Categoría: Clínicas

Cómo preparar la consulta 

Una vez que recibes la gran noticia de que estás embarazada surgen muchas dudas. Porque, aunque muchas mujeres de tu entorno hayan pasado ya por tu situación, siempre que se vive un embarazo, sobre todo por primera vez, es una situación única. Y en todo ese proceso que vivirás los próximos nueve meses estarás acompañada por tu familia y tus seres queridos, pero también por tu médico de confianza. Pero, ¿cómo prepararse para las consultas que deberás pasar durante los próximos meses?

Te contaré mi experiencia con mi primer embarazo y cómo encontré mi clínica de ginecología Vigo. Porque al principio no fue fácil. Debido a que tenía seguro privado, al principio dudé dónde acudir. En principio, creyendo que sería la mejor opción, acudí a un hospital que me entraba por el seguro. Y debo decir que me trataron muy bien, pero pronto comprendí que aquello no era para mí. Debido a la cantidad de usuarios había un número considerable de profesionales y no siempre era sencillo fijar cita con el mismo ginecólogo.

Cuando ya llevaba tres citas con tres ginecólogos diferentes, llegué a la conclusión de que necesitaba cambiar de sitio. No tengo queja de ninguno de ellos, pero necesitaba estar siempre con la misma persona porque para algo tan delicado como un embarazo prefería no tener que adaptarme un montón de veces a un nuevo profesional, y ellos a mí. Y por eso busqué una nueva clínica de ginecología Vigo. Algo más modesto, pero en el que siempre pudiese contar con la misma persona.

Como con cualquier otro profesional médico, el trato con el ginecólogo es muy importante, pero quizás más al tratar temas íntimos en una situación en la que las emociones suelen estar a flor de piel. Por eso siempre que me preguntan recomiendo que haya un buen feeling con el ginecólogo. No se trata tanto de que tenga más o menos experiencia ya que a todo profesional médico se le presupone un talante especial y una experiencia suficiente: se trata más bien de encontrarse a gusto en la consulta. Porque son muchas consultas y muchas preguntas durante nueve meses y más allá…

¿Por qué cuesta ir al dentista? 

Cuando mi hijo tiene que ir al dentista, siempre protesta, y entonces le tengo que tranquilizar y decirle que no pasa nada, que no le van a hacer daño y demás. O, si no, me tengo que inventar una historia sobre un superhéroe o alguien que le guste y meter un dentista por ahí. A veces funciona… a veces no. Pero todos sabemos que hay que ir al dentista, queramos o no, porque luego a la larga es peor. 

Lo que no le digo a mi hijo es que a mí también me cuesta ir al dentista. Y eso que he encontrado una Clinica dental en Vigo que se adapta muy bien a mis manías. Pero desde siempre me ha costado ir al dentista. Supongo que eso de tener la boca abierta ante un par de personas que te meten fríos instrumentos metálicos, además de babear un poquitín, o tener que hablar por gestos o de forma incomprensible… Todo eso junto supongo que provoca que no disfrute mucho yendo al dentista. Pero luego, si no vas, pasa lo que pasa.

Cuando la cosa se pone fea con mi hijo y se cierra en banda al dentista y ni siquiera sirven las historias de Batman yendo al dentista, entonces tengo que sacar la artillería pesada. Le cuento la historia real de cómo tuve que ponerme un implante por culpa de no ir al dentista cuando debía. En mi clínica dental en Vigo me habían advertido de que tenía una pequeña caries y que había que hacer un empaste. 

Fue en un momento un poco delicado, antes de que naciera mi hijo, en el que tenía un montón de cosas entre manos. Está claro que ir al dentista es apenas una hora, pero mi forma de ser es un poco rara y tengo que organizar las cosas… o desorganizarlas a mi manera. La cuestión es que fui dejando el dentista para más adelante, y ese ‘más adelante’ se convirtió en posponerlo indefinidamente.

Y entonces sí que llegaron problemas serios. Esa es la historia que le cuento a mi hijo, intentando evitar los momentos más delicados (como cuando te tienen que quitar la pieza dañada) pero es todo para que entienda que, aunque cueste, que a casi todos nos cuesta, hay que ir para evitar males mayores. 

Nuevas sustancias para el cuidado de la piel 

Recientemente estaba leyendo una publicación sobre psicología en la que se hablaba de las prometedoras propiedades de la sustancia conocida como CBD en el tratamiento de diversas enfermedades y alteraciones. El ‘problema’ que tiene este componente es que deriva del cannabis con lo que su aplicación en productos para venta legal es bastante controvertida. 

No obstante, están en marcha numerosas investigaciones sobre su uso, ya que, según pude leer, en este momento sí que son legales los productos de uso tópico, como cremas, geles, champús y lociones. Me interesan especialmente estos avances por los problemas que siempre he tenido en la piel que, en principio, me llevó a probar con diferentes productos sin mucho éxito. Al final, después de creer en muchos de esos remedios milagro, decidí acudir a un dermatologo especialista acne Vigo para que me asesorara.

