Autor: paco

Viajar do Aeroporto do Porto

Se vai viajar para um destino internacional e com partida da Galiza, o Aeroporto do Porto é uma boa opção. Embora a Galiza tenha nada menos que três aeroportos, oferecem poucas rotas internacionais diretas, enquanto o aeroporto de Portugal tem mais de 130. Isto torna-o um vencedor absoluto em termos de ofertas e preços.

Da Galiza ao Porto, pode viajar por autoestrada, o que faz com que a distância não seja muito longa. Para maior comodidade, a Via-T, utilizada para pagar as autoestradas na Galiza, também opera em Portugal, o que significa que não terá de parar nas portagens e pode simplesmente conduzir diretamente para a faixa verde.

Se optar por viajar de carro para o aeroporto, a forma mais conveniente de viajar é estacionar no Aeroporto do Porto à chegada e retirá-lo no regresso. Desta forma, não terá de se preocupar com autocarros ou horários, nem com mudanças de voos ou atrasos. Além disso, viajar de carro permite-lhe parar ao longo do caminho, se desejar, seja para comer, esticar as pernas ou desfrutar de um passeio turístico.

O site do aeroporto é muito completo e oferece todo o tipo de serviços, incluindo reserva de estacionamento e informações sobre todos os voos que partem do aeroporto. O guia do passageiro é essencial para evitar problemas durante o voo e estar preparado para tudo. Também lhe dizem como fazer o check-in com antecedência, direcionando-o para os sites das diferentes companhias aéreas para que possa completar o processo sem problemas.

Lembre-se de que este é um aeroporto grande, com muitos voos e muitas companhias aéreas diferentes a operar lá. É importante anotar claramente o seu voo e perceber como navegar por lá. Se esta é a sua primeira vez neste aeroporto, é uma boa ideia chegar com bastante antecedência para poder resolver quaisquer problemas que possam surgir sem o stress de ter de correr contra o tempo ou ter o infortúnio de perder o seu voo.

Por todos estes motivos, não hesite em fazê-lo se puder reservar online com antecedência. Desta forma, a sua viagem será menos stressante desde o início, e poderá desfrutar da experiência de umas férias fantásticas ao melhor preço e com um voo direto, o que lhe poupará horas de espera noutro aeroporto por uma ligação para chegar ao seu destino final.

Silgar, una de las playas más turísticas de Pontevedra

Sanxenxo, en la comarca de Salnés, es famosa por su microclima, su gastronomía y, sobre todo, por sus destinos de sol y playa. Al elaborar un ranking con las mejores playas de pontevedra mapa, es inevitable incluir la de Silgar, la más popular del municipio sanxenxeiro, lo que es mucho decir, ya que su costa kilométrica acoge otros veintitrés arenales.

Silgar no es particularmente grande (menos de ochocientos metros de longitud), pero la calidad de sus arenas finas y blancas está a la altura de las mejores de su comunidad. Su oleaje tranquilo permite disfrutar del baño a toda la familia, siendo también compatible con el paddle surf, el piragüismo y otros deportes acuáticos.

En esta playa ondea la Bandera Azul, distintivo que avala la excelencia de sus servicios y su gestión ambiental. Cuenta con un paseo marítimo en el que pueden encontrarse cafeterías y restaurantes donde probar las especialidades locales, como el lacón con grelos o el caldo gallego.

En dos ocasiones, Silgar ha estado cerca de desaparecer como consecuencia de los duros temporales de invierno. En fechas recientes, se movilizaron diez mil metros cúbicos de arena para «reconstruir» el perfil original de esta playa.

En sus inmediaciones, se alza uno de los emblemas del territorio, ‘La Madama’, una escultura de Alfonso Vilar Lamelas que representa a una diosa marina sosteniendo una caracola. Se diseñó en bronce y recibe casi tantas fotografías como la propia Silgar.

En la Praza do Mar, a solo unos pasos que la playa, se ubica la ‘Escultura Atlante’ del escultor cambadés Francisco Leiro. Es un error común asociarla con un hombre tumbado, pues simbolizaría un dios atlántico. Al oeste de Silgar, el mirador de Punta del Vicaño recompensa al viajero con una panorámica de la ría pontevedresa. Cerca de este arenal se sitúan los de Baltar y Panadeira.

