujas de pino que era lo que usábamos para hacer las hogueras y asar las castañas que nos comíamos todo el colegio. Esas fiestas me alegro de haberlas celebrado en un colegio del extrarradio porque en los colegios del centro de la ciudad no se podían hacer hogueras ni nada parecido ya que teniendo edificios muy cerca sería bastante peligroso. Pero en nuestro colegio teníamos sitio de sobra para hace una hoguera grande donde poder asar las castañas, eso si los profesores no dejaban que los niños nos acercásemos demasiado a la hoguera.