No cabe duda de que tenía que haber empezado por ahí y eso es lo que le digo a todas esas personas que tienen problemas de acné, independientemente de su edad. Lo primero es que hay que tener mucha paciencia y, después, en caso de que el problema se agrave recomiendo acudir a un especialista para tratar el problema de forma profesional. 

Y es que el acné no suele ser un problema grave, pero sí que es, a menudo, difícil de tratar con éxito. Y eso se debe a que en muchas ocasiones se desconocen las causas que lo provoca. De cualquier forma, lo que nunca es recomendable es tratarse sin consultar un profesional. El dermatólogo especialista acné Vigo que me trató a mí es bastante prudente con respecto a los progresos de estas sustancias en el tratamiento de la piel. 

Al tratarse de una sustancia sintetizada hace pocas décadas, todavía faltan estudios de su eficacia a largo plazo, así como de sus posibles efectos secundarios. No obstante, cada vez es más habitual encontrar cremas faciales que incluyen CBD entre sus componentes principales. El atractivo de algo nuevo y prometedor siempre es importante, pero, como siempre, es mejor consultar antes con un experto para evitar que el remedio sea peor que la enfermedad.

EL SOL MEJOR CON PROTECCIÓN

No soy de esas personas que se pasan el verano tomando el sol como un lagarto, pero hay otras muchas personas que sí que les encanta pasarse el día entero tomando el sol.

Una de esas personas es una de mis tías. Según me cuenta mi madre esta tía mía aprovecha cualquier rayo de sol para tomar un poco el sol y aprovechar para calentarse. Hasta cuando llevan a otra de mis tías al hospital. Mientras mi madre entra con mi tía enferma mi otra tía se queda en el coche tomando el sol. Tomar tanto sol no puede ser bueno y a mi tía ya se le nota en la piel. Dentro de poco va a tener que buscar un especialista dermatologia medica en vigo para ver si alguno de los lunares que le han salido son buenos o por lo contrario son malignos.

 

Nunca me han gustado las cremas para el sol, pero con la edad no me ha quedado otra opción que tener que usarla porque mi piel ya no es tan joven como lo era antes y además éstos veranos que estamos yendo a pasar los días al barco se nota mucho más que allí el sol pega mucho más fuerte que en la playa y no nos queda más remedio que tener que usar la crema solar a diario. Cuando era joven no usaba la crema solar porque no me agradaba el olor que desprendía pero esa excusa ya no vale y si no quiero quemarme la piel tengo que usar la crema solar a diario. Prefiero oler un poco raro durante un tiempo que tener un cáncer de piel, como le ha pasado al actor que hace de lobezno en las películas de x-man que ya ha tenido cinco veces cáncer de piel. Pero también hay que decir que en Australia el sol debe de pegar bastante más fuerte de lo que lo puede hacer en el lugar donde vivo.

 

Lo dicho, si no queremos tener problemas con la piel por culpa del sol lo mejor es que usemos las cremas solares que nos ofrecen.

Borra las preocupaciones de tu rostro

Hay quién dice que las arrugas en el rostro reflejan las preocupaciones que hemos vivido. Y no deja de ser cierto. Cuando estamos sometidos a muchas preocupaciones nace el estrés y este influye en muchos aspectos de nuestra salud. El estrés puede derivar en la carencia de vitaminas y también en un descuido en el cuidado y todo eso repercute en la salud de la piel

Si a esto se añade que a partir de los treinta años la piel comienza a producir menos colágeno, lo que contribuye a una menor hidratación, se explica que las marcas que van surgiendo en el rostro como resultado de los movimientos repetitivos se vayan quedando impresas cada vez de forma más profunda.

Cuando nos preocupamos tendemos a repetir tics y expresiones que pueden dejar muchas marcas en nuestro rostro, como fruncir el ceño o arrugar la nariz. Al final, acabamos con esas marcas de expresión que nos hacen parecer mayores y que tan poco nos gustan.

Pero sea por la edad tan solo o por la suma de edad y preocupaciones, puedes borrar todo esto de tu cara gracias a la acción de un lifting. Un lifting es una técnica de cirugía estética que consiste en estirar la piel, tensándola para que se alise. Normalmente, se realizan unos cortes detrás de las orejas para recoger hacia allí la piel sobrante, eliminarla y esconder las cicatrices entre los pliegues de la oreja.

Pero no es la única técnica de rejuvenecimiento del rostro, de hecho, cuando la persona es muy joven y las marcas de expresión no son todavía muy profundas, pueden aplicarse otras técnicas muy modernas y efectivas, como los hilos tensores. Estos hilos que se introducen bajo la piel tensan la misma en las áreas más problemáticas y ayudan a dibujar mejor el óvalo facial. 