Ofrece a los adolescentes herramientas para construir un futuro emocionalmente sano

La adolescencia es una etapa que recuerdo con una mezcla de nostalgia y alivio, un tiempo de descubrimientos intensos, pero también de tormentas internas que a menudo no sabía cómo navegar. Como adulto, ahora entiendo lo crucial que es contar con un espacio donde los jóvenes puedan explorar sus emociones sin temor a ser juzgados. Por eso, cuando empecé a investigar opciones de apoyo para mi sobrina, que estaba lidiando con la ansiedad y las presiones de la escuela, descubrí el valor inmenso de acudir a un psicólogo juvenil Vigo. Un profesional especializado en adolescentes no solo ofrece herramientas para enfrentar los desafíos del presente, sino que también les dota de habilidades que los acompañarán toda la vida, construyendo una base sólida para su bienestar emocional.

Los adolescentes de hoy enfrentan un mundo complejo, lleno de expectativas que van desde el rendimiento académico hasta la imagen que proyectan en redes sociales. Mi sobrina, por ejemplo, me confesó que a veces sentía que no era suficiente, que compararse con otros la hacía dudar de sí misma. Un psicólogo juvenil crea un entorno confidencial donde estas inseguridades pueden expresarse libremente. En ese espacio, los jóvenes aprenden que sus emociones, lejos de ser un defecto, son una parte natural de su crecimiento. A través de sesiones estructuradas, un terapeuta puede ayudarles a identificar patrones de pensamiento que alimentan la ansiedad, como la tendencia a anticipar lo peor o a sentirse abrumados por la presión. En el caso de mi sobrina, aprender técnicas de respiración y estrategias para organizar sus pensamientos le permitió recuperar el control en momentos de estrés, algo que no solo la ayudó en la escuela, sino también en sus relaciones personales.

La autoestima es otro pilar fundamental que se trabaja en terapia. Durante la adolescencia, la percepción de uno mismo puede ser frágil, influenciada por los cambios físicos, las opiniones de los demás o incluso los ideales inalcanzables de la cultura digital. Un psicólogo juvenil guía a los adolescentes para que descubran su propio valor, no basado en comparaciones, sino en sus fortalezas y logros personales. Recuerdo cómo mi sobrina empezó a hablar con más confianza después de unas pocas sesiones, compartiendo ideas y planes que antes guardaba por miedo a no ser tomada en serio. Este proceso no solo la hizo sentir más segura, sino que también mejoró su capacidad para comunicarse, una habilidad que la está preparando para enfrentar el mundo adulto con mayor claridad y asertividad.

La terapia no es solo para momentos de crisis; es una inversión en el futuro. Aprender a gestionar emociones, resolver conflictos y establecer límites saludables son herramientas que los adolescentes llevarán consigo a la universidad, al trabajo y a sus relaciones. Lo que más me impresionó fue ver cómo mi sobrina empezó a tomar decisiones con más calma, a hablar de sus sentimientos sin vergüenza y a enfrentar los retos con una perspectiva más positiva. La terapia le dio un espacio para ser ella misma, sin máscaras, y eso la está ayudando a construir una versión más fuerte y confiada de sí misma.

Hablar de salud mental con los adolescentes no siempre es fácil, pero normalizar la idea de buscar ayuda profesional es un paso crucial. Como familia, decidimos apoyar a mi sobrina en este proceso, y los resultados han sido transformadores. Un psicólogo juvenil no solo escucha; ofrece un mapa para navegar la adolescencia con resiliencia y esperanza. Cada sesión es un paso hacia un futuro donde los jóvenes no solo enfrentan sus desafíos, sino que los convierten en oportunidades para crecer y prosperar.

Protege tu hogar y la tranquilidad de tu familia las veinticuatro horas del día

Hay una sensación que todos conocemos demasiado bien. Es esa pequeña punzada de inquietud que aparece justo cuando cierras la puerta de casa para irte de vacaciones. Empiezas a repasar mentalmente: «¿Cerré bien la ventana de la cocina? ¿Activé el riego automático? ¿Se darán cuenta los vecinos de que no estamos?». Es un murmullo de preocupación que puede empañar el descanso más merecido. O esa otra sensación, la de estar solo en casa por la noche y sobresaltarse con un ruido inesperado que proviene del jardín. Son momentos en los que nuestro hogar, nuestro refugio, se siente vulnerable. Durante años, conviví con esa intranquilidad como algo inevitable, una parte más del día a día. Sin embargo, descubrí que la paz mental no tiene por qué ser un lujo, sino una realidad tangible y accesible. La clave fue entender que la seguridad de mi casa no dependía de cerrojos más grandes o de dejar una luz encendida, sino de contar con un sistema inteligente que velara por mi tranquilidad. Encontrar la alarma vivienda Sanxenxo adecuada para mi hogar fue lo que transformó por completo esa sensación de vulnerabilidad en una profunda y constante calma.

