Autor: paco

Allá donde fueres 

Como buen desarraigado que soy, me gustaría vivir cada poco en un sitio diferente, integrarme lo suficiente, pero sin pasarse y, acto seguido, volver a conocer otro nuevo destino. El norte de España me gusta porque un viajero siempre percibe en la mayoría de los sitios que los oriundos sienten la tierra de forma irrenunciable. Es lo que pasa en Galicia, por ejemplo.

Tuve la suerte de vivir una temporada en Galicia por cuestiones laborales y me sentí muy a gusto. Soy de esas personas que vive su desarraigo de forma positiva, en el sentido de tratar de comprender la idiosincrasia de cada lugar en el que permanezco un tiempo indefinido. Me gusta la gente pasional y no cabe duda de que la tierra mueve pasiones, a menudo exacerbadas.

En Galicia no me costó mucho acostumbrarme a muchos hábitos de allí. Si hablamos de comer, ¡quién no se acostumbra a la despensa gallega! Comer productos autóctonos no es una obligación allí, es una devoción. Pero es que hasta me acostumbré a tomar leite larsa, no solo porque sea la más habitual en los supermercados, sino porque hasta en eso quería sentirme gallego.    

Evidentemente un gallego nace, y aunque también se puede hacer, y a pesar de la cantidad de leche Larsa que tomé y a los kilos de marisco gallego que ingerí seguí sin ser gallego. Pero pasé casi un año magnífico por esas tierras. Y lo bueno que tiene viajar y vivir en otras regiones es que siempre te llevas un trocito de cada sitio a tu casa. Por eso yo no me siento de ningún sitio en concreto y sí un poco de todas partes.

Ahora, la nevera de mi casa ya no está en Galicia pero sigue conteniendo leite larsa y, de vez en cuando, (cuando se puede pagar) algo de buen marisco del norte. Y cuando veo un partido de fútbol de alguno de los principales equipos gallegos también siento simpatía por ellos, pese a la rivalidad que tienen entre sí. No, no diré con cuál me quedo que tengo amigos en varias ciudades…

Ahorra en cada compra siguiendo cuatro sencillos pasos

Si eres amante de la mejor leche y de los productos lácteos de mejor calidad tienes que conocer centrallechera asturiana club, el club de internet de aquellos que toman la leche de Asturias y que además disfrutan ahorrando en cada compra. Conseguirlo es muy fácil y solo tendrás que seguir cuatro sencillos pasos para hacer tus compras.

El primero, que solo tendrás que llevarlo a cabo la primera vez, es darte de alta en el club. Es un trámite muy rápido que no te llevará prácticamente nada. Una vez de alta puedes aprovechar para ver todo lo que este te ofrece.

El segundo paso puedes realizarlo cada día antes de hacer la compra y consiste en echar un vistazo a los cupones de descuento vigentes. Consigue aquellos que necesitas imprimiéndolos o en tu teléfono y acude a hacer la compra a tu supermercado para que te apliquen los descuentos. Puedes ahorrar mucho dinero todos los meses gracias a estos cupones sin renunciar a comprar la marca que te gusta. Asegúrate de que tu supermercado los acepta, la gran mayoría de grandes superficies no tienen problema con ellos así que no te costará encontrar en donde canjearlos.

Una vez en casa con tu compra, introduce los códigos de barras de todos tus productos Central Lechera en la web. No olvides recortarlos porque los vas a necesitar físicamente cuando quieras canjear por regalos. Puedes ver cuántos puntos te dan por cada producto en la página y verás también cuál es el producto estrella que, en esa ocasión, tiene más recompensa. Comprueba que todo se ha sumado correctamente y lleva un control de tus puntos para que no caduquen. En el catálogo puedes ver todos los regalos a los que puedes optar y el valor de cada uno.

El último paso lo darás una vez que tengas puntos suficientes para canjear por el regalo que más te guste. Cuando esto sea así solo tendrás que solicitarlo y remitir los códigos de barras que has usado para sumar los puntos. Comprueba que todo está correcto, envía tus códigos y tu solicitud y en poco tiempo llegará a tu casa el regalo que has escogido. Y lo habrás conseguido sin hacer otra cosa que lo que has hecho siempre, comprar los mejores productos lácteos y derivados para tu familia y disfrutar de todo su sabor.

