El turismo activo y de naturaleza ofrece su mejor versión en las Islas Cíes. Este archipiélago del Parque Natural de las Islas Atlánticas está abierto a la práctica de actividades como el senderismo, las excursiones en kayak o la observación de estrellas y aves. Con la correspondiente autorización y entrada islas cíes, es posible desembarcar en Monteagudo, do Faro y San Martiño en cualquier época del año.
Las experiencias de piragüismo y kayak reciben una intensa demanda en este archipiélago gallego, cuyo extenso litoral acoge incontables atractivos: la playa de Rodas, el Faro do Peito, el islote Dos Viños o el Cabo Dos Bicos. Son travesías de tres a cuatro horas que se realizan en compañía de un guía.
La oportunidad de explorar el fondo marino también atrae al público viajero. El esnórquel requiere menos equipamiento que el submarinismo, y permite contemplar los ecosistemas de marinos de las islas Cíes. Especies como el erizo de mar, el centollo, la raya mosaico, el delfín común o el caballito de mar habitan estas costas.
Otra actividad de interés turístico es la observación de estrellas. Las Cíes figuran en la lista de destinos ‘Starlight’, un privilegio al alcance de pocos que demuestra la calidad de sus cielos nocturnos, libres de contaminación lumínica. Sin lugar a dudas, un plan irresistible para los amantes de la astronomía.
El entorno natural de las islas Cíes alberga diversas rutas de senderismo. La de Monte Faro es una de las más largas, con casi ocho kilómetros que transitan por esta elevación. Por su parte, las rutas de Alto do Príncipe y Faro de A Porta proponen recorridos menos desafiantes por los principales enclaves de este archipiélago.
Este destino isleño también es el hogar de la gaviota patiamarilla y el cormorán moñudo. Sus colonias —una de las más numerosas de Europa, con cerca de veinte mil parejas— puede observarse en el alto da Campá y otras áreas señalizadas. Con razón, las Cíes han sido declaradas como ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves).