Categoría: Alimentación

Mis dietas 

Admiro y envidio a todas esas personas que siempre pesan lo mismo, que hagan lo que hagan la báscula marca siempre igual. Pueden pasar una semana de festines alimenticios, pero con dos días de vuelta a la rutina, el peso vuelve por arte de magia a su lugar. Si yo estoy una semana sin controlar la alimentación, ya sea de vacaciones o en Navidad, me cuesta mucho esfuerzo recuperar mi peso normal otra vez. Alguna explicación habrá, pero la desconozco. 

A lo largo de todos estos años he aprendido a manejar de la mejor forma posible mi voluble peso, variando la alimentación, siempre tratando de mejorar. Pero existen dos o tres productos que nunca han faltado en mi dieta en todo este tiempo. Y uno de ellos son los huevos. No solo me encantan, sino que nunca me han fallado. Considero, además, que son un excelente alimento, solo hace falta comprobar cuanta proteina tiene un huevo.

Actualmente, y tras el verano, he decidido ponerme a dieta otra vez. Ha sido un verano raro marcado por la pandemia. Dicen que el confinamiento provocó que mucha gente cogiera peso. En mi caso, fue la ‘nueva normalidad’ la que perjudicó mi rutina: todas esas nuevas restricciones complicaron mi ritmo de vida y la organización del verano. Tuvimos que pasar más tiempo en casa de lo habitual y cogí unos kilos. Y cuando yo cojo unos kilos, como he dicho, me cuesta una barbaridad perderlos.

De cualquier forma, ya estoy acostumbrado. Aunque es cierto que mi experiencia me dice que, al menos en los últimos años, el otoño y principios del invierno no es buena época para adelgazar: paso más tiempo en casa y suele ser un pico de trabajo importante. Pero lo intentaré. En cuanto la comida seguiré apostando por la verdura y los huevos. No solo se trata de cuanta proteína tiene un huevo, sino de que combina muy bien con muchas cosas y es el típico alimento que me sienta bien, me sacia, cosa que no sucede con la verdura. Espero que este otoño logre perder los kilos que nunca debí coger en verano.

¿Qué leche es la mejor para mí?

La leche es un alimento que nos ofrece muchas ventajas. Es una gran fuente de proteínas y además nos ofrece calcio. Pero mientras que para los niños no hay duda de que la mejor leche es una de calidad en su versión entera, para los adultos puede haber diferentes opciones según lo que se busque.

Se trata de aprovechar todo lo bueno de la leche y quitar aquello que no deseamos que contenga, la grasa. Marcas como la central lechera asturiana ofrecen una gran variedad de opciones para poder disfrutar de la mejor leche para cada persona. De hecho, podemos afirmar que tienen todos los tipos de leche que pueden hacer falta en una casa.

Para empezar, tenemos la versión entera, que como hemos dicho es la mejor para los niños. La semidesnatada es perfecta para quienes no tienen problema de peso y quieren una leche equilibrada, con mucho sabor, pero menos grasa. Es una variedad que puede ser ideal para toda la familia evitando tener que comprar otros tipos de leche.

Encontramos también la leche desnatada, para quienes necesitan cuidar un poco más la línea y quieren hacer compatible la leche con la dieta. E incluso la variedad 0% sin nada de grasa, para esas personas que tienen que hacer una dieta todavía más estricta por diferentes motivos. Los deportistas que necesitan una dieta sin nada de grasa cuando compiten son un buen ejemplo del tipo de público para el cual se ha creado este tipo de leche.

A mayores de todo esto, encontramos las mismas variedades, pero sin lactosa. La leche sin lactosa no es una leche con menos grasa o con menos calorías. Es la misma leche que en las variedades normales, pero a la que se ha añadido la lactasa, que es la enzima digestiva que no poseen las personas intolerantes. De este modo, pueden consumir la leche porque la lactosa se descompone en otros azúcares más fáciles de digerir.

Es importante señalar que la leche sin lactosa es apta para los intolerantes, pero no para los alérgicos ya que estos lo son a la proteína de la leche y, por tanto, no pueden consumirla en ninguna de sus variedades. En estos casos, lo más recomendable es optar por las bebidas vegetales, como las de soja, avena, arroz o almendras. Esta es también la opción de los veganos, ya que no tienen ingredientes de origen animal.