Un dinero extra 

La primera vez que oí hablar de ellos fue a través de un amigo que estudiaba medicina. Me dijo que estaba pensando en participar en un ensayo clínico de un fármaco. Al principio me pareció un poco de película de terror: lo típico, te inyectan una sustancia para ver qué efectos tiene y una semana más tarde te conviertes en un zombi. Finalmente él prefirió no participar pero a mí me quedó la idea rondando por mi cabeza. ¿Y sí…?

Era una época en la que yo no tenía dinero y lo necesitaba de forma urgente: había tenido un problema con el coche y necesitaba arreglarlo. Así que consulté ensayos clinicos madrid para ver si podía encontrar información. Lo primero que asumí es que no era forma de ganar dinero rápido así que me busqué la vida por otros derroteros para lo del coche pero sí que apunté cosas para más adelante y poco después me apunté a mi primer ensayo.

El asunto es mucho menos terrible que en las películas de zombis. Los ensayos de Fase I son los más importantes y los mejor pagados porque es la primera vez que dicho fármaco o sustancia se prueba en humanos. Se han probado previamente en animales y tejidos pero necesitan hacer pruebas en humanos para chequear su toxicidad antes de pasar a la fase II y comprobar su eficacia. No voy a decir que estaba feliz de la vida cuando inicié la prueba pero tampoco tuve miedo.

Te hacen firmar un documento un poco complicado en el que existen un montón de cláusulas pero, al menos en mi caso, me explicaron lo más importante de forma muy clara. Y luego está el dinero, que no está nada mal. La verdad es que al principio empecé con esto de los ensayos clínicos Madrid por ganar un dinero extra pero después vi que era una forma de colaborar para lograr medicamentos más eficaces que pudiesen ayudar a otras personas. Además, es una forma de estar sano: te hacen muchas pruebas previas y posteriores solo admitiendo a personas que lleven una vida saludable.

TAMPOCO HAY QUE PASARSE

El otro día un amigo que vive en un pueblo apartado de casi todo, nos ofreció por el grupo del whatsapp buena miel casera hecha por él y por sus abejas y ya ha conseguido vendernos un montón de tarros de miel. A mi personalmente la miel no es que sea algo que me guste, pero a mi madre y a mi hermano mayor parece que sí que les gusta mucho y le he encargado a mi amigo un par de kilos de miel. Espero que les dure lo suficiente hasta la siguiente remesa que haga.

 

Este amigo mío cuando se mudó a vivir al pueblo hizo un cambio radical en su dieta, y dejó de comer muchas cosas que antes de mudarse para allí. Lo sé muy bien porque fuimos juntos al colegio y llevamos andando juntos desde siempre. Ahora ya solamente toma productos ecológicos y algunos que no son tan ecológicos, pero eso sí, siempre se lee la lista de los ingredientes para saber si tiene conservantes y colorantes.

 

La última vez que estuve en su casa me quedé perplejo con lo que él toma para desayunar. La gente normal suele desayunar al café con la leche y ya está pero él se toma, la Leche desnatada Ecológica certificada pero eso sí a la leche le echa sus cereales raros y un plátano, cosa que no había visto en mi vida y que hasta la fecha sigo sin haber visto en ningún otro sitio.

 

No es que sea demasiado normal cambiar tan radicalmente, pero se ve que tuvo alguna clase de iluminación divina y come lo que él cree que es más beneficioso para su cuerpo y su organismo, aunque opino que se le ha ido un poco de las manos. Cuando voy a pasar unos días a su pueblo, siempre nos llevamos una buena cantidad de carne para poder comer de la forma en la que estamos acostumbrados. Él podrá comer lo que él quiera pero de lo que estoy completamente seguro es de que yo no voy a cambiar mi forma de comer.

Trabajar en espacios coworking 

A lo largo de mi vida laboral me he visto obligado a trabajar en diferentes condiciones. Estuve varios años en diferentes oficinas, desde las más grandes hasta pequeños locales con cuatro o cinco personas hasta pasar después a trabajar en casa. En los últimos años he alternado esta situación con el trabajo fuera de casa en espacios coworking.