Mucha gente piensa que un sistema de seguridad es algo increíblemente complejo, casi de película de espías, pero la realidad es mucho más sencilla y, sobre todo, más útil de lo que parece. Su funcionamiento se basa en una red de sensores inteligentes que actúan como los sentidos de tu casa. Por ejemplo, los detectores de movimiento que se instalan en zonas de paso no son simples chivatos; los sistemas modernos pueden distinguir entre una persona y una mascota, evitando las molestas falsas alarmas cada vez que tu gato decide hacer una carrera nocturna por el salón. Los contactos magnéticos en puertas y ventanas son los guardianes silenciosos de todos los accesos; en el instante en que un circuito se abre sin que el sistema esté desactivado, se lanza la alerta. A esto se le pueden añadir detectores de rotura de cristal o incluso sensores de humo o inundación, creando un escudo de protección integral. Y luego están las cámaras, que han dejado de ser meros dispositivos de grabación para convertirse en tus ojos cuando no estás. Desde tu propio teléfono móvil, estés donde estés, puedes ver en tiempo real qué está pasando en tu casa, comprobar que los niños han llegado bien del colegio o incluso hablar a través de ellas para decirle a tu perro que se baje del sofá. No se trata de vigilar, se trata de estar conectado y en control.

Pero la verdadera magia, lo que realmente te permite dormir a pierna suelta, es saber que tu casa no está sola. Todos estos sensores y cámaras están conectados de forma permanente, las veinticuatro horas del día y los siete días de la semana, a una Central Receptora de Alarmas (CRA). Esto es lo que marca la diferencia entre un simple aviso sonoro y una respuesta profesional inmediata. Cuando un sensor detecta una anomalía, la señal viaja instantáneamente a la central. Allí, un equipo de profesionales de la seguridad se encarga de verificar la alerta en cuestión de segundos. Dependiendo del sistema, pueden activar un protocolo de escucha silenciosa, revisar las imágenes de las cámaras o contactar contigo directamente. Si confirman que se trata de una intrusión real, avisan inmediatamente a la policía o a los servicios de emergencia, proporcionándoles toda la información necesaria para una intervención rápida y eficaz. Es como tener un equipo de ángeles de la guarda velando por tu hogar sin descanso, listos para actuar ante cualquier eventualidad.

Esta red de seguridad invisible es lo que te devuelve la tranquilidad. Es saber que, si te vas de fin de semana, tu casa está protegida por profesionales. Es la certeza de que, si estás durmiendo y algo ocurre, no estás solo y la ayuda está en camino. Esta sensación de seguridad se extiende a todos los aspectos de la vida. Te permite disfrutar más de tu tiempo fuera, sin esa nube de preocupación en la nuca. Y te permite estar más relajado cuando estás dentro, sabiendo que tu familia y tus bienes están a salvo. Es una inversión directa en calidad de vida, una herramienta que te permite vivir sin miedo.

Al final, proteger tu hogar es mucho más que instalar aparatos tecnológicos. Se trata de construir un entorno de paz donde las preocupaciones sobre la seguridad simplemente se desvanecen, dejando espacio para lo que de verdad importa: disfrutar de tu vida y de tu familia con total serenidad.

Fachadas de piedra que combinan belleza y resistencia

¿Quién no ha paseado alguna vez por el centro histórico de la ciudad gallega y, mientras degustaba una tapa de pulpo á feira, se ha sorprendido admirando las fachadas de piedra en Pontevedra? Estas estructuras parecen desafiar el tiempo, el viento del Atlántico y hasta el inconfundible olor a mar. A veces, uno se pregunta si su solidez es fruto de un antiguo conjuro celta o, simplemente, del extraordinario savoir faire de los canteros gallegos. Y es que, entre secretos centenarios y tecnología moderna, la piedra sigue siendo la gran protagonista en la arquitectura de la región.