Postres deliciosos sin necesidad de repostero

Un rico postre es un gran final para una buena comida. Pero cuando hablamos de menús del día hay que tener cuidado con lo que se ofrece para que se pueda mantener un precio bajo y a la vez seguir teniendo ganancias para el establecimiento. Por eso, cada vez más lugares que ofrecen comidas diarias recurren a una solución tan buena como los postres congelados.

La reposteria congelada para hosteleria es una gran salida para que los establecimientos puedan poner en su menú del día una tarta diferente cada día sin tener que recurrir a los servicios de un repostero. Pueden tener en sus congeladores tartas para toda la semana, incluso para varias semanas,  e ir sacándolas cada día para ofrecer un menú variado y muy atractivo. 

Cada día, los clientes podrán elegir entre diferentes postres entre los que se pueden encontrar tartas heladas y tartas convencionales, todas ellas procedentes de repostería congelada. Una vez que las tartas convencionales han sido descongeladas, saben exactamente igual que las del día. Tanto es así que muchas pastelerías ofrecen tartas y pasteles descongelados porque no hornean todos los días.

Este tipo de productos permiten organizar muy bien los menús del día de casas de comidas y restaurantes sin tener que contar con más personal en la cocina y sin gastar un dineral en tartas frescas de confitería cuyos precios no podrían encajar en un menú competitivo pensado para que el cliente coma bien pero sin gastar mucho dinero.

La gran variedad de tartas congeladas que un buen proveedor puede llegar a proporcionar, permite tener mucho donde elegir y que cada día pueda haber una opción diferente para que los clientes sientan que están en un lugar en el que se les mima y se les ofrecen más alternativas por el mismo dinero. Lo que siempre ayuda a crear una clientela muy fiel. La clientela fiel es la que al final levanta este tipo de negocios a los que muchos trabajadores acuden a comer cada día en su descanso del mediodía.

Tarta de fresa, de queso, tarta de San Marcos, tarta de Santiago, Selva Negra… son solo algunos de los ejemplos de variaciones que pueden encontrarse entre las tartas congeladas. Y esto sin recurrir a las típicas tartas heladas estilo contesa o tarta al whisky. Opciones de toda la vida que continúan teniendo legiones de fans y que siempre encajan bien.

A domicilio

Dicen que las crisis son oportunidades y seguro que es así. Supongo que hay que intentar ser positivos a pesar de la situación, aunque hay un montón de personas en el mundo que no tienen muchas ganas de ser positivos. Pero este problema del virus también trae consigo algunos cambios de costumbres bastante curiosos. Es lo que está sucediendo con la compra de alimentos. Muchos nos estamos acostumbrando a hacer la compra a domicilio: y a ver quién vuelve al supermercado después de esto…

Todo empezó después de que mi mujer se plantara: ¡no vuelvo al super! Fue en las primeras semanas de la pandemia que todo el mundo estaba muy tenso en el supermercado porque apenas era lo único que se podía hacer. Y como había que hacer grandes compras la gente quedaba un poco harta. Fue así como probamos a hacer una compra a domicilio. Al principio el sistema estaba saturado. Por supuesto, no éramos ni los primeros ni los segundos que habían tenido esa idea. Pero con el tiempo se ha ido liberando y ya podemos hacer la compra online.

Hacer la compra por internet tiene su gracia. Vas buscando los productos con el dedito y le das al clic. Unos yogures la lechera por aquí, dos o tres bolsas de pan de molde por allá. El coste de la compra va subiendo y subiendo y uno ni se inmuta: ¡venga, al carrito! Es tan sencillo comprar por internet que uno corre el riesgo de llevarse medio supermercado.

Y es que si la aplicación es buena (no todos los supermercados han podido aprovechar esta situación porque no tenían un sistema de compra online adecuado) el consumidor le coge el gusto rápidamente a esto de comprar online. Pero también hay que saber hacerlo. Si yo, por ejemplo, quiero yogures la lechera y no quiero una marca de sustitución hay que seleccionar esa opción porque si no me traerán cualquier otro tipo de yogur. Pero, con todo, es una opción que usará cada vez más gente incluso una vez superada la situación de la crisis sanitaria.

