Está de moda decir que la leche no es sana y que no debería de formar parte de la dieta de una persona adulta, pero no hay bases científicas que prueben nada de lo que se afirma tan a la ligera en ciertas páginas. A no ser que seas alérgico a la leche o intolerante a la lactosa, no hay motivo alguno para que renuncies a uno de los alimentos más completos y que ofrecen además muchas ventajas.
- Porque es muy saciante. La leche tiene muchas proteínas y es saciante, por eso es perfecta para las dietas de bajar de peso. Tomar un vaso de leche puede calmar la sensación de hambre de manera automática, igual que si se toma un café.
- Porque forma parte de las mejores recetas. Desde un simple café con leche hasta un bizcocho, todo sabe mucho mejor con leche. Y lo único que es leche es lo que viene de un mamífero como la vaca o la oveja. Los productos vegetales son bebidas de arroz, de soja o de avena, por ejemplo, pero en ningún caso son leche. No tienen la textura ni la consistencia de esta y por tanto, las recetas no quedan igual al sustituirse.
- Porque la hay 0%. la central lechera asturiana ofrece una variedad de leche sin nada de grasa. Para los que quieren tener todo el sabor de una gran marca pero no quieren ni un gramo de grasa en su dieta. La leche sin grasa tiene un sabor intenso como la leche normal, pero aporta menos del 1% de materia grasa.
Esta diferencia puede parecer mínima para cualquier persona, pero no lo es en el caso de quienes están llevando una dieta muy medida como es el caso de deportistas de élite o de personas que van a competir en halterofilia. También ayuda en una dieta normal para bajar peso, ya que a lo largo del día todo lo que se toma acaba sumando.
- Por su sabor. No es un motivo menos importante. El sabor de la leche nos gusta y nos proporciona muchas satisfacciones, ¿por qué tenemos que privarnos de la leche cuando nos encanta? Nada lo justifica así que, con moderación como con todos los alimentos, lo mejor es seguir disfrutando de la leche de vaca sin importar la edad que se tenga.