 

Pontevedra ha hecho de la piedra un arte y una seña de identidad. Sus edificios hablan a gritos de una tradición que mezcla funcionalidad con un estilo rústico de indiscutible encanto. Cuando se trata de proteger tu hogar –y de paso impresionar a las visitas y hacer rabiar un poco al vecino de enfrente– no hay como confiar tu casa a un revestimiento pétreo. Mientras otros materiales se desmoronan ante el primer chaparrón de otoño gallego, la piedra permanece impasible, como si estuviera citando a Julio César: «Vine, vi, vencí… y sigo aquí después de cien inviernos». Quizá por eso, el auge actual de las fachadas de piedra en Pontevedra no es sólo tendencia: es una declaración de intenciones y de amor por lo auténtico.

 

Más allá de su resistencia legendaria, la piedra ofrece una paleta de texturas y colores que ningún RAL podría igualar. Cada losa cuenta una historia propia, esculpida pacientemente por la naturaleza y aderezada con el toque final del artesano. Hay algo hipnótico en la irregularidad de la superficie, en ese juego de luces y sombras que desafía la monotonía del cemento o el ladrillo visto. Y, por si fuera poco, la piedra es también la mejor aliada moderna en temas de eficiencia energética: si pensabas que el aislamiento era asunto de paneles de fibra sintética, es momento de darle una oportunidad a lo ancestral. Porque, seamos realistas, nada mantiene el calor en invierno y la frescura en verano como una buena mampostería gallega, capaz de crear microclimas más estables que una caverna neolítica, aunque con WiFi.

 

Hablar de fachadas de piedra en Pontevedra supone entrar en el debate entre conservación y modernidad. Por un lado, están quienes suspiran por recrear la casa de la abuela, con sus muros robustos y ventanales minúsculos «porque aquí hace frío, nena», y, por otro, los enamorados del diseño contemporáneo que buscan combinar vidrio, metal y, por supuesto, la noble piedra, logrando un equilibrio estético que haría sonrojar al mismísimo Le Corbusier. Y es que esas fachadas pueden ser tan versátiles como un menú degustación gallego: lo mismo visten una casa rural tradicional que una vivienda minimalista de líneas puras. ¿Acaso hay algo más chic que un zócalo de granito luciendo junto a ventanales panorámicos y una iluminación LED bien calculada?

 

Por si esto fuera poco, la piedra aporta un valor simbólico innegable. Invita a imaginar historias, personajes, fiestas patronales, amores a escondidas susurrados tras un contrafuerte… Tal vez por eso quienes apuestan por este material no solo buscan revalorizar su propiedad, sino conectar con algo más profundo: el deseo de dejar huella, de dialogar sin palabras con el entorno y de honrar la memoria colectiva de la tierra. Un muro de piedra en Pontevedra es a menudo testigo discreto de generaciones que van y vienen, del ir y venir de la lluvia, de los abrazos debajo de los soportales. Nadie lo diría, pero probablemente guarda más secretos que el mejor archivero del Concello.

 

No todo es un camino de rosas, claro está. Elegir este tipo de revestimientos requiere mimo en la selección del material, pericia en la mano de obra y un ojo atento al detalle. Pero, quien lo prueba, difícilmente se arrepiente: la inversión inicial se ve compensada con creces por la durabilidad, la escasísima necesidad de mantenimiento y el fulgor inalterable del granito o la pizarra bajo el sol de la ría. Y si acaso los musgos y líquenes toman posesión con el paso del tiempo, en vez de preocuparse conviene celebrarlo: es señal de que ese muro respira, vive y sigue contando historias a quien quiera escucharlas.

 

Con cada piedra puesta, con cada junta bien asentada, se construyen hogares que resisten modas, temporales y hasta sesiones de karaoke improvisadas un sábado por la noche. Así, estas fachadas no son solo muros de contención contra la intemperie: son pequeñas obras de arte que nos recuerdan que lo auténtico nunca pasa de moda, sobre todo en una tierra donde el pasado y el presente conviven puerta con puerta, bajo la atenta mirada de la piedra gallega.

Reformas integrales para transformar tu vivienda con estilo

Si has llegado hasta aquí, probablemente estés buscando darle un giro a tu hogar y ya te estarás preguntando por dónde empezar. En Santiago, el furor por las reformas integrales de viviendas Santiago está rompiendo récords; cada vez son más los valientes que se lanzan a la piscina para renovar desde el baño hasta la sala, pasando por la cocina, ¡y hasta el rincón donde tu gato afila las uñas! Pero, admítelo, aunque la idea de transformar cada centímetro de tu vivienda puede sonar tan emocionante como usar chanclas nuevas, a veces también produce un ligero (vale, intenso) cosquilleo de pánico.