Allá donde fueres 

Como buen desarraigado que soy, me gustaría vivir cada poco en un sitio diferente, integrarme lo suficiente, pero sin pasarse y, acto seguido, volver a conocer otro nuevo destino. El norte de España me gusta porque un viajero siempre percibe en la mayoría de los sitios que los oriundos sienten la tierra de forma irrenunciable. Es lo que pasa en Galicia, por ejemplo.

Tuve la suerte de vivir una temporada en Galicia por cuestiones laborales y me sentí muy a gusto. Soy de esas personas que vive su desarraigo de forma positiva, en el sentido de tratar de comprender la idiosincrasia de cada lugar en el que permanezco un tiempo indefinido. Me gusta la gente pasional y no cabe duda de que la tierra mueve pasiones, a menudo exacerbadas.

En Galicia no me costó mucho acostumbrarme a muchos hábitos de allí. Si hablamos de comer, ¡quién no se acostumbra a la despensa gallega! Comer productos autóctonos no es una obligación allí, es una devoción. Pero es que hasta me acostumbré a tomar leite larsa, no solo porque sea la más habitual en los supermercados, sino porque hasta en eso quería sentirme gallego.    

Evidentemente un gallego nace, y aunque también se puede hacer, y a pesar de la cantidad de leche Larsa que tomé y a los kilos de marisco gallego que ingerí seguí sin ser gallego. Pero pasé casi un año magnífico por esas tierras. Y lo bueno que tiene viajar y vivir en otras regiones es que siempre te llevas un trocito de cada sitio a tu casa. Por eso yo no me siento de ningún sitio en concreto y sí un poco de todas partes.

Ahora, la nevera de mi casa ya no está en Galicia pero sigue conteniendo leite larsa y, de vez en cuando, (cuando se puede pagar) algo de buen marisco del norte. Y cuando veo un partido de fútbol de alguno de los principales equipos gallegos también siento simpatía por ellos, pese a la rivalidad que tienen entre sí. No, no diré con cuál me quedo que tengo amigos en varias ciudades…

Ahorra en cada compra siguiendo cuatro sencillos pasos

Si eres amante de la mejor leche y de los productos lácteos de mejor calidad tienes que conocer centrallechera asturiana club, el club de internet de aquellos que toman la leche de Asturias y que además disfrutan ahorrando en cada compra. Conseguirlo es muy fácil y solo tendrás que seguir cuatro sencillos pasos para hacer tus compras.

El primero, que solo tendrás que llevarlo a cabo la primera vez, es darte de alta en el club. Es un trámite muy rápido que no te llevará prácticamente nada. Una vez de alta puedes aprovechar para ver todo lo que este te ofrece.

El segundo paso puedes realizarlo cada día antes de hacer la compra y consiste en echar un vistazo a los cupones de descuento vigentes. Consigue aquellos que necesitas imprimiéndolos o en tu teléfono y acude a hacer la compra a tu supermercado para que te apliquen los descuentos. Puedes ahorrar mucho dinero todos los meses gracias a estos cupones sin renunciar a comprar la marca que te gusta. Asegúrate de que tu supermercado los acepta, la gran mayoría de grandes superficies no tienen problema con ellos así que no te costará encontrar en donde canjearlos.

Una vez en casa con tu compra, introduce los códigos de barras de todos tus productos Central Lechera en la web. No olvides recortarlos porque los vas a necesitar físicamente cuando quieras canjear por regalos. Puedes ver cuántos puntos te dan por cada producto en la página y verás también cuál es el producto estrella que, en esa ocasión, tiene más recompensa. Comprueba que todo se ha sumado correctamente y lleva un control de tus puntos para que no caduquen. En el catálogo puedes ver todos los regalos a los que puedes optar y el valor de cada uno.

El último paso lo darás una vez que tengas puntos suficientes para canjear por el regalo que más te guste. Cuando esto sea así solo tendrás que solicitarlo y remitir los códigos de barras que has usado para sumar los puntos. Comprueba que todo está correcto, envía tus códigos y tu solicitud y en poco tiempo llegará a tu casa el regalo que has escogido. Y lo habrás conseguido sin hacer otra cosa que lo que has hecho siempre, comprar los mejores productos lácteos y derivados para tu familia y disfrutar de todo su sabor.