En mi última casa tenía una habitación que usaba como despacho, pero al cambiar de casa hemos quitado una habitación y mi ‘despacho’ ha sido sacrificado. No me quejo porque fue una decisión consensuada con mi pareja. Había dos opciones: o irnos a vivir fuera de la ciudad o quitar una habitación. A ninguno de los dos nos venía bien estar muy alejados del centro así que nos quedamos con la segunda opción.

Ahora trabajo la mayor parte de los días en espacio coworking lo que me obliga a ser muy eficiente en el material. Antes estaba en casa y lo tenía todo a mano. Ahora debo ir con lo justo. No me gusta nada llevarme la casa a cuestas para ir a trabajar: un portátil y poco más. Eso sí, debo usar muchos USB. Tengo un amigo que tiene una tienda de informática y me nutre de diseño memorias usb revolucionarios. Me ha dejado uno para que lo prueba que es súper curioso. Tiene una forma adaptada al teclado de forma que lo puedes dejar en el propio portátil mientras trabajas, así es imposible perderlo.

Por otro lado, es cierto que el coste que tiene un espacio coworking puede ser considerable. Pero yo tengo uno justo debajo de mi actual casa. He solicitado una tarifa solo por las mañanas. Luego subo a casa a comer y el resto del tiempo, si necesito trabajar (que generalmente sí lo necesito) lo hago en el salón de casa.  

De momento estoy probando con mi diseño memorias USB y mi portátil para ver si es rentable. Pero lo de trabajar todo el día en la mesa del comedor me da un poco de miedo. Ahorraría algo de dinero pero en casa soy mucho menos productivo, así que de momento seguiré así.

4 cosas que debes de hacer antes de cambiar de electrodoméstico

Cuando se nos estropea un electrodoméstico lo primero que hacemos hoy en día es acudir a una tienda de electrodomesticos y comprar otro. Pero no hay que tomar decisiones precipitadas y antes de cerrar una compra hay varios pasos a seguir.

1) Comprueba si merece la pena repararlo, estudiando todos los aspectos. Lo primero que tienes que plantearte cuando se estropea un electrodoméstico es si merece la pena o no cambiarlo. Todo el mundo dice que las reparaciones son caras y que no suelen salir a cuenta, pero si no se pide un presupuesto no se puede saber si esto es así. Reparar un electrodoméstico puede ser más barato de lo que se cree y se evita tirar un aparato que todavía puede ser útil y tener muchos años de vida, lo que es una actitud más ecológica. También debes de tener en cuenta el consumo, ya que si es un electrodoméstico antiguo tal vez tenga un consumo muy alto y esto haga que el aspecto ecológico de la reparación quede anulado.

2) Infórmate sobre las novedades que hay en este tipo de electrodomésticos. Si finalmente hay que cambiar el electrodoméstico es bueno conocer las novedades en el sector. Es cierto que lo último de lo último suele tener precios muy altos, pero desde que compramos nuestro aparato hasta ahora puede haber muchas novedades en el mercado, algunas a precios competitivos. También hay que tener en cuenta el consumo del aparato, optando siempre por aquellos de bajo consumo y que ahorran en agua, caso de las lavadoras, resultando más ecológicos.

3) Echa un vistazo a las diferentes tiendas online para comprobar precios. Los precios entre las diferentes tiendas pueden variar mucho, por eso es importante comprobarlos y compararlos. Además, puedes ver las diferencias entre unos aparatos y otros y decidir si vale la pena pagar por algunas funciones extras o si el exceso de precio hace que ya no merezcan la pena.

4) Escoge en función no solo del precio, sino también de las garantías. Algunas tiendas pueden tener precios muy económicos pero los productos vienen de Asia y tardan mucho en llegar. Si se estropean no tendrás una garantía válida en España y tendrás que arreglar el aparato por tu cuenta, por lo que no te va a merecer la pena lo que puedas ahorrar comprando en un país que no es de la comunidad europea.