Aquí radica la magia: una remodelación total no solo rejuvenece los espacios, sino que te permite realmente imprimir tu sello personal. Atrás quedaron los días en que una reforma era solo cambiar azulejos desgastados; hoy se trata de crear ambientes que reflejen tu esencia y ritmo de vida. Imagina abrir tu puerta y ver cómo tus sueños arquitectónicos toman forma, mientras te preguntas por qué no lo hiciste antes. Lo mejor es que transformar tu espacio no tiene que significar perder el rumbo entre planos y facturas: con la asesoría adecuada, la experiencia puede ser incluso divertida y liberadora.

Pensemos un instante en ese salón que se ha quedado estancado en la década pasada. Ahora, con materiales innovadores y una paleta de colores actual, puedes hacer que el lugar donde antes cabía el televisor de tubo ahora brille con luz LED y mobiliario minimalista. Ni hablar de la cocina, que puede pasar de ser ese espacio monótono y de paso a convertirse en el corazón palpitante de la casa, ideal para maratones culinarios (y, seamos honestos, para pedir pizza un viernes por la noche sin perder el glamour).

Una de las mayores ventajas al aventurarse en las reformas integrales de viviendas Santiago está en la optimización del espacio. Es impresionante cómo, con una visión profesional, hasta el pasillo más angosto puede ganar protagonismo y aprovecharse para almacenamiento o zonas de decoración. Los tabiques caen, la luz natural entra, y de pronto tienes esa sensación de amplitud que solo habías visto en revistas de diseño. También hay que admitir que uno se siente un poco como estrella de reality show inspeccionando cada avance de la obra, aunque los cascos y los polvos no aparezcan en Instagram.

Claro que no todo es instalar lámparas bonitas y elegir cortinas chic. Las reformas requieren una planificación seria y un presupuesto realista; aquí es cuando contar con una empresa especializada marca la diferencia. Evitarás los deslices clásicos, como derribar la pared equivocada o elegir un suelo tan claro que hasta las huellas de tus mascotas brillen bajo el sol de la mañana. Y sí, los permisos municipales y las normativas locales pueden ser tan intricados como ese mueble de Ikea que te queda temblando, pero con expertos a tu lado todo se vuelve gestionable.

No hay que olvidar que cada centímetro renovado incrementa no solo la calidad de vida, sino también el valor de mercado del inmueble. Si alguna vez decides mudarte o alquilar, tu vivienda será mucho más atractiva en el competitivo escenario inmobiliario de Santiago. Pero antes de pensar en dejar lo que acabas de renovar, disfruta de la satisfacción de haber llevado a otro nivel ese espacio al que ahora sí puedes llamar hogar. Un último consejo: rodéate de profesionales con referencias impecables y ojo crítico para evitar sorpresas desagradables, elige materiales de calidad y rétate a salir un poco de tu zona de confort decorativa. Cuando veas el resultado, quizás hasta te animes a invitar a tus suegros a cenar para presumir ese refugio con estilo propio.

Um fim de semana romântico e despreocupado em Sintra

Miguel planeava uma escapadinha romântica a Sintra com a namorada, Sofia. Queriam perder-se na magia dos seus palácios, jardins e ruas de paralelepípedos, mas a ideia de procurar vaga num local tão turístico deixava-o um pouco ansioso. Tinha ouvido histórias de terror sobre a dificuldade em encontrar lugar, as longas filas e os preços exorbitantes. Não queria que nada estragasse o seu fim de semana idílico.

Determinado a evitar contratempos, Miguel começou a pesquisar opções de reserva de estacionamento no centro de Sintra. Cedo descobriu que a melhor solução era reservar um lugar online com antecedência. Várias plataformas ofereciam este serviço, permitindo comparar preços, locais e horários.

Depois de analisar as diferentes opções, Miguel optou por reservar um lugar num parque de estacionamento coberto localizado no centro histórico, a poucos passos das principais atrações. O processo foi simples e rápido: selecionou as datas e horas de entrada e saída, introduziu as informações do seu veículo e fez o pagamento seguro. Em poucos minutos, o Miguel e a Sofia receberam a confirmação da reserva com um código QR para aceder ao estacionamento.