También existen los llamados liftings sin intervención, que son tratamientos estéticos pero que se aplican en clínicas de cirugía estética y que ayudan a que esas marcas suaves desaparezcan o al menos se suavicen. Se deja así el lifting con intervención para cuando ya estas otras maneras de tratar las arrugas del rostro no funcionan o para cuando las líneas de expresión ya son arrugas más profundas. 

El lifting es un tratamiento seguro y cuando lo hace un buen profesional el resultado puede ser muy natural, rejuveneciendo de forma casi inmediata el rostro.

SER PADRE NO ES FÁCIL

Recientemente me he enterado de que existe algo llamado diagnostico genetico preimplantacional y al parecer es una técnica que sirve para asegurar que los embriones que se vayan a implantar en un óvulo por fecundación in vitro. Y lo único que me viene a la cabeza es que están intentando mejorar a los niños que van a crecer escudándose en que de esta forma les van a ahorrar enfermedades hereditarias que no están seguros de que se vayan a dar.

 

Los padres de hoy en día se preocupan demasiado por cosas que ni tan siquiera han ocurrido aún y eso me hace pensar que a lo mejor esa gente no es que esté lo que se dice preparada para ser padres. Creo que mucha gente emprende la aventura de la paternidad de una forma equivocada. No todo el mundo está preparado para ser padres y de eso estoy cada vez más seguro. Mucha gente se cree que tener un hijo es muy fácil, pero cuando se dan cuenta de lo que es en verdad más de uno se ha arrepentido de haber tenido a sus hijos. De hecho, estoy completamente convencido de que le ha pasado a más de uno.

 

A mí si hay algo que me preocupa de la forma de criar a los hijos hoy en día es que para conseguir que los niños hagan cualquier cosa hay que dejarles ver lo que ellos quieran en cualquier dispositivo digital. En mi época si no querías hacer lo que te decían tus padres por norma general te llevabas un tortazo como mínimo, pero al parecer ahora está mal visto y por lo que he podido enterarme los propios niños pueden denunciar a los padres si les pegan. ¿A donde vamos a ir a parar? Cuando nosotros éramos niños vivíamos aterrorizados porque si hacíamos algo malo sabías que te iban a calentar el culo, y con ese terror que nos metían era como mejor conseguían que nos portásemos bien. Y doy fe de que era así, nos cortábamos de hacer muchas cosas solamente por el terror a las consecuencias de los hechos.

Elimina la grasa acumulada en tus muslos por muy poco

Una liposucción de bajo precio, pero con todas las garantías de calidad es posible. La liposucción ya no es una práctica de lujo solo al alcance de famosos o de modelos, sino que es algo que todo el mundo puede permitirse para conseguir un cuerpo más bonito y cuidado.

Pero ¿por qué la liposucción ha bajado tanto de precio? Hay tres motivos principales:

1) La máquinas ya no cuestan lo mismo que antes. Cuando algo se vuelve popular se fabrica en serie, se venden más unidades y por tanto el precio disminuye. Esto es lo que ha pasado con las máquinas y demás materiales utilizados en este tipo de intervenciones. Si el precio de las máquinas disminuye, al inversión de las clínicas es menor y por tanto, este ahorro también repercute en el cliente.

A esto se une el hecho de que hay más profesionales expertos en esta materia de los que había hace años, lo que se traduce en una mayor competencia. Para poder competir es necesario ajustar los márgenes de ganancias y por eso, las intervenciones son mucho más económica ahora que antes.

2) La no hospitalización. Uno de los factores que salían más caros en una liposucción era el de la hospitalización. El paciente debía de quedarse hospitalizado al menos una noche, cuando no dos o más. Y estar en un hospital no es barato. Las clínicas no suelen tener un hospital propio, sino que tienen conciertos, pero esto tiene un precio que lógicamente se notaba en la factura.

Hoy ya no es necesaria la hospitalización, salvo liposucciones muy concretas en casos raros. Lo habitual es que el paciente se vaya para casa el mismo día de la intervención debido a que ya no se utilizan anestesias generales, sino sedaciones combinadas con anestesias locales.

3) Las financiaciones. Uno de los mayores problemas de las liposucciones antes era que había que pagarlas al contado o había que ir al banco a negociar un crédito. Hoy, la mayoría de las clínicas trabajan con financieras que de forma muy cómoda permiten que el cliente pueda pagar la intervención en plazos muy pequeños, logrando así que el esfuerzo económico sea muy poco.

Un precio más bajo y dividido en numerosas mensualidades, hace que todo el mundo pueda permitirse una liposucción y tener por fin el cuerpo que desea sin esa grasa localizada que lo afea.