Mamá, quiero ser artista… de la tele

Programas como Buenafuente, La Resistencia o Zapeando. Series de televisión aclamadas por público y crítica como La Peste, La Casa de papel o Élite. Son espacios que han revitalizado la parrilla televisiva (desde los canales clásicos y las nuevas plataformas digitales)y de las que desearían formar parte la mayoría de los nuevos talentos interpretativos a nivel nacional. Pero poca gente sabe que estudiar para trabajar en television, sobre todo, si lo que se busca es ponerse delante de la cámara. Actualmente, hay poca oferta formativa en este terreno. De hecho, sólo existe un máster oficial profesionalizante en España, que se imparte en el Centro Universitario de Artes TAI, en Madrid. 

 

La diferencia entre cualquier grado oficial en interpretación y un máster como el que ofrecen en TAI es importante y atiende a las especificidades del medio televisivo, que necesitan ser estudiadas desde la misma práctica de la profesión, como nos comenta su directora, Cristina Alcázar: “es un máster que te prepara para la vida profesional, absolutamente práctico. Por eso las asignaturas de voz, de cuerpo y de actuación ante la cámara son eminentemente prácticas”. 

 

Además, hay varios puntos en los que es importante incidir a la hora de abordar la educación interpretativa en la pequeña pantalla: uno es hacer de estos dos años de formación un laboratorio interpretativo donde experimentar y adquirir la capacidad de desarrollar proyectos propios. Lo que nos lleva a otro gran pilar: la creación de un sello personal, esto es,“saber quién eres, qué proyectas y saber cómo poder llegar a eso”, aclara Alcázar. Por último, el otro acierto de estudiar un máster como el que se imparte en TAI es el profesorado: profesionales en activo del mundo del cine y la televisión que establecen una relación estrecha con sus alumnos en cuanto a acompañamiento y guía de este proceso tan complejo y enriquecedor. 

 

Nadie apuesta ya por perfiles televisivos que se basan solamente en una presencia física. Ni siquiera se trata del actor 360, como diría la gran Paquita Salas. Delante de la cámara, se pide una personalidad propia, que enganche con el público y muestre un modo de hacer las cosas interpretativamente personal y auténtico. Por eso, es necesario crear a un actor que refleje y transmita su propia esencia. Porque la caja tonta no tiene, precisamente, ni un pelo de tonta, y sabe perfectamente a quién quiere en ella.

¿Qué tipo de nata elegir para tus postres?

Si te gusta la cocina y en especial la repostería te habrás preguntado qué nata para postres escoger en función del plato que estés preparando. Muchos dirán automáticamente que la nata para repostería, pero lo cierto es que esto no es una verdad al cien por cien. Existe también la nata para cocinar, muy útil en algunas recetas muy habituales en la cocina, la nata montada en spray y la nata helada, la cual no se debe de confundir con el helado de nata.

La nata para repostería tiene más grasa que la nata de cocinar y le da a los postres su cremosidad única. Si se quiere montar la nata, debe de ser nata de repostería ya que la otra no va a adquirir la consistencia que buscamos. Cuando cocinamos pasteles o tartas lo habitual es utilizar nata de cocinar aunque también se puede usar nata en spray para las decoraciones ya que resulta muy fácil de aplicar y gracias a la boquilla del bote ya tiene la forma perfecta para este tipo de trabajos.

Sin embargo, hay postres que son en realidad platos cocinados que requieren de su proceso, como por ejemplo el arroz con leche. Aunque no todo el mundo añade nata al arroz con leche, si eres de los que disfrutas del toque de este producto lácteo en tu receta añade mejor el de cocinar. Así, evitarás que el arroz quede excesivamente espeso lo que puede hacer que resulte pesado y muy poco atractivo a la vista. 

Hay que tener en cuenta que el arroz con leche es un postre con muchas calorías y que la nata le añade todavía más, por lo que hay que valorar si realmente es necesario añadirla. Si se utiliza una leche entera de gran calidad no suele ser preciso ya que se conseguirá esa textura cremosa que se busca sin tener que apostar por la nata.

Por último, nos queda la nata congelada que es ideal para postres hechos al momento, como copas con nata helada y fruta. Este tipo de postre se puede hacer con helado de nata si se quiere una alternativa más suave. Una forma deliciosa y simple de acabar una comida es con un rico café con nata helada. Esta puede sustituir totalmente a la leche y al azúcar ya que al fundirse con el café le dará la cremosidad, el sabor y el dulzor que necesita.