Quando chegou o fim de semana, Miguel e Sofia partiram para Sintra com a tranquilidade de terem o lugar garantido. Quando chegaram ao estacionamento, o acesso foi rápido e sem complicações graças ao código QR. Deixaram o carro no lugar reservado e acomodaram-se para aproveitar a sua escapada romântica.

Sem a preocupação de encontrar estacionamento, Miguel e Sofia puderam explorar Sintra com total liberdade. Visitaram o Palácio da Pena, maravilharam-se com a Quinta da Regaleira, passearam pelo centro histórico e apreciaram a gastronomia local sem pressas nem stress. A tranquilidade de saber que o seu carro estava seguro e protegido permitiu-lhes relaxar e aproveitar cada momento ao máximo.

No final do fim de semana, regressaram ao parque de estacionamento e retiraram o carro sem incidentes. Miguel congratulou-se por ter reservado a vaga com antecedência. Foi uma decisão acertada que lhes poupou tempo, dinheiro e, sobretudo, muita preocupação. Estacionar em Sintra, que poderia ter sido uma dor de cabeça, tornou-se simples e cómodo graças às reservas online.

De regresso a casa, Miguel e Sofia sorriram para a sua escapadela romântica em Sintra. A magia do local, a companhia mútua e a ausência de preocupações tornaram aquele fim de semana numa memória inesquecível.

El engaño turquesa: Mi valiente baño en las Islas Cíes

La estampa en la playa de Rodas, en un día como hoy de finales de julio, es una trampa perfecta. Es, posiblemente, una de las imágenes más bellas que uno puede presenciar. La arena es blanca y fina, casi como harina; el sol pica con la fuerza del verano gallego y el agua luce un color turquesa tan intenso y cristalino que parece sacado de una postal del Caribe. Todo tu ser, acalorado tras la caminata desde el muelle, te grita que corras y te zambullas en ese paraíso líquido. Pero esta imagen idílica, casi irreal, esconde el secreto mejor guardado y a la vez más conocido por todos los vigueses: la temperatura del agua en las islas cíes es mucho más baja de lo que nos gustaría.

El ritual es siempre el mismo, una tragicomedia que se repite cada verano en esta orilla. Observas a los valientes que ya están dentro, la mayoría con el agua por las rodillas y una expresión facial que mezcla el éxtasis con el puro sufrimiento. Te armas de valor. Dejas la toalla sobre la arena caliente y caminas con decisión hacia el agua, sintiéndote el protagonista de una película. Y entonces, el primer contacto. El agua te roza los dedos del pie y un calambre eléctrico te recorre toda la espina dorsal.

Comienza entonces el avance milimétrico, un acto de fe y pura cabezonería. Los tobillos, las rodillas, la cintura… cada centímetro ganado al mar es una pequeña victoria acompañada de un grito ahogado. Y cuando ya no puedes más, cuando la mitad de tu cuerpo ha perdido toda sensibilidad, llega el bautismo final: te lanzas de cabeza, un chapuzón rápido y agónico que te deja sin aliento.

Y mientras tiritas, te preguntas por qué. La respuesta tiene nombre: afloramiento. No es casualidad, es ciencia. Las corrientes empujan las aguas superficiales, más cálidas, mar adentro, permitiendo que agua de las profundidades del Atlántico, mucho más fría y rica en nutrientes, suba a la superficie. Esa agua helada, que convierte el baño en un acto heroico, es la misma que convierte a nuestra ría en uno de los ecosistemas marinos más ricos del planeta.

Tras el shock inicial, si aguantas, llega la recompensa. El cuerpo se acostumbra y una sensación de pureza y energía indescriptible te invade. Flotar en esa agua transparente, viendo el cielo azul y sintiendo el sol en la cara, es una experiencia revitalizante. Eso sí, la felicidad dura poco. Pronto, el frío vuelve a ganar la batalla y emprendes una carrera desesperada de vuelta a la bendita toalla, donde te envuelves como si acabases de cruzar el Ártico. Es el peaje que hay que pagar para disfrutar de este paraíso. Y como vigués, es un peaje que, al menos una vez al verano, pago con una mezcla de pavor y orgullo.

El ahorro inteligente del viajero: El auge de los parkings de bajo coste

Planificar un viaje implica controlar un sinfín de gastos, desde los billetes de avión hasta el alojamiento. Sin embargo, un coste a menudo subestimado es el del aparcamiento en el aeropuerto, cuyas tarifas oficiales pueden disparar el presupuesto final, especialmente en estancias de varios días. Ante esta situación, cada vez más viajeros descubren una alternativa inteligente y eficiente: los parkings Low Cost aeropuertos.