TAMPOCO HAY QUE PASARSE

El otro día un amigo que vive en un pueblo apartado de casi todo, nos ofreció por el grupo del whatsapp buena miel casera hecha por él y por sus abejas y ya ha conseguido vendernos un montón de tarros de miel. A mi personalmente la miel no es que sea algo que me guste, pero a mi madre y a mi hermano mayor parece que sí que les gusta mucho y le he encargado a mi amigo un par de kilos de miel. Espero que les dure lo suficiente hasta la siguiente remesa que haga.

 

Este amigo mío cuando se mudó a vivir al pueblo hizo un cambio radical en su dieta, y dejó de comer muchas cosas que antes de mudarse para allí. Lo sé muy bien porque fuimos juntos al colegio y llevamos andando juntos desde siempre. Ahora ya solamente toma productos ecológicos y algunos que no son tan ecológicos, pero eso sí, siempre se lee la lista de los ingredientes para saber si tiene conservantes y colorantes.

 

La última vez que estuve en su casa me quedé perplejo con lo que él toma para desayunar. La gente normal suele desayunar al café con la leche y ya está pero él se toma, la Leche desnatada Ecológica certificada pero eso sí a la leche le echa sus cereales raros y un plátano, cosa que no había visto en mi vida y que hasta la fecha sigo sin haber visto en ningún otro sitio.

 

No es que sea demasiado normal cambiar tan radicalmente, pero se ve que tuvo alguna clase de iluminación divina y come lo que él cree que es más beneficioso para su cuerpo y su organismo, aunque opino que se le ha ido un poco de las manos. Cuando voy a pasar unos días a su pueblo, siempre nos llevamos una buena cantidad de carne para poder comer de la forma en la que estamos acostumbrados. Él podrá comer lo que él quiera pero de lo que estoy completamente seguro es de que yo no voy a cambiar mi forma de comer.

¿Qué tipo de nata elegir para tus postres?

Si te gusta la cocina y en especial la repostería te habrás preguntado qué nata para postres escoger en función del plato que estés preparando. Muchos dirán automáticamente que la nata para repostería, pero lo cierto es que esto no es una verdad al cien por cien. Existe también la nata para cocinar, muy útil en algunas recetas muy habituales en la cocina, la nata montada en spray y la nata helada, la cual no se debe de confundir con el helado de nata.

La nata para repostería tiene más grasa que la nata de cocinar y le da a los postres su cremosidad única. Si se quiere montar la nata, debe de ser nata de repostería ya que la otra no va a adquirir la consistencia que buscamos. Cuando cocinamos pasteles o tartas lo habitual es utilizar nata de cocinar aunque también se puede usar nata en spray para las decoraciones ya que resulta muy fácil de aplicar y gracias a la boquilla del bote ya tiene la forma perfecta para este tipo de trabajos.

Sin embargo, hay postres que son en realidad platos cocinados que requieren de su proceso, como por ejemplo el arroz con leche. Aunque no todo el mundo añade nata al arroz con leche, si eres de los que disfrutas del toque de este producto lácteo en tu receta añade mejor el de cocinar. Así, evitarás que el arroz quede excesivamente espeso lo que puede hacer que resulte pesado y muy poco atractivo a la vista. 

Hay que tener en cuenta que el arroz con leche es un postre con muchas calorías y que la nata le añade todavía más, por lo que hay que valorar si realmente es necesario añadirla. Si se utiliza una leche entera de gran calidad no suele ser preciso ya que se conseguirá esa textura cremosa que se busca sin tener que apostar por la nata.

Por último, nos queda la nata congelada que es ideal para postres hechos al momento, como copas con nata helada y fruta. Este tipo de postre se puede hacer con helado de nata si se quiere una alternativa más suave. Una forma deliciosa y simple de acabar una comida es con un rico café con nata helada. Esta puede sustituir totalmente a la leche y al azúcar ya que al fundirse con el café le dará la cremosidad, el sabor y el dulzor que necesita.