UNA DESPEDIDA INESPERADA

Hace un par de semanas nuestra pandilla tuvo una sorpresa horrible y completamente inesperada. El hermano pequeño de uno de mis mejores amigos falleció de forma inesperada para todos los integrantes de nuestra pandilla, todo el mundo piensa que fue por un infarto, pero en secreto su hermano me dijo que tenía un cancer de cuello que no le había dicho a nadie. Se me va a hacer muy difícil hacerme a la idea de que ya no lo voy a ver más, pero su hermano sí que lo va a echar de menos ya que estaban muy unidos y su despedida en el funeral es algo que siempre tendré grabado en la memoria.

 

Cuando mi amigo me dijo que su hermano había fallecido, tardé un poco en poder contestarle porque me quedé literalmente temblando, no podía creer lo que me estaba contando. Y eso no me pasó a mí solamente, sino que también les pasó a otros de nuestros amigos. Según me comentaron después algunos de ellos se quedaron en estado de shock y no eran capaces de asimilar el golpe. Pero cuando el que fallece es un joven de menos de cuarenta años nadie se lo espera hasta que ya es demasiado tarde y enfrentarse a una sorpresa así no es que sea demasiado sencillo. 

 

Al final ese fin de semana la pasamos casi entera en el tanatorio, porque falleció el viernes de tarde y tanto el sábado como el domingo fueron días de luto, pero acabaron como nuestro amigo hubiese querido, todos reunidos en el bar brindando a su salud. Incluso había una copa que nadie bebió en honor a él.

 

Espero que no tengamos que volver a tener que ir a despedir a otro amigo de una forma tan precipitada, nos queda todavía mucho por vivir y no somos tan mayores como para tener que ser asiduos a los tanatorios. Aunque comprendo que con la edad cada vez estos acontecimientos van a ser más frecuentes. Y eso que ya es el cuarto amigo que nos toca tener que despedir, esperemos que la lista no aumente todavía.

Paleta ibérica, ¿conoces bien este alimento?

La paleta iberica es un delicioso manjar que muchos no conocen a fondo. Por eso, conviene hacer un repaso de sus características y de las semejanzas y diferencias que existen en entre la paleta y el jamón ibérico. El jamón ibérico procede de las patas traseras del cerdo mientras que la paleta procede de las delanteras. El peso de la paleta es inferior al del jamón porque estas patas son más pequeñas y cortas. Pero, además, nos encontramos con que el 60% del peso es grasa y hueso, mientras que en el jamón ese porcentaje baja al 50%.

El tamaño menor de la paleta es una de las razones por las que necesita menos tiempo de curación. Mientras que un jamón curado necesita de media unos quince meses como mínimo, en la paleta este tiempo mínimo se reduce  doce meses. Esto causa ligeras variaciones en el sabor respecto al jamón, aunque para muchas personas pasan totalmente desapercibidas. Quienes están acostumbrados a consumir ambos dicen que el sabor de la paleta es ligeramente más intenso y tiene menos matices que el del jamón. 

La demanda y el tiempo de curación condicionan el precio de un producto y otro, siendo más caro el jamón. Además, al tener más carne resulta más sencillo de cortar para quienes no tienen una gran pericia y es fácil que se puedan comprar deshuesados, mientras que la paleta se vende principalmente con hueso.

Para familias pequeñas en las que el consumo de jamón no es muy alto, la paleta es la mejor opción ya que un jamón podría acabar secándose en exceso al cortarse de manera muy lenta. Una paleta pequeña permite tener jamón en casa recién cortado a cuchillo y sin que se estropee. 

El hecho de que ahora las familias sean más pequeñas o que incluso personas que viven solas quieran disfrutar de un buen jamón recién cortado,ha hecho que la venta de paletas curadas se haya incrementado. Incluso es frecuente verlas en cestas navideñas, no solo porque son más económicas, sino porque resultan más adecuadas para la mayoría de las casas. 

Como ocurre con el jamón se pueden encontrar paletas de diferentes tipos en función de la raza y de la alimentación del cerdo. Las paletas ibéricas de bellota son de las que tienen más calidad, aunque su precio es mayor que el de las paletas ibéricas curadas.