Estos servicios, que han proliferado en los últimos años, basan su modelo de negocio en ofrecer una solución económica sin sacrificar la seguridad o la comodidad. Su funcionamiento es sencillo y está diseñado para integrarse sin fricción en la logística del viaje. El usuario reserva su plaza de forma online, a menudo con semanas de antelación, garantizando así su sitio y beneficiándose de precios más competitivos.

El día del vuelo, el conductor se dirige a las instalaciones del parking, ubicadas a escasos kilómetros del aeropuerto, en lugar de a las congestionadas terminales. Una vez allí, deja su vehículo en un recinto vigilado y un servicio de lanzadera o shuttle, incluido en el precio, se encarga de trasladar a los pasajeros y su equipaje hasta la misma puerta de la terminal de salidas. El trayecto en minibús rara vez supera los cinco o diez minutos. A la vuelta, el proceso es igual de simple: tras recoger el equipaje, una llamada telefónica basta para que el shuttle acuda al punto de encuentro y lleve al viajero de regreso a su coche.

La principal ventaja es, sin duda, el ahorro. Las tarifas de estos aparcamientos pueden ser entre un 50% y un 70% más baratas que las de los parkings oficiales del aeropuerto, una diferencia que en un viaje de una semana puede suponer un ahorro considerable para destinarlo al propio disfrute de las vacaciones. Además, lejos de ser descampados inseguros, las empresas serias del sector ofrecen recintos cerrados, con vigilancia 24 horas y sistemas de cámaras de seguridad, proporcionando una tranquilidad equiparable a la de cualquier otra opción.

En definitiva, dejar el coche en un parking de bajo coste ha dejado de ser una opción secundaria para convertirse en la elección predilecta de los viajeros informados. Es la prueba de que, con una buena planificación, es posible reducir drásticamente los costes asociados al viaje sin renunciar a la paz mental de saber que el vehículo propio espera en un lugar seguro.

Manicuras muy peligrosas para tus uñas

Que las manicuras están de moda no es algo que sorprenda a nadie. Solo hay que ver la gran cantidad de lugares en los que se esculpen uñas y se hacen todo tipo de arreglos. Pero cuando llevar las uñas decoradas se convierte en una obsesión, llegan los problemas.

En el siglo pasado, el peor de los problemas era que, por abusar de esmaltes de mala calidad y de acetonas fuertes, las uñas se amarillearan o se quedaran débiles. Pero solo había que dejar de usarlos durante unas semanas y todo volvía a ser como antes. Pero hoy se utilizan técnicas muy agresivas y perjudiciales para la uña. La peor de todas, sin duda alguna, es la que aplica geles acrílicos que acaban comiéndose la uña natural, sobre todo cuando se aplican una y otra vez. Al final, la uña acaba prácticamente desapareciendo por los productos que la deterioran y debilitan.

En otros casos, se abusa de quitar cutículas y vaciar la base de la uña llegando incluso a causar heridas que favorecen las infecciones, siendo las más habituales las causadas por hongos, pero pudiendo ser de diferentes tipos, algunos muy peligrosos. Muchos Especialistas dermatologia medica en Vigo ven como llegan a sus consultas mujeres y chicas jóvenes con los dedos en muy malas condiciones debido a estas manicuras que se hacen de forma abusiva y continuada.

¿Quiere esto decir que sea malo hacerse las uñas? No, por supuesto que no, pero se deben de escoger técnicas que sean muy respetuosas con las uñas naturales y que no debiliten a estas. Y no aplicarse de forma continuada. Los esmaltes permanentes, las uñas de gel y similares, deben de quedar para ocasiones muy puntuales en las que queremos tener una imagen más especial, dejando los estilos más clásicos para el día a día. Y, por supuesto, permitiendo que la uña natural esté al aire el mayor tiempo posible.

La nueva tendencia en uñas es la nacked, que no es otra cosa que desnudo en inglés y que se refiere a las uñas que parezca que no han sido tratadas, tan solo limadas, con forma y un brillo natural. Así que puedes dejar descansar tus uñas con un tratamiento fortalecedor con brillo y decir que vas a la última moda, sin necesidad de pegatinas, colores y largos imposibles que dificultan cualquier actividad del día a día.