Paleta ibérica, ¿conoces bien este alimento?

La paleta iberica es un delicioso manjar que muchos no conocen a fondo. Por eso, conviene hacer un repaso de sus características y de las semejanzas y diferencias que existen en entre la paleta y el jamón ibérico. El jamón ibérico procede de las patas traseras del cerdo mientras que la paleta procede de las delanteras. El peso de la paleta es inferior al del jamón porque estas patas son más pequeñas y cortas. Pero, además, nos encontramos con que el 60% del peso es grasa y hueso, mientras que en el jamón ese porcentaje baja al 50%.

El tamaño menor de la paleta es una de las razones por las que necesita menos tiempo de curación. Mientras que un jamón curado necesita de media unos quince meses como mínimo, en la paleta este tiempo mínimo se reduce  doce meses. Esto causa ligeras variaciones en el sabor respecto al jamón, aunque para muchas personas pasan totalmente desapercibidas. Quienes están acostumbrados a consumir ambos dicen que el sabor de la paleta es ligeramente más intenso y tiene menos matices que el del jamón. 

La demanda y el tiempo de curación condicionan el precio de un producto y otro, siendo más caro el jamón. Además, al tener más carne resulta más sencillo de cortar para quienes no tienen una gran pericia y es fácil que se puedan comprar deshuesados, mientras que la paleta se vende principalmente con hueso.

Para familias pequeñas en las que el consumo de jamón no es muy alto, la paleta es la mejor opción ya que un jamón podría acabar secándose en exceso al cortarse de manera muy lenta. Una paleta pequeña permite tener jamón en casa recién cortado a cuchillo y sin que se estropee. 

El hecho de que ahora las familias sean más pequeñas o que incluso personas que viven solas quieran disfrutar de un buen jamón recién cortado,ha hecho que la venta de paletas curadas se haya incrementado. Incluso es frecuente verlas en cestas navideñas, no solo porque son más económicas, sino porque resultan más adecuadas para la mayoría de las casas. 

Como ocurre con el jamón se pueden encontrar paletas de diferentes tipos en función de la raza y de la alimentación del cerdo. Las paletas ibéricas de bellota son de las que tienen más calidad, aunque su precio es mayor que el de las paletas ibéricas curadas.

NOCHE DE FIESTA

El fin de semana pasado fui a una cena con unos amigos a un restaurante asturiano donde finalmente he conseguido probar el cachopo, que todavía no había tenido la oportunidad de probar aunque ya hubiese ido a ese mismo restaurante asturiano. He de reconocer que el cachopo estaba realmente bueno pero mi verdadero descubrimiento fue el queso frito, no estaba bueno estaba buenísimo, cuando me lo metí en la boca sentí todo el sabor del queso fundido, pero si al queso frito le hubiesen metido dentro jamón cocido o chorizo sería un plato de calidad superior.

Al terminar de cenar, antes de tomar los chupitos, nos trajeron el café con leche asturiana fibra, que yo personalmente no llegué a tomar ya que no me gusta ni el café ni la leche.

 

Al terminar de cenar nos dirigimos al bar al que vamos siempre, ya que es de los padres de uno de mis amigos y nos dejan hacer cosas que no podemos hacer en otros establecimientos. Y por otra parte como somos nosotros los que cerramos el bar, nos podemos quedar en él hasta la hora que nosotros queramos. Hacía bastante tiempo que no salía de fiesta con tanta gente, ya que mis amigos se están haciendo mayores a pasos agigantados y últimamente prefieren quedarse en casa con sus parejas que salir por las noches con sus amigos y me estoy viendo obligado a salir solo un montón de veces. Pero eso durará poco y después cuando ellos se cansen de quedarse en casa seguramente yo ya no quiera salir. Me pasó lo mismo con la playa, estuve yendo a la playa solo tanto tiempo que ya no tengo ganas de ir a la playa, con lo que me gusta. Pero para estar solo mejor me quedo en casa viendo la tele, que de esta forma no gasto ni un duro y nadie me defrauda.

 

Espero que mis amigos cambien de opinión y vuelvan a salir por las noches conmigo, porque de lo contrario ellos se van a llevar una sorpresa cuando les apetezca salir de fiesta por las noches.