Existen muchos tipos de duchas que se adaptan al tamaño de prácticamente cualquier cuarto de baño. Desde duchas lujosas hasta muy básicas, todas son perfectas si encajan en el espacio destinado y hacen su función.

-Duchas de esquina para cuartos de baño con poco espacio. Esta es una de las soluciones para ducha más conocidas y que dan más juego. Las duchas en esquina permiten aprovechar muy bien el espacio y hacen que un aseo amplio  pueda convertirse rápidamente en un cuarto de baño completo que de mucho juego.

Las duchas de esquina se fabrican en varios tamaños y suelen tener una mampara adaptada para que no se escape el agua. Esto facilita que puedan instalarse pequeñas duchas de esquina en un aseo para convertirlo en un baño perfecto para los niños de la casa, que tendrán así un espacio extra para ducharse y evitar las colas en las horas punta.

-Duchas de obra que se adaptan a tu baño. Las duchas de obra se adaptan a cualquier espacio. Son perfectas para baños muy grandes, ya que pueden llevar un banco para sentarse e incluso combinar dos duchas en una para que la pareja pueda compartir espacio sin molestarse. Pero también se adaptan a cuartos de baño amplios pero con formas poco convencionales, pudiendo crearse duchas largas pero estrechas, por ejemplo, o duchas con formas muy cuadradas que pueden combinarse con una bañera al lado.

Las duchas de obra exigen una buena impermeabilización del suelo, por lo que suelen ir en cuartos de baño que se reforman por completo o que se hacen partiendo de cero. Son ideales para quienes aman construir espacios muy personales y quieren que todo encaje a la medida de sus deseos.

-Duchas para espacios extremadamente reducidos. En espacios muy reducidos en los cuales colocar una ducha con una mampara es imposible o haría que el baño fuera muy incómodo porque no podrían moverse en él, existe un truco muy sencillo. Consiste en crear un suelo con inclinación hacia un desagüe y que la ducha no tenga un espacio definido, sino que sea un lugar abierto que también se puede usar para estar de pie o donde incluso se sitúe también la zona de lavabo.

Es un estilo muy usado en los barcos, en los cuales el espacio es siempre muy limitado y tiene el inconveniente de que todo se mojará cuando la persona se duche, por lo que hay que secar y limpiar por completo el cuarto de baño. Pero a cambio, permite instalar una ducha incluso en aseos